Escrito por Felipe León
No es que en Chile Los Ángeles Negros pasaran desapercibido, pero fue en México donde incubaron una carrera mucho más exitosa. Fueron punta de la lanza de toda una re-imaginación en la balada romántica catalogada como bolero-beat, a costa de influencias recogidas con atención de los sucesos musicales desarrollados por aquel entonces, en un álbum a estas alturas legendario: ‘Y volveré‘ (1970).
Desde hace décadas que recibe el calificativo de música cebolla, por el dramatismo sentimental a ratos exagerado que expresa. Lo cierto es que su temática central gira en torno a los infortunios del amor, desde una interpretación apasionada y melancólica acogida al sufrimiento liberado, entre amores perdidos y nostalgia desatada. Bajo la constante promesa de un eventual regreso.
La particularidad de su sonido es otro factor a considerar. Una adaptación de impulsos sentimentales en crudo, con raíces en el bolero y el vals criollo, arraigado a los principios que conforman la música beat británica, se encuentra entre los habituales cumplidos del disco, transformándose en un sello de Los Ángeles Negros.
Melodramático bolero-beat
Entre instrumentales eléctricas que reflejan un amplio uso de vibratos, ambientes que cargan con una vibra cinematográfica, y una inconfundible voz melodramática, se alza ‘Y volveré‘. Como una referencia para muchos otros nombres que encontraron en su estilo una nueva forma de hacer canciones destinadas al oído popular.
Vale destacar la labor vocal de Germaín de la Fuente; la sangre que recorre cada parte de este álbum. Con su impronta sensible y quebrada, fraseos que cumplen un rol como narrador y una forma grandilocuente de estampar estribillos memorables, condujo a Los Ángeles Negros hasta el panteón de las composiciones populares inmortales de habla hispana.
Aunque varios son los discos a considerar en su edad dorada, el impacto de ‘Y volveré’ sobrepasó su propia existencia como banda. Un disco de cabecera en Latinoamérica, dada la naturaleza romántica de éxitos como «Murió la flor«, «Como quisiera decirte» o el propio corte titular.
No obstante la grandeza de este lanzamiento se debe al alto cancionero que ofrece en su totalidad, con otras piezas a destacar como «Ay Amor», «Yo Se Que Estas«, «El Rey y Yo«, «Mejor Es Morir, Morir«, «Mi niña» o «Tanto adiós«. De un total de 12 históricos aportes que recorrieron radios, televisión, cine y cultura pop en general en varios lugares del mundo.
