Escrito por María Road
Fotos por producción
La lluvia finalmente había cesado, en la Arena Heineken ubicada en el predio de Parque Ibirapuera solo se respiraba éxtasis y expectativa por lo que estaba a punto de acontecer: The xx vuelve a los escenarios y en esta ocasión para encontrarse con el febril público brasilero. Con una puesta minimalista –porque les creemos que con el talento de Romy, Jamie y Oliver es más que suficiente y cualquier agregado es simplemente innecesario– y un clima de 19° en la ciudad de São Paulo finalmente el trío salió a escena alrededor de las 20:45 hrs. y todo fue pura emoción.

Se encargaron de abrir el set con “Crystalised”, una de sus canciones más aclamadas. La química entre ellos desde el momento cero fue innegable y la energía fluía de forma natural. A continuación “Say Something Loving”, “Islands” y “Angels” continuaron construyendo un clima amplio pero íntimo a la vez. La Arena estaba colmada de gente pero las palabras de los integrantes, las sonrisas cómplices con el público y la fluidez con la que tocaban convirtieron un espacio de miles de personas
“Night Time”, “Sunset” y “Fiction” marcaron el diálogo constante entre las diferentes eras en la discografía de la banda: Desde el inmortal ‘xx’ (2009) hasta ‘Coexist’ (2012).

El repaso de canciones como “Shelter”, “Infinity” y “VCR” fueron una celebración a la raíz del conjunto y al album que les valió el reconocimiento como una de las bandas más importantes del indie del siglo XXI.
“Loud Places”, “Enjoy Your Life”, “Wanