Escrito por Tomás Pérez
Fotos por Alejandra Besoain
Presentándose por primera vez en nuestro país, Pomme llegó con su último disco bajo el brazo “Saisons” (2024), en una presentación que buscó mostrar sus más recientes proyectos pero también conectar con su público a través de esa fraternal y cálida vibra que la caracteriza. Apropiándose completamente del Teatro Oriente de Providencia y convirtiéndolo en el perfecto lugar para esas letras sinceras que recorren el alma de cada uno de los asistentes.

Sintonizando la previa
Si bien el plato fuerte de la noche era convocado por Pomme, quienes buscaban sintonizar con la parte más bailable y rítmica de la jornada, fueron gratamente recibidos y deleitados por ena mori, cantautora filipina-japonesa que fue la encargada de abrir los juegos del pasado 27 de mayo.
Con su más reciente EP “Ore” (2026) junto a parte de su material más encantador, mori logró cautivar de la mano de su art pop y dream pop, entregando junto a una sencilla pero colorida puesta en escena, una notable previa caracterizada por la simpatía y sencillez de la artista.

Emotividad a flor de piel
Un teatro oriente a oscuras fue el punto de partida de la estrella de la noche. Entre aplausos, vítores, siluetas y sombras hacía su arribo al escenario Pomme, seguida del inicio de “B” con un suave y delicado tono, acompañada de una guitarra que permitía evocar fervientemente los versos de la canción. Una presentación caracterizada por un folk sobrio y un pop encantador, que juntos crearon momentos memorables para la noche.
Acompañada de una escenografía sencilla compuesta por sus instrumentos y un constante juego de luces que en ocasiones proyectaba la silueta engrandecida de la artista francesa, Pomme soltó una seguidilla de éxitos que lograron dar en el clavo respecto al corazón de los asistentes; “je sais pas danser”, “des excuses”, “anxiété”.

Más allá de la barrera del lenguaje
Durante toda la presentación la artista francesa se mostró abierta al cálido público chileno, con un inglés a la perfección que suplía un posible desconocimiento del idioma francés por parte de los locales, y en momentos con un español que bastaba para comunicar lo necesario y sacar carcajadas, siendo la propia Pomme quien pedía correcciones, palabras y significados en español.
Incluyendo un genuino interés por el idioma, la artista reemplazó en dos ocasiones ciertas estrofas de sus canciones en su idioma natal, por estrofas en español que no alteraban ni el significado ni la emotividad, sino que incluso permitían sentir la canción de una forma más cercana.

Cálido y fugaz encuentro
Gran parte de la presentación tuvo breves acotaciones por parte de Pomme sobre las canciones que iba a interpretar, algo que le agregó un sentimiento genuino y que, por otro lado, también permitió conectar al espectador con el apartado emotivo propio. Ya sea coincidiendo en cuanto a las palabras de la artista, o haciendo suya la canción, reformulando y entregando otro sentido a las palabras. Haciendo de la emoción y lágrimas un panorama frecuente durante la jornada.
Entre tanta emotividad y sentimiento, la jornada veía su final de la mano de “soleil soleil”, canción que lejos de satisfacer las ansias del público asistente, las elevó hasta el éxtasis mismo, convirtiendo el Teatro Oriente en una total sala de karaoke. Para posteriormente, con una ovación masiva y de minutos, Pomme se despidiera fraternalmente de nuestro país.

Setlist de Pomme en Chile:
- B
- je sais pas danser
- des excuses
- anxiété
- jardin ou nelly
- ceux qui revent
- las séquoias
- ma meilleure ennemie
- pourquoi la mort
- une minute
- petit íle
- on brúlera
- grandiose
- soleil soleil
