Escrito por Juan Pablo Ossandón
Fotos por Juan Manuel Hernández
Los británicos Pulp son dueños de uno de los mejores shows –y sonido– del mundo. Algo que no es para nada menor, considerando que sobre el escenario son nueve músicos en total. Pero bueno, uno pensaría que con la expertise de un grupo como el de Jarvis Cocker uno podría tener cierta certeza sobre qué esperar, o cómo mínimo un nivel de excelencia notable. No obstante, lo que estos gigantes del britpop brindaron en el Movistar Arena el pasado lunes 8 de junio fue algo que fue mucho más allá de lo que podíamos esperar –y pedir–.
La idea en el papel es simple, pero poderosa. «Un encore significa que el público quiere más«, ese fue el mensaje que se proyectó en las pantallas del recinto a pocos minutos del inicio del show –que fue puntualísimo, por cierto–. Se trata de una consigna que llevan encima desde que publicaron ‘More’ el año pasado, el primer álbum en 24 años. La gente quería más Pulp, y la agrupación respondió, pero quisieron llevar esa respuesta aún más allá del estudio, al escenario mismo.

Genios de la performance y dueños de un sonido perfecto
Desde el comienzo mismo con «Sorted for E’s & Wizz» que quedo patente el asunto del sonido. Era lisa y llanamente perfecto, pero no desde el punto de vista frívolo de la precisión técnica –que obvio que estaba en orden–, sino más bien se trataba de un sonido lleno de vida. Uno podía sentir cada textura y detalle, con todos los músicos en completa armonía en ese sentido. Así que el resto era claro, se venían más de dos horas y media de un espectáculo soberbio, y los ánimos estaban por las nubes –a pesar de ser lunes–, y es que «Disco 2000», siendo la segunda canción de la jornada, sacó a todo el mundo a saltar y cantar con la vida.
Por otro lado, importantísimo. Las canciones de ‘More’ fueron muy, pero muy bien recibidas. Algunas incluso cobrando carácter de hit, como fue el caso de «Spike Island», la que también tuvo un aspecto visual precioso, con la circunferencia dialogando con la silueta del frontman del grupo. «Slow Jam» y «Farmers Market» también fueron objeto de profunda atención, más aún con la cualidad casi hipnótica de la entrega y manerismos de Jarvis Cocker.

Soy de la idea de que uno puede ir a un concierto de Pulp sin conocerlos en lo más mínimo, e igualmente disfrutarlo como si fuera de los mejores conciertos de nuestras vidas. Las canciones son grandes, inmensas e influyentes. El sonido –y lo visual–, por lo que mencioné recién, también propicia eso. Pero hay que reconocer que el núcleo de la presentación se lo lleva el carismático vocalista, quien hace uso de su carisma, su fisicalidad, su capacidad de interpretar a través de su voz y su cuerpo, y su manejo escénico para asegurarse de eso. Una canción como «F.E.E.L.I.N.G.C.A.L.L.E.D.L.O.V.E.» prueba eso, emanando aires teatrales que hacen de este corte monumental del ‘Different Class’ aún más grande. O bien, el sinfín de chistes que tira una y otra vez, como en la previa a «Underwear». Aunque claro, uno puede presenciar todo el poder del inglés –y sus compañeros– en una pieza como «This Is Hardcore», uno de los momentos más telúricos a nivel emocional.

Su relación única con Chile
Simplemente fue bonito como Cocker dio cuenta de la particular relación que existe entre el grupo y nuestro país durante el concierto, pues fue algo que tuvo lugar en distintos momentos –y de formas diferentes–. Por una parte, en el intermedio de quince minutos hicieron uso de las pantallas para votar entre «Help the Aged» y «Seconds». La elegida del público fue la primera, aunque, a fin de cuentas, terminaron tocando las dos igual. Una muestra de altruismo y de un cariño especial, sin duda –además Jarvis mencionó que «Seconds» era el tema favorito de Nick–.
Por otro lado, el frontman se preocupó de expresarse con un español rústico pero que cumplía su fin, acortando esa distancia ficticia que provoca la barrera idiomática. Con esas mismas palabras en castellano, fue que recordó las primeras presentaciones de Pulp en Fauna Primavera 2012 y La Cúpula, con tal de presentar a continuación «Do You Remember the First Time?». Acto seguido, regaló varias chapitas que le pasaron del fans club nacional de la agrupación, lo que tuvo lugar en «Mis-Shapes». Nuevamente, la relación de verdad es cercana y fuera de cualquier guión automatizado.

Finalmente, y esto tuvo lugar al final del concierto con «Open Strings», canción no contemplada en el setlist que tocaban en vivo por primerísima vez en su trayectoria –es un b-side de «Spike Island»–. Ahí Jarvis le dedicó la canción al difunto Steve Mackey, y aprovechó de contar de cómo la última vez que vinieron a Chile en 2023 aprovecharon de ir a la cordillera y dejaron allí un recuerdo con el rostro de Steve, postal que registraron en fotografía y terminó convirtiéndose en la cara reversa de su álbum ‘More’. Repito, su relación con Chile es encantadora.
Y si es que eso no basta para entenderlo, por favor ver cualquier registro de la linda fiesta que se formó en «Common People», en donde el mensaje era sencillo: «todos somos iguales«. Así se sintió, con todos los presentes cantando a más no poder cada uno de los versos que Jarvis efusivamente interpretaba, dejando uno de los grandes momentos –de muchos– que tuvo el regreso de Pulp a Chile. Uno de los mejores shows del año, y por lejos.
Definitivamente, nos dieron mucho más de lo que podíamos soñar.
Setlist de Pulp en Chile:
- Sorted for E’s & Wizz
- Disco 2000
- Spike Island
- Razzmatazz
- Slow Jam
- F.E.E.L.I.N.G.C.A.L.L.E.D.L.O.V.E.
- Pink Glove
- Underwear
- Farmers Market
- This Is Hardcore
- Sunrise
- Something Changed (sólo Jarvis, Candida, Nick y Mark)
- The Fear
- Help the Aged
- Begging for Change
- O.U. (Gone, Gone)
- Acrylic Afternoons
- Do You Remember the First Time?
- Mis-Shapes
- Got to Have Love
- Babies
- Common People
- A Sunset
- Seconds
- Open Strings
