Escrito por Felipe León
Entre anuncios y cancelaciones, Dying Fetus se ha vuelto un dolor de cabeza para la fanaticada local más extrema del metal. Historia aparte es el enorme cariño que profesan hacia su discografía. Bastante notable dentro del brutal tech death metal, sonoridad nicho del nicho que el grupo ha mantenido a flote con discos creativos cada década, como sucedió en la anterior con ‘Reign Supreme‘ (2012).
Más allá que no tengan álbum malo, hay que aceptar que sus antecesores no estaban a la altura de su mejor versión. Si bien ‘Descend Into Depravity‘ (2009) mostró una mejoría con respecto a ‘War of Attrition‘ (2007), ambos jugaban a la segura sin mayor gracia, por lo que el remezón se sintió fuerte; toda una vuelta en forma.
Como bien lo infiere el estilo de Dying Fetus, el salvajismo carnicero de su ataque se nutre de una intrincada tecnicidad. Desde una agresividad amenazante que no deja espacio a la exploración, más que para promover nuevas formas de acercarse a su violenta complejidad, con una experticia manifiesta en forma de riffs intensos, cambios chocantes, voces guturales, dinámicos blast beats y un contenido tan político como explícito
Bajo estas lógicas de insana radicalidad, descansa un impulso rítmico que aporta variedad a ‘Reign Supreme‘. Suma de elementos que permiten un impacto mucho más memorable, como se muestra en «From Womb to Waste«, «Subjected to a Beating» o «In the Trenches«.
Les puso otra vez de igual a igual con las nuevas generaciones del death metal. Claro que Dying Fetus poseen la ventaja de tener un estilo reconocible, algo que mantienen otras canciones como «Invert the Idols», «Second Skin«, «The Blood of Power» o «Devout Atrocity«. De hecho su única visita a Chile fue unos meses antes del lanzamiento. Y sí, tocaron una de ‘Reign Supreme‘.
