Por Juan Pablo Ossandón
Foto por Damián Ceitelis
Si hay una banda que ha arremetido con fuerza en Chile este 2026, esa es teodioteodio, agrupación santiaguina que publicó en marzo pasado su álbum debut, ‘Echaremos el cielo abajo a patadas’, trabajo que les ha catapultado rápidamente a ser uno de los –diversos– focos de atención del panorama musical actual en nuestro país. No hay que darse muchas vueltas para entender el porqué: se trata de un post-rock estridente, caótico, gritón y cambiante que hace harto uso de la poesía. Eso hacen, en muy pocas palabras.
La sólida presencia que han construido es muestra de lo anterior. La banda agotó su primer show en Sala Metrónomo fijado para el 3 de octubre –y el que estaba pactado originalmente a suceder en Epicentro–, además fueron la banda invitada al debut de los mexicanos Diles que no me maten en Chile, y formarán parte del esperado regreso del Festival Neutral este 26 de septiembre en Matucana 100 –junto a un abultado cartel con nombres como Candelabro, Javiera Electra, a Hesse Kassel, María y Los Templos, Congelador, entre otros. Entradas por Ticketplus–.
En Expectador conversamos con su vocalista Diego Álvarez y su bajista Francisco Ortúzar, con quienes hablamos en detalle de lo que implica su álbum debut y distintos tópicos a instalar dentro de la música y la escena chilena.
Quería empezar preguntándoles, porque ya hay un tiempo ya de que salió el disco, ¿cómo se han sentido con toda la recepción que ha tenido este debut hasta el momento?
Francisco: Ha sido muy loco, yo creo que todos lo hemos tomado de maneras distintas, como integrantes, pero ni uno se lo esperaba, ni uno se esperaba que le fuera a ir tan bien. Lo hemos hablado en otras entrevistas también, que nosotros queríamos grabar el disco nomás, nunca fue como «ya, nos vamos a pegar y queremos tocar en tal parte«, porque habíamos tenido hartos detalles antes de grabar el disco con la banda, y nosotros decíamos que ya queríamos consolidar esto y sacar el disco, y si la banda nos sigue, nos da lo mismo. Y logramos grabarlo, lo sacamos y le fue increíble, recepción internacional, gente de todos lados escuchándolo, los medios mismos mirándonos a nosotros, entonces ha sido muy lindo, ha sido un sueño.
¿Y estos desafíos y retos de los que hablas antes de la grabación del disco, cuáles fueron?
Francisco: Tema entre integrantes, que había unos que se querían salir, otros que no estaban tan ahí, temas de plata también. Nos costó mucho sacar el disco porque también decíamos «si lo vamos a grabar, vamos a grabarlo bien«. Si lo grabamos en el estudio de un amigo nuestro, pero no lo vamos a grabar en mi casa, vamos a grabarlo en un lugar bueno, vamos a mezclarlo con un lugar bueno y vamos a masterizarlo con un lugar bueno, y eso cuesta plata. Entonces ese yo creo que fue el mayor desafío, porque en verdad no teníamos ni un peso y se alinearon los astros y salió bastante barato.
Diego: Eso fue lo más impresionante, que pasamos de estar en la incertidumbre total y de un mes para otro ya estábamos grabando el álbum, y yo creo que eso fue gracias a la ayuda de muchos de nuestros amigos, de los más cercanos y de gente que apoyaba el proyecto, que nos tiró para arriba al tiro. Nos dijeron, «ya chiquillos, vengan a grabar el disco acá, hagámoslo acá, por este precio súper barato«, y en tres días grabamos el disco, lo instrumental al menos. Ya las voces se demoraron un poquito más, como dos meses, que lo grabamos en el estudio del Vicho que es guitarrista, full home studio, y salió el álbum, y después ya mezclar, masterizar y ya estaba arriba. Entonces fue todo muy rápido, con mucha ayuda de amigos, de cercanos.
Y bueno, volviendo un poco a la primera pregunta, ha sido tan bacán el recibimiento que ha tenido el álbum que nos ha llevado también a cuestionarnos y a replantearnos varias cosas también, como empezar también a hacer música nueva, qué vamos a empezar a componer ahora.
Francisco: También agregar que por ejemplo el estudio donde grabamos, es un estudio de trap que reacondicionamos, metimos una batería adentro, llevamos nuestro ampli, y a pesar de todo quedó sonando la raja.
