La nueva película de Pedro Almodóvar, aunque imperfecta, sigue siendo una importante declaración sobre su mirada del mundo.
Taste makers.
La nueva película de Pedro Almodóvar, aunque imperfecta, sigue siendo una importante declaración sobre su mirada del mundo.
Backrooms, el debut de Kane Parsons, no necesariamente está a la altura de su material original, ni la retórica de este.
Tras el estreno de Top Gun, Hollywood no volvió a ser lo mismo. Con un público cautivo por el tópico, el filme alimentó un nuevo imaginario.
El documental y concierto Billie Eilish. Hit Me Hard and Soft, de James Cameron, ofrece una experiencia musical y cinematográfica única.
Mortal Kombat II, de Simon McQuoid, aporta a las traducciones cinematográficas de los videojuegos, aún cuando pueda fallar narrativamente.
Hokum, de Damian McCarthy, ofrece un fresco giro de tuerca en el marco de su esquema de terror convencional.
El último documental de Karin Cuyul, La Vida Que Vendrá, monta material de archivo chileno a largo de cincuenta años.
Tanto el equipo creativo como el elenco original de El Diablo Viste A La Moda vuelven en una secuela a la altura de su mito.
A cerca de veinte años de su estreno, Mean Girls, de Mark Waters, sigue funcionando como lectura de múltiples generaciones y estructuras de poder.
Con una animación deslumbrante, la nueva película de la franquicia muestra de manera recopilatoria los sucesos del Desastre de Shibuya.