Cine

Billie Eilish. Hit Me Hard and Soft: Una profundidad de campo sonora

Co-dirigida por James Cameron y Billie Eilish, llega a la pantalla grande el nuevo documental Billie Eilish, Billie Eilish: Hit Me Hard and Soft: The Tour, una experiencia inmersiva que balancea la intimidad tras bambalinas con toda la magnitud del maximalismo técnico del espectáculo, diseñado especialmente para su inmersión. Todo de la mano de la maestría técnica del director James Cameron.

Desde sus inicios, Billie Eilish se ha consolidado como una de las artistas más importantes de su generación. Ya sea por su voz, la masividad de su música, o por la autenticidad con la que ha construido su imagen pública. Su vulnerabilidad y cercanía con el público son elementos centrales de su propuesta artística, y el documental se encarga de dar justa cuenta de ello.

Hit Me Hard and Soft: The Tour, y sus fans

Billie Eilish ha sido constante en la demostración de la cercanía hacia su fanaticada. En esta película, ese aspecto es parte fundamental de su toma de decisiones para construir el espectáculo. Se recalca esta cercanía a través en las decisiones creativas del propio concierto. Billie Eilish explica que diseñó la puesta en escena para que la experiencia se sintiera directa e íntima. Esto a través de la elección de luces por canciones, visuales o posiciones. Ella crea dinámicas colectivas y excluye el uso de bailarines. Todas estas mínimas decisiones pasan por ella para formar una experiencia cercana y establecer un vínculo fuerte con sus fans.

La experiencia del concierto en la pantalla grande

James Cameron tenía la intención dotar el espacio de una profundidad tangible. El show debía capturarse en trescientos sesenta grados para que la experiencia fuera como la de estar en el mismo concierto. Para esto, se desarrollaron nuevas tecnologías fílmicas en pos de dar con una experiencia tanto más inmersiva como material.

Junto a la productora de cine fundada por Cameron, Lightstorm Entertainment,  se diseñaron cámaras estereoscópicas pequeñas, las cuales fueron concebidas para capturar imágenes en tres dimensiones. Estas se instalaron directamente sobre el escenario para seguir a la artista desde muy cerca, incluso con estabilizadores modificados con el fin de seguir su movimiento y sin interferir en la performance. Este sistema también incluyó cámaras robóticas de alta velocidad, plataformas móviles y cables ubicados entre el público. Todo este aparataje ayudó a dar con un sentido más físico. Cameron no posiciona el punto de vista frente a la pantalla, sino junto a Billie Eilish.

Hit Me Hard and Soft definitivamente es una experiencia abrazadora para los que disfrutan la música de la artista. Más allá de su magnitud, el filme logra mantener el sello íntimo de la artista, mientras que James Cameron aporta una ambición visual que expande la experiencia del concierto, mientras Billie Eilish mantiene el control emocional y creativo del relato. El resultado es un documental que impresiona visualmente y transmite la conexión genuina entre una artista y su fanaticada.

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