Mean Girls y la construcción de identidad femenina La película Mean Girls, dirigida por Mark Waters y escrita por Tina Fey, es una de las comedias adolescentes más representativas de la década de los 2000, y un clásico que ,a más de veinte años de su estreno, continúa vigente por su humor, estética y profunda lectura de las dinámicas sociales en adolescentes. Aunque estas han evolucionado a otras formas con el tiempo, siguen estando presentes en la juventud.
Por Antonia Valdenegro
Basada en el libro de auto ayuda Queen Bees and Wannabes, de Rosalind Wiseman, la película toma la perspectiva adulta sobre el acoso escolar y las relaciones entre adolescentes para transformarlo en un relato con un tono divertido y satírico sobre los colegios estadounidenses.
La película se narra a través de Cady Heron, una joven que ha estudiado toda su vida desde su casa, hasta que llega al colegio. Aquí que debe enfrentarse a un entorno que desconoce. A través de Janis y Damian, Cady descubre la estructura social del colegio, que se explica como un ecosistema dividido en micro grupos donde la popularidad funciona como forma de poder. En la cima de esta jerarquía están Las Plásticas.
Cuando Cady entra en el grupo de Regina George, Gretchen Weener y Karen Smith, comienza a aprender las reglas de lo que ella misma denominará como girl world; Usar rosado los miércoles, restringir la alimentación, no relacionarse con grupos sin estatus social, mantener determinada apariencia. Rápidamente estas reglas dejan de ser normas externas y empiezan a modificar su identidad.

¿Cómo aparentar se vuelve identidad?
En Mean Girls, la feminidad y la popularidad funcionan como una performance social. Llegar a ser parte de la cúspide de la jerarquía requiere repetir ciertos rituales específicos relacionados con la apariencia, el cuerpo y la validación social. Cady logra ser parte de esto por dos motivos; Uno es que es muy linda, lo cual es una amenaza para el funcionamiento del sistema que tiene el colegio, por lo que Regina prefiere tenerla cerca para poder manipularla y generar sentido de pertenencia en Cady. El otro es porque es ingenua, pero rápidamente aprende a comportarse para ser aceptada. Adapta su personalidad a lo que la dinámica le pide, tanto así que llega a imitar el comportamiento de Regina. Todos estos códigos hacen que Cady se pierda completamente en intentar encajar porque es lo que conoce de cómo hay que comportarse para ser aceptada, la idea de pertenencia se acentúa en la apariencia, ya que el objetivo de Cady no es descubrirse, es más bien descifrar cómo son los demás para poder ser parte de un grupo; una performance.

Luego de 22 años, ¿Cómo se relaciona esto con la juventud adolescente?
El concepto de ser «performativo» está más vigente que nunca en las redes sociales. Si en Mean Girls era el «girl world», actualmente estamos rodeados de conceptos como el «I’m just a girl«, cosas de girl. Estos términos que, aunque se usan irónicamente o en tono de meme, igual condicionan a la juventud a un conjunto de pautas de cómo se supone que es la forma “correcta” de vivir la feminidad hoy en día. Son también un conjunto de reglas implícitas de comportamiento para llegar a ser parte de un grupo, o de la misma feminidad. Mean Girls es un reflejo de que estas dinámicas no son nuevas, más bien se transforman con el tiempo y se traducen a un lenguaje en el que las juventudes las pueden seguir replicando. La película es moderna, porque entiende que estas dinámicas son parte de una presión social más amplia. Las jóvenes de Mean Girls compiten entre ellas porque son parte de un entorno que empuja a las adolescentes a competir, formar rumores y generar inseguridades entre ellas. La película es sumamente consciente de que no hay “buenas” o “malas”; Janis Ian, que al comienzo es todo lo contrario a Regina, manipula de igual forma a Cady, de la misma forma que presiona y disfruta el conflicto con Regina. Cady reproduce las mismas acciones por las que le caía mal Regina. Al final, todas terminan siendo mean girls.
A través de la comedia juvenil, este filme retrata la construcción de identidad y la pertenencia. Es icónica por los vestuarios, sus frases y su estética dosmilera, pero también tiene una construcción tanto de universo como de personajes que logra un ecosistema social identificable. A 22 años de su estreno, sigue siendo un clásico entre las juventudes.
