En una de sus poquísimas fechas en Sudamérica, el grupo liderado por Ellie Rowsell se llevó el corazón del público brasileño.
Taste makers.
En una de sus poquísimas fechas en Sudamérica, el grupo liderado por Ellie Rowsell se llevó el corazón del público brasileño.
La agrupación japonesa cantó victoria en su debut en nuestro país, frente a un Teatro Coliseo libre de celulares y distracciones.
DJ Quik coronó su carrera en el rap con una obra fiestera, ligada a los sonidos de la costa oeste que imperaban con éxito en aquel entonces.
Rachel Stevens entregó un segundo disco muy al día con las tendencias del electro dance-pop, el que pasó a ser un objeto musical de culto.
‘Monk’s Music’ catapultó todavía más el estatus de Thelonious Monk, al colaborar con varios grandes músicos en una obra maestra del hard bop.
Kidd Voodoo vierte su costado emotivo y vivencial con su obra más honesta, que da un giro hacia corrientes sonoras cercanas al pop y el folk.
Ya disponible en plataformas.
‘Stay Trippy’ representa un acierto de Juicy J en pleno hiato de Three 6 Mafia, marcado por un trap fiestero de constante culto fumeta.
Tokyo Shoegazer regresó con una obra igual de densa pero más expansiva, lanzada luego de la pandemia bajo el nombre ‘Moonworld Playground’.
‘Psalm 69’ es el disco más celebrado en la carrera de Ministry, al revelar una agresividad política muy influyente para el metal industrial.