Mor ve Ötesi no solo consolidó su carrera con ‘Dünya Yalan Söylüyor’, sino que llevó al rock en Turquía a convertirse en un super ventas.
Taste makers.
Mor ve Ötesi no solo consolidó su carrera con ‘Dünya Yalan Söylüyor’, sino que llevó al rock en Turquía a convertirse en un super ventas.
EXO entró las ligas mayores del k-pop con su álbum ‘EXODUS’, donde queda alta la vara en cuanto al armonioso trabajo vocal de sus miembros.
Sylvia de Grasse popularizó la música tamborera más allá de Panamá, debido al impacto popular que tuvieron algunos discos como ‘La cita’.
Aby Ngana Diop dejó en vida un solo registro, que se convirtió en un testimonio moderno sobre tradiciones ancestrales de África occidental.
Sevdaliza inició la década con una obra transformadora sobre el dolor, destacada como una de las mejores obras del art pop contemporáneo.
‘Future Days’ marcó un punto álgido en la carrera de Can y en la historia del krautrock, al expandir su visión a lo ambiental y textural.
‘Sobrevivendo no inferno’ es la obra maestra por excelencia del hip hip en Brasil, lo que determinó el carácter inmenso de Racionais MC’s.
Plavi Orkestar debutó con un disco que marcó a la juventud de la extinta Yugoslavia, centrado en un lúdico sonido new wave de raíces locales.
Chavela Vargas se convirtió en una voz autorizada de la ranchera, en gran medida por su canto íntimo expuesto en discos como el homónimo.
Trouble se convirtió en uno de los actos claves para comprender el traditional doom metal, desde obras destacadas como su debut homónimo.