Sí, el resultado es muy bueno, y me gustó esta idea general de lo que han hablado, de que no se esperaban estos resultados, y también de que el disco de un momento a otro se logró llevar a cabo, y que justamente con todo lo que ha pasado, teodioteodio se ha hecho algo mucho más grande de lo que pensaban ustedes, casi como, dicho de otras formas, algo más grande que ustedes mismos.
Francisco: Claro, y también como que tenemos que responder a eso. Estamos ya profesionalizando más el equipo, estamos comprándonos cosas para, dentro de lo que se puede, que suene mejor en vivo. Yo recién ayer me compré un pedal de bajo que yo no tenía ni uno, ya tenemos un equipo de trabajo para las tocatas, sonidistas, roadies; como que también tenemos que responder a eso, no nos podemos quedar atrás como si es que ya nos está yendo bien.
Bueno, este álbum es muy crudo en lo lírico, en su imaginería, también en la reseña que les hizo uno de nuestros noteros acá en Expectador, tocó la idea de que en todas estas imágenes hay mucho deterioro, degradación, violencia, etc. ¿Cómo fue para ustedes vincularse con estas emociones, así sea desde lo lírico o desde lo musical?
Francisco: Yo creo que es algo que quizás nos representa un poco, hasta cierto punto, y que nos vemos más representados así cuando tocamos, es nuestra forma de expresar toda esa quizás desesperanza que tenemos como generación, porque en el día a día somos cabros muy buena onda, tiramos la talla todo el día, pero cuando nos toca tocar nos metemos en eso y le sacamos el jugo lo más que podemos. Esa es nuestra impronta y eso es lo que queremos representar en este disco.
Diego: De hecho, yo quiero seguir con esa idea que dice mi amigo Francisco, que hay una idea que siempre nosotros ponemos sobre la mesa que es la idea del caos controlado que tiene la banda tanto en la composición como en el día a día, en tocar en vivo.
Como dice Francisco, nosotros somos personas súper tranquilas, súper buena onda, siempre que nos hacen entrevistas o que conocemos gente nueva tratamos de mostrar nuestro lado real más que un lado ficticio de nosotros, pero al momento de tocar todo eso se cambia un poco y podemos demostrar un poco ese caos que nos caracteriza en vivo o en la música o en las composiciones, y creo que teodioteodio es un poco en la idea de este equilibrio entre el caos y la tranquilidad, y que también se representa mucho en los temas. Por ejemplo en temas como el homonónimo, ‘teodioteodio‘ que tiene una parte que empieza como un caos que se va aumentando hasta que llega un clímax, y luego baja hacia una parte mucho más slowcore, más tranquila, se condensa todo al final, y creo que ese tema es lo que representa un poco nuestra forma tanto de expresarnos, de tocar, de pensar, etc.
Claro, como esta idea que le dijeron al medio La Rata, de que esa canción tensiona y después libera.
Francisco: Sí, diría que todo el disco también es un juego de tensión y liberar, y que esa fuera un poco nuestra forma de componer durante lo que estábamos componiendo para este disco
Claro, es que igual hablan de temáticas que son fuertes, y quizás es una cualidad de su generación, el no ignorar los problemas que están sucediendo, ya sea a nivel tanto personal como a nivel social/global, ponerles atención, por más que uno se puede ver afectado de esas cosas. A mí, sobre todo, me queda en la mente la canción Multitudes, que pone atención a lo que pasa con este fenómeno de insensibilidad entre los números de la muerte de las guerras, lo que es algo que pasa todos los días, o sea, todos los días podemos ver este tipo de información, y más de una vez alguien no responde de forma escandalizada. Es un atributo bastante interesante de este álbum.
Francisco: Sí, y ya nos vemos como completamente insensibilizados. Como que uno ve noticias todos los días de que hay bombardeo, asesinato, y a uno ya no le choca (esas cosas) después de ver tanta información.
Diego: De hecho, el Felipe, que es el que se encarga de gran parte de lo que es la parte literaria de teodioteodio, habla un poco también, que él está adscrito a un movimiento cultural o poético que se basa un poco en eso, como en la insensibilidad de lo que es las redes sociales actuales, el TikTok, el YouTube, el Instagram, etc., que hace perder un poco el sentido de la escritura, o como la gente a partir de la obsesión que tiene por el reel, por el TikTok, escribe cosas ya sin sentido, como que lo lleva a un punto ya de máxima insensibilidad. No me acuerdo muy bien del (nombre del) movimiento.
