Escrito por Tomás Pérez
El cruel Imperio ha caído, pero los señores de la guerra imperiales siguen dispersos por toda la Galaxia. La incipiente Nueva República trabaja para proteger las conquistas de la Rebelión con la ayuda del legendario cazarrecompensas mandaloriano, Din Djarin , y su joven aprendiz, Grogu.
Con una premisa sencilla y que apuesta por expandir aún más el libro de aventuras del Mandaloriano y su aprendiz, The Mandalorian and Grogu (2026) sabe sacarle provecho a este nuevo formato de pantalla grande, dejando atrás su formato de streaming del cual nos tiene acostumbrados, eso sí, manteniendo la frescura y simpatía a la cual ya forma parte del programa con sus tres temporadas previas. Si bien la historia y argumento del filme podrían ser abordados en otra temporada, hay que recordar que por decisiones creativas de Lucasfilm, esa idea fue desechada y reformulada para dar paso a la gran pantalla.

Las dos caras de la moneda
La vuelta del universo de Star Wars a las salas de cine apuesta por una apertura hacia un nuevo público, ya que uno de lo grandes aciertos del filme radica en la independencia de su historia, Una historia que permite al espectador disfrutar de la película sin la necesidad de conocer las 3 temporadas previas del Mandaloriano y Grogu, o las 9 entregas pertenecientes a la saga de Skywalker. De todos modos, el conocer los detalles previos del universo le agrega una pizca más de disfrute para seguidores más acérrimos de Star Wars, referencias a la trilogía original, precuelas y secuelas, abundan por montón dentro de la película.
Por otro lado, es también esta simpleza al momento de trabajar su historia principal la que termina desentonando y sintiéndose, en ocasiones, un tanto burda para lo que ya hemos visto referente a la historia de Din Djarin y Grogu. Tras 2 temporadas exitosas en cuanto a propuesta y narrativa, y una tercera temporada que sembró más dudas que certezas.

Apartado técnico: La acción y deleite visual en el salto a IMAX
La puesta en salas de cine permite que The Mandalorian and Grogu pueda exacerbar elementos que en el formato streaming no serían tan llamativos, algo que el mismo Jon Favreu ha mencionado en entrevistas promocionales de la película, y que el formato IMAX termina de exprimir hasta la ultima gota en cuanto experiencia cinematográfica se trata.
Entre otros elementos, el soundtrack agrega ciertos elementos electrónicos que se combinan con la clásica banda sonora del mandaloriano. Además se agregan secuencias de acción dignas de películas de acción moderna, al más puro estilo de John Wick, entre otros. Un deleite visual en pantalla grande, que saca lo más destacable en cuanto a coreografías de combate se trata.
Personajes entrañables
Parte del encanto del filme se debe también al cariño y popularidad que poseen los personajes de Mando y Grogu, personajes que a pesar de sus limitaciones para transmitir sensaciones en la pantalla -considerando que el Mandaloriano pasa gran parte de la historia con su casco puesto, y, Grogu por otro lado, es un personaje que no se comunica verbalmente-, la película logra generar instancias en donde los personajes y su expresividad cautivan a la audiencia.
Además del dúo principal, la aparición de personajes como Rotta the Hutt, Zeb y la almirante Ward -interpretada por Sigourney Weaver-, permiten conectar con otra dimensiones de los personajes, ciudadelas y su bajo mundo, el rol de la alianza rebelde, etc.
Uno de los grandes aciertos, es que finalmente Grogu tiene su momento de brillar, en donde por momentos toma el protagonismo total de la historia entregando no solo secuencias breves, sino que creando instancias genuinas en donde extender los diferentes recurso de nuestro amigo verde.

Y ahora, ¿hacía donde?
The Mandalorian and Grogu funciona bien como una película individual, pero marca lo justo respecto a la historia de Din Djarin y nuestro pequeño amigo, siendo el debut de esta historia en la pantalla grande, solo resta tiempo para ver si nuestro duo favorito vuelve a las plataformas de streaming o comienza a consolidar su estadía en pantalla grande. Eso sí, urge la necesidad de llevar la historia del originario de Mandalore y su aprendiz hacia nuevas fronteras.
