Por Consuelo Cruzat
El productor y DJ chileno-alemán, Matías Aguayo, vuelve este 29 de mayo con su sexto trabajo de larga duración ‘Anenoa’, donde explora distintos ritmos con un sentido social más cargado de unión comunitaria en la pista de baile, junto a un sonido vulnerable y cercano. Actualmente radicado en México, el artista encuentra –una vez más– nuevas formas de crear y expresarse a través de una música que no tiene interés alguno en etiquetas.
Podemos escuchar un adelanto de su álbum en los singles “La Heredera” o “Sentimientos Encontraos”, del cual hablamos un poco junto a él en esta entrevista.
Tu música es bastante versátil, desde un background minimal techno, que pasa por inspiraciones post-punk, industrial; con las inspiraciones que tienes con DAF, por ejemplo, también que pasa por el synth-pop y ya cosas más experimentales que son menos catalogables. Ahora en “Sentimientos Encontraos”, ¿qué cosas te impulsaron a ahondar en este sonido más veloz y energético que tanto destaca la canción?
Bueno, son muchas fuentes porque obviamente yo he atravesado un trayecto muy largo musical, en el cual para mí, por ejemplo, como DJ, siempre ha sido muy secundario qué género estoy escuchando. O sea, como yo puedo encontrar algo, por ejemplo, tú mencionaste a DAF, pero la misma radicalidad de DAF la puedo encontrar en una composición de John Coltrane interpretada de una manera completamente distinta. Entonces, como que para mí, géneros así específicamente, sobre todo subgéneros de la electrónica, en realidad significan como siempre la idea de encasillar movimientos en posibles categorías que al final están hechas como más bien para mercantilizar, no tanto como para reflejar un movimiento real.
Entonces, como que eso no ha sido tan importante para mí. Por ejemplo, en “Sentimientos Encontraos”, yo creo que a nivel onda y a nivel ritmo y baile, lo que me ha inspirado mucho es, por ejemplo, mi participación en estas fiestas de este colectivo en Ciudad de México, donde estoy viviendo hace seis años, que se llama La Nueva Red de Bailadores, que son gente que hace fiestas de día en el espacio público, sin alcohol, sin acoso, sin competencias que no es un espacio de consumo, sino un espacio de baile, en el cual tocan DJs no anunciados de distintos géneros musicales y es una cosa muy comunitaria, en la cual te puedes encontrar con todas las edades, todas las orientaciones sexuales, o sea, de género, y todas las clases sociales, de todo. Es como en un ámbito un circo diurno muy divertido de gente, y que para mí crear en distintos ámbitos es lo que me da inspiración.
Si yo estoy tocando todos los fines de semana en alguna discoteca oscura con un sound system gigante al modelo berlinense, eso obviamente me llevaría algún sonido, pero poder combinar entre tocar a veces en discotecas, en festivales, o en proyectos más sociales, como cuando he estado trabajando en cárceles, o por ejemplo, justamente en una red de bailadores, obviamente me inspira a hacer otras cosas.
Esa fiesta es muy arriba, es muy divertida; alguna gente tocaba música bastante rápida, y bueno, como que eso me llevó a esta canción. Pero son obviamente muchos elementos que me llevan a una canción, son ciertos ritmos escuchados, son ciertos sonidos que me gustan y que me llevaron a esto, o también los tiempos que estamos viviendo, “Sentimientos Encontraos” para mí es como una respuesta bailable a la ansiedad que estamos viviendo, por ejemplo, en tiempos que son muy preocupantes a nivel global, ¿no?

Sí, es cierto, y ¿tú crees que tu nuevo disco, ‘Anenoa’, continúa esta línea con inspiración en estos movimientos culturales, en estas fiestas que tú mencionas?
Sí, también, el disco es complejo, como que tiene varios niveles, entonces como que no es que todas las canciones suenan como “Sentimientos Encontraos”, pero es una parte de las distintas facetas de expresividad que tiene el disco.
Yo creo que lo que tiene en común quizás es como ese sonido tan cercano, tan seco, que como que parece salir del parlante, y también esa cosa de trabajar muy cerca al micrófono de un sonido casi vulnerable, en el sentido de que como que todo está muy desnudo, no está muy tapado de efectos, ni de ecos, ni de cosas así, sino que está como bien enfrentándose a la escucha.
Para mí, sobre todo, lo que me interesa es explorar y vivir libertad musical siempre vacío, o sea, como que no quiero, nunca me ha interesado el aspecto de cumplir con ciertas expectativas, ya sean expectativas comerciales o expectativas eurocéntricas de la música o algo así, o cómo satisfacer un cierto público. Siempre me ha gustado más estar de ese lado, de que si quieres escuchar algo libre puedes escuchar lo mío, porque no me voy a orientar en un subgénero o en una faceta específica, sino tratar de encontrar mi propia expresividad, digamos.
Cuando yo un álbum, en realidad «trato de no saber» que estoy haciendo un álbum.
Aún así, con “Sentimientos Encontraos” se da a entender que tu nuevo disco tiene un sonido diferente a todo lo que has hecho previamente. ¿Cuál fue el proceso creativo detrás del álbum?