Francisco: Y de absurdismo puro también. La ultrapoesía.
Diego: La ultrapoesía, sí.
Francisco: Es como que tiene que haber una representación en la escritura de también esto, de que nuestra generación pasa todo el día, pasamos, y no juzgo, pasamos todo el día en internet viendo videos de 15 segundos, chistosos o no chistosos, que quizás no tienen ni un sentido. Y en lo literario no existe mucho una representación de eso a día de hoy.
Al final eso es lo que quizás el Facebook actualmente está tratando de representar. Quizás no en las letras del disco actual, pero en lo que venga, haciendo cosas interesantes.
Esto me lleva a otra de las preguntas que les tenía, porque existen mitos, supuestos estudios, etc, de que quizás la generación Z lee menos que otras. ¿Ustedes creen que sea así, justamente con lo que me acaban de decir?
Francisco: No sé, yo creo que siempre van a haber nichos que van a leer más o menos que otros. Ahora igual ya tenemos más disponibilidad que antes de leer autores que, no sé. Es cosa de buscar en buscalibre, y (tienes) todos los autores del mundo. No sé, era más difícil encontrar lecturas, pero se dividen en nichos, yo creo.
Es difícil poder hablar del global, de la generación, cuando quizás hay gente que no tiene los recursos para poder gastar su plata en lectura. A parte de que los libros son caros, pero sí, yo creo que habría que ver la estadística, pero depende de los nichos. Hay nichos que se lee mucho más que antes, y nichos que ya no están ni ahí con eso.
Diego: De hecho, yo no diría que hay menos lectura, pero sí hay una lectura más rápida. El hecho de que ya tenemos más acceso a los libros en internet, o a ciertos fragmentos de alguna antología de poesía hace que la gente, en vez de comprar un libro, de dedicarse a gastarse sus 10.000 pesos en comprar su libro y leerlo entero, dice «voy a buscar un fragmento, lo leo y chao«. Entonces, hay un consumo más rápido de la lectura también, como que se hace más fácil.
Es como que la gente no busca profundizar en la lectura, sino que hagámoslo rápido, leamos esto rápido, chao, y se olvida
Francisco: Como que se ha perdido un poco esa cultura. Es abrumante, toda la oferta también en la música, de autores que a uno le llegan en la cara y uno no sabe por dónde partir.
Es como el ejemplo clásico, cuando uno está en plataformas de streaming, Netflix, Max, etc. Uno está viendo que ver, y hay tantas cosas que ves que uno termina no eligiendo nada por horas.
Francisco: Claro
Diego: Exactamente
Francisco: Y quizá la poesía, eso se puede representar como, en vez de leer el libro entero, leerse un poema de cada autor. No sé si es mejor o peor, pero uno no se mete tanto en lo que es la obra de tal autor
Entonces no es que la gente consuma menos, sino que la forma de consumir cambia.
Diego: Y yo he pecado de eso también, soy un pecador del consumo rápido. De hecho, los chiquillos siempre me dicen, tú eres un consumidor de TikTok, estás adicto al TikTok y al celular, y es verdad, de repente puedo estar así horas y horas. Y también pasa con la lectura, de repente agarro un libro, y leo algo, y es como ya, listo, leí, sería todo.
Igual con la música, uno se mete a Spotify, hay tantos artistas, y tú decís, es que voy a escuchar un rato, y uno no le pone atención, y es como escuchar por escuchar nomás. Y después se te olvida el álbum, y es como, no entendí nada, lo voy a tener que volver a escuchar, Porque de verdad, todo va funcionando de una manera muy automática, muy falsa, no sé
Francisco: Y muy fugaz al final, todo se vuelve muy fugaz, y quizás la lectura va un poco en contra de eso. Como que hay que dedicarle tiempo y cabeza, pero de que hay gente leyendo en nuestra generación, hay mucha gente leyendo.
Bueno, y también en lo que respecta a su música, es una música que llama la atención a lo contemplativo. Bueno, otra pregunta que les tengo es, ¿de qué forma estas canciones interactúan con las obras que hacen referencias? Porque, tomando por ejemplo, en la canción ‘Puente’, está la referencia al poema de Borges, ‘Two English Poems’. ¿De qué forma ambos cuerpos interactúan?
