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‘Come and Get It’ de Rachel Stevens: Prestigioso electro dance-pop

Escrito por Felipe León

Fue tan alta la concentración de propuestas ligadas al electro dance-pop durante los 2000’s, que muchos actos quedaron algo relegados a segundo plano. Tampoco es que sea música nicho, es más, el emblemático caso de Rachel Stevens, antigua cantante del grupo juvenil S Club 7, y su segundo disco solista, ‘Come and Get It’ (2005), calza a la perfección con tal afirmación, al ser un tanto infravalorado pese al año en que apareció.

En plena efervescencia del electropop se comenzó a mezclar con vertientes bailables, bajo una visión ajustada a sus principios inmediatos como a patrones exploratorios. Este disco captura dicho fenómeno, tanto en la construcción de canciones como en el diseño sonoro, muy orientada a la pista de baile, donde es posible apreciar una sofisticación a nivel estilístico, sin dejar de lado la energía melódica que lo caracteriza.

Su producción maximalista se muestra minuciosa en el uso de detalles, lo que permite a Rachel Stevens ambicionar con accesibilidad. Muy lejos de saturar, emplea pegadizos estímulos ajustados al tono clubero y radiante de su pop, a través de una vocal suave y sentimental, muy cool al oído. Desplante calmo y fiestero, inmerso en el fin máximo del disco que es transmitir emociones desde el baile.

Prestigioso electro dance-pop

La asociación con productores como Pascal Gabriel, Richard X o Xenomania, ayudó a potenciar el carácter innovador de ‘Come and Get It‘. Una conexión que abarca las raíces subterráneas del electropop más propio de comienzos de milenio, aunado al electro-disco como al electroclash, y parte de la esencia mecánica y futurista que comenzaría a aflorar en aquel entonces, sobre todo en Europa.

Rachel Stevens ofrece un álbum para motivar el movimiento corporal. Como si su canto surgiera en el anonimato de una discoteca, entre sombras sudorosas y luces estrambóticas, suelta canciones importantes de su repertorio como «Some Girls», «Negotiate With Love«, «So Good» o «I Said Never Again (But Here We Are)«.

Hay que ser sincero al decir que ninguna pieza de cae; al contrario, cortes tipo «Nothing Good About This Goodbye» o «Crazy Boys» evidencian la gracia del proyecto. Mientras que otras como la synthpopera «I Will Be There» o el r&b contemporáneo de «Je m’appelle» mantienen a flote la versatilidad de ‘Come and Get It‘. Incluso hay espacio para dos bonus como «Every Little Thing«, un buen b-side, y «Dumb Dumb«, otro bombazo que pudo estar en la obra.

Atrás quedaron los años en que Rachel Stevens dedicaba tiempo a la música. Nunca volvió a lanzar otro larga duración, quizás porque el LP no vendió lo esperado o simplemente quiso dedicarse a otras cosas. Pero quedó ‘Come and Get It’, esperando ser descubierto por alguna mente curiosa con interés en tendencias dosmileras.

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