Es complejo, cuando yo hago un álbum, en realidad «trato de no saber» que estoy haciendo un álbum, sino yo estoy todo el tiempo haciendo música e intentando no sentirme como si fuese un álbum. Hay nuevas maneras de hacerlo, y yo creo que en esos intentos, “Sentimientos Encontraos” fue una de las primeras tres canciones donde me di cuenta: “uy, ahora estoy haciendo un álbum”, porque estaba trabajando de una manera específica, y de repente noté: “ah, esta canción tiene mucho que ver con esta otra, y esta otra”. Ahí como que me empecé a dar cuenta: “ok, estoy haciendo un álbum”.
Para mí, una cosa que te puedo decir desde ya, que también se repite en el resto del disco, y donde siento que yo siempre cuando hago un nuevo disco, trato de encontrar una nueva forma de trabajar, porque cuando me establezco una nueva forma de trabajar, encuentro nuevas libertades, y encuentro soluciones que me sorprenden. Como cuando hice el disco Ayayay (2009) que era un disco donde solo utilicé mi voz, ¿no? Cosas así, y en este caso yo estoy muy concentrado en trabajar sin efectos, sin reverb, sin todas estas cosas que se usan mucho, especialmente hoy en día que tapan mucho la música, sino realmente cómo suena mi voz real, como algo así muy directo, algo así como muy crudo, muy desnudo.
Y eso, cuando creé esta canción, que también se mueve a un BPM mucho más rápido de lo que yo he trabajado anteriormente, ahí me di cuenta, este es el lugar por el que quiero ir, como con un lenguaje y con un ritmo, y al final la inspiración que busco, como te conté que está muy relacionada a la pista de baile.
Lo que yo hago mucho es salir a tocar con el ritmo y tocar también canciones que no están listas. “Sentimientos Encontraos” la llevo tocando hace un buen rato, porque primero tocaba solo la base rítmica e impulsaba algo encima, de ahí me di cuenta que para mí el tocar, hacer mi música y dialogar con el público es una fuente de inspiración esencial; quiero que el público, o la pista de baile, mejor dicho, sea partícipe de ese proceso. Entonces para mí es muy importante probar las cosas, da lo mismo si no están listas, y en esa situación me doy cuenta: “uy, esta canción todavía está un poco larga o quizás le falta aquí, o le falta una interrupción en el medio, o no sé qué, lo que sea” y también así como verlo reflejado en los cuerpos.
Obviamente hay fiestas donde hay gente que baila bonito, donde te das cuenta que la gente viene esperando por el baile, permiten observar a nivel visual, pero también a nivel onda y de movimientos sobre todo. Cómo empiezan a dialogar tus ritmos con el cuerpo de las personas y eso me interesa mucho.
Entonces como que la inspiración viene de varias cosas, pero un muy fuerte motivador para eso es la sensación de libertad, el anhelo de libertad, de no tener que particularmente pertenecer a un género musical, la libertad de poder expresarse como uno quiere y encontrar formas de expresión que no dependen de la idea de querer gustarle a un algoritmo enigmático.
Una sensación de libertad que es una palabra que ha sido un poco apropiada por la ultraderecha, pero nosotros estamos hablando aquí de libertad real y no de esa, y una libertad expresiva que viene desde una idea comunitaria que justamente opera contra la lógica individualista, mercantil, y que nace desde contextos, también para mí, que significan una comunidad diversa, de distintas orientaciones sexuales, de distintas clases, de distintas edades y todo. Yo creo que en eso hay una motivación muy grande que la vivo obviamente a través de tratar de acercarme con lo que hago a un diálogo con otra gente y buscar ese diálogo en contextos muy distintos.

Veo que en México tú puedes encontrar eso, esa diversidad, esos espacios que mencionas, pero acá, no sé si en Chile tú puedes ver eso, o si crees que hacen falta espacios donde haya más libertad.
Sí, claro, obviamente mi situación de viajero limita un poco las posibilidades. En México soy local, eso ya cambia mucho, porque si eres local obviamente puedes acercarte de alguna manera. Chile obviamente con su estructura social es complejo, y ahora obviamente con la ascensión de un fascista creo que va a ser mucho más difícil, y creo que más bien lo que yo tengo no son respuestas, sino son preguntas, cómo enfrentar eso, y cómo uno puede, en un ámbito donde la cosa que quizás uno no se tomó tan en serio en el pasado, de repente sí se vuelve muy seria, y eso va a ser muy interesante en los próximos años para mí, explorar de qué mierda podemos hacer, y eso es obviamente una pregunta que para mí es algo muy abierto.
Yo quiero saber, quiero entrar en ese diálogo para ver qué es lo que puedo hacer también desde afuera. Al final yo no vivo en el país, pero sí estoy siempre muy conectado; entonces eso es una pregunta que hacerse ahora, y que no la puedo responder yo solo, sino que la respuesta se tiene que encontrar en algún diálogo. Pero lo que sí he sentido es que con la ascensión de Kast la naturaleza de mis viajes a Chile va a cambiar drásticamente, o tengo que pensar cómo cambiarlas.
Para cerrar, ¿cuáles son tus cuatro discos favoritos de todos los tiempos o de estos días?
Oh, qué difícil pregunta, wow, porque obviamente para alguien que ama la música, es súper difícil. Es como decir cuáles son tus cuatro películas favoritas a alguien que pasa viendo películas, está muy difícil de contestar esto, pero ya que me recordaste: ‘Nightclubbing’ (1981) de Grace Jones, ‘World of Echo’ (1986) de Arthur Russell, ‘Rocío’ (1996) de Daniel Melero… pero ahora tengo que poner algo un poco más bailable, ‘O Boso’ (1972) de Manu Dibango.