Francisco: Yo siento que es como un… depende de cada tema de partida, pero es como un juego de preguntas y respuestas. Mientras ensayamos, el Felipe va diciendo algo, nosotros vamos. O sea, mientras componemos en verdad o nosotros hacemos algo, el Felipe saca un poema más piola, más fuerte, y es como un juego hasta buscar lo que suene mejor. Las dos partes se adaptan entre sí. No es como que una se adapta a la otra, sino que estén interconectadas
Diego: Al menos lo que fue la composición de este álbum fue un poco así, jugar en base a la recitación que hacía el Felipe tanto de poemas de escritores conocidos, citando obviamente los autores de este álbum que son Jorge Tellier, Pablo de Rokha, Rodrigo Lira sobre todo. También la poesía de Lautaro Edwards que vale mencionarlo.
Lautaro Edwards es un poeta que le manda las poesías al Felipe, y que el Felipe las va recitando. Siempre que nosotros componemos le llegan nuevas poesías, y a partir de eso nosotros vamos jugando un poco, vamos componiendo, y también obviamente el Felipe trata de mezclar un poco la poesía de este autor junto con la poesía de diferentes autores latinoamericanos.
Y bueno, volviendo un poco al tema anterior, nosotros también con este álbum invitamos también a la gente que nos escucha a poder también buscar, tratar de profundizar e inmiscuirse un poco en la obra de estos autores. Si es que están escuchando nuestra música, traten de buscar un poco de investigar de qué libro es ‘Te regalaré un abismo’ de Bolaño, que es el primer poema de Lejos de México, o cuando nosotros citamos ‘Echaremos el cielo abajo a patadas’, ¿de qué libro lo dijo Rodrigo Lira?
Creo que eso igual es importante, como la invitación del arte hacia el arte.
Francisco: Y ahí también eso viene de la mano un poco con lo que estamos preparando ahora actualmente, que ya lo hemos anunciado en otras entrevistas, que vamos a hacer un libro desde la banda con la antología de los poemas y más cosas.
Qué entretenido eso, este librito que nace.
Francisco: Sí, sí, sí.
Diego: Un buen spoiler ese.
En un cambio de tema, ¿qué piensan de este reduccionismo que se hace en un sector de las redes sociales sobre el post-rock en Chile? Algo que han tenido que sufrir bandas como Candelabro y Hesse Kassel, por ejemplo. En el que se dice que «todas son suenan iguales», cuando claramente no es así pero, más allá de eso, ¿qué piensan de esta respuesta de los haters?
Francisco: Yo creo que, de partida, casi siempre son gente de otra generación que no entiende bien esta música, y está perfecto, no lo juzgo. Los poemas ahí es cuando se ponen a putear, ¿cachai? Pero yo creo que es eso, que no entienden como la volá que estamos haciendo, y de dónde vienen estos sonidos también.
No sé, a la gente le puede causar rabia quizás que a la gente le esté yendo bien con este tipo de música, lo que quizás cierta gente la encuentra mala. Cosa de ellos. Pero al menos a nosotros no nos acompleja. Nosotros hacemos lo que hacemos porque nos gusta, y en lo principal lo hacemos para nosotros. No lo hacemos para agradar a nadie. De nosotros para nosotros. Y si a alguien le gusta, invitadísimo.
Diego: Además, ¿sabes qué? Yo siempre digo que el tema de cada vez que nos preguntan qué género son ustedes, yo creo que nosotros hacemos música chilena. Somos de una nueva escena quizás de lo que está pasando actualmente, pero también el hecho de que nos digan ustedes son una banda de post-rock, igual lo veo como un complemento.
O sea, qué bacán igual estar viviendo en la misma época que otras bandas que hacen post-rock, y que quizás eso genera que hay una escena de post-rock muy grande en Chile. De post-rock, de rock, como se quiera llamar. La que también simula un poco otras escenas anteriores que han existido en el mundo, como fue la escena del grunge donde habían 20 bandas de grunge, o donde en los años 80 había una serie de bandas de thrash metal.
Qué bacán que en Chile actualmente en el 2026, existe una corriente de post-rock, y que sea una de post-rock chileno con elementos chilenos. Tienes, no sé, Candelabro que mete elementos folclóricos, a Hesse Kassel que mete cosas ligadas como a Sumo y al punk. No sé, pues nos tenemos a nosotros (teodioteodio) que va ligado más quizás a la poesía.
