Escrito por Renata Velásquez Romo
Fotos por María José Muñoz
Pasando por su carrera solista y dos de sus proyectos grupales, Matías Ávila, acompañado de Candelabro Trío y A Favor del Loco dio un show para recordar en el GAM.
Con puntualidad, un único foco sobre su figura, y una guitarra estrenada esa misma tarde, Matías Ávila, voz principal de Candelabro, A Favor del Loco, y su propio proyecto solista, deslumbró a la sala A1 del GAM el pasado jueves 25 de junio.

Siendo esta una de sus más masivas fechas solistas desde el regreso del septeto a Chile tras su tour en España, el recibimiento del público fue tan cálido como el ambiente cercano y sin tensiones que se formó en el Centro Cultural Gabriela Mistral, donde una camaradería tácita abrió espacio para una hora y veinte minutos repletos de más de una faceta del peñalolino.
La jornada comenzó en solitario, donde, junto a una nueva guitarra – que el joven mencionó fue regalada ese mismo día-, además de sus pedales y su voz, dio una versión lenta del tema, que contrasta fuertemente con su versión de estudio y con una voz calculadamente quebrantada trae nueva vida al track original de 2021.

Tras dos más interpretaciones acompañado a su guitarra, el escenario comienza a repletarse con la llegada de Franco Arriagada y Carlos Muñoz, baterista y bajista, respectivamente, de Candelabro, que apoyaron a Ávila en un formato de presentación relativamente nuevo para la agrupación: Candelabro (trío). Los tres, con Haz de Mi y Domingo de Ramos, pusieron en escena una variación más relajada de los temas, que fueron coreados innatamente por el público (coreo que fue impulsado por el mismo Ávila repetidas veces).
La triada de Candelabro presentó de igual forma, dos canciones nuevas, Tengo, tengo, tengo y Aserrín, Aserrán, las cuales el vocalista del grupo aseguró se encontrarán en el tercer álbum de la agrupación.
A estos estrenos le siguieron tres canciones más, con la inclusión de Piano a Piano, tema perteneciente al primer álbum de Candelabro.

Seguido de dos temas en solitario, el show continuó con A Favor del Loco, que trajo de vuelta al escenario a Arriagada y añadió a Ignacio Bolsi en el bajo, con la variación más atrevida de la noche. Con un marcado ímpetu y palpable soltura, los tres amigos presentaron, valga la redundancia, “Amigos”, dando un giro en 180° en relación al sonido que se estableció durante el primer tercio de la jornada. Con bailoteo ordenado y a veces casi coreografiado, el público subió al escenario tras la interpretación de “A Favor del Loco” y la invitación del mismo Ávila.
Con Fondos de Bikini y Sacúdete (incluyendo lúdicas referencias a Sumo, Emociones Clandestinas y Javiera Mena), Arriagada y Bolsi se despidieron del escenario, adelantando el lanzamiento del álbum de A Favor del Loco, que aún no cuenta con fecha.

Ávila quedó nuevamente a la luz del mismo foco debajo del cual comenzó la jornada. Abriendo espacio a sugerencias, y tras un leve lapso, el peñalolino cerró la velada con Familia Garfield, uniéndose lentamente al micrófono solitario los tres acompañantes que apoyaron esa tarde en el GAM a Matías, dando un final tan redondo como emocionante a una puesta en escena de las múltiples habilidades del talentoso músico.