Creo que eso genera que al final cada banda tenga su identidad; son bandas post-rock, claro, pero cada banda logra tener su identidad. Y eso genera que también haya una oferta de bandas y de proyectos nuevos que, para mí, es algo genial, en verdad. Y bueno, si hay haters, quizás es porque se están haciendo bien las cosas.
Claro, es algo que se conversa.
Francisco: Claro, también es eso. Como que demuestra que estamos saliendo de nuestro nicho. Que lleguen haters porque el nicho nuestro siempre te va el sí, te van a aplaudir todos. Cuando ya estás saliendo de ahí es cuando empieza a llegar gente que no les gusta.
Y lo otro es que también son complejas las etiquetas, como que yo creo que a cualquiera de las bandas actuales chilenas les preguntas si hacen post-rock, y todos te van a decir como sí, pero no tanto. El sonido que se está haciendo ahora en Chile es muy difícil de definir creo yo.
Claro ¿Y cómo han visto este tema de que, gracias al internet y la respuesta del público local, han roto barreras barreras a nivel internacional? Porque, por ejemplo, cuando uno se mete a plataformas como Rate Your Music y uno ve lanzamientos chilenos con altos números de ratings, reviews, etc, se ve que existe una respuesta online bien fuerte en nuestro país, lo que ha derivado que proyectos de acá sean conversados en el extranjero de forma creciente. Dicho eso, ¿cómo ven este ecosistema digital que se ha desarrollado al respecto?
Francisco: Yo, al menos por lo que he visto, es algo que se está viendo, como que ha ido avanzando desde hace muchos años. Me acuerdo de no sé, el ‘Lance’ de Niños del Cerro que dio que hablar en RateYourMusic, y esa es como la gran plataforma para los melomanitos del mundo.
Y ahí como con esos discos de esa época se fue marcando precedentes para que hoy día, no sé, nosotros saquemos un disco, La Cámara Chilena (de la Destrucción) saque el split y aparezca en el top 5 la primera semana, porque, no sé…. Me acuerdo cuando salió ‘Enola Gay’ (de Asia Menor) estaban como 30 y eso ya era una locura.
Yo siento que la música chilena ha ido marcando precedentes a través del tiempo, y ganando territorio en lo que es la conversa internacional, y es algo muy lindo, muy bacán. Y es algo que se ha dado no solo por chilenos, sino que por extranjeros que han visto que se hace buena música en Chile. Y también eso es muy lindo que me ha tocado ver en internet, el ver muchos extranjeros que, no sé, conocen el ‘Enola Gay’ de Asia Menor, y después se empiezan a meter en la música chilena, y empiezan a ver la tradición de música chilena que hay para atrás, que claramente es música increíble, Y eso es muy bacán, que lo que se está haciendo actualmente invite a extranjeros a conocer a Los Tres, a Los Jaivas, a Congreso, etc. Eso lo encuentro genial
Definitivamente. A mí personalmente me gusta mucho esta efervescencia que tiene el público de estas bandas nuevas, que muestra a nosotros mismos como público chileno que nos está gustando mucho nuestra propia música, y lo hacemos notar. Al nivel de que otra gente empieza a notarlo, y ese fenómeno es bonito de ver, porque uno cosa que se dice es que el chileno es muy chaquetero, lo que puede ser verdad, pero al mismo tiempo yo creo que el otro extremo también es cierto. Nos gusta mucho lo que tenemos.
Francisco: Sí, y ahí varía mucho. No sé, yo me imagino a la persona que chaquetea, no sé, a los Hesse Kassel, a los Anttonias, que probablemente también tiene su banda que le gusta muchísimo, su banda chilena que le gusta muchísimo, y claro como que, al final, hay muchos matices.
Diego: Chile, país de extremos realmente. Es brígido que tienen mucha razón, al final en Chile es verdad eso que hay mucho chaquetero, pero por el otro extremo, hay gente que le encanta tanto como la escena antigua como la escena chilena que hay
(ahora), gente que de verdad es fanática de la hueá. Así como van a todas las tocatas, y se pueden gastar plata en ir a ver una banda veinte veces, y es bacán eso. Porque al final eso genera que crezca esto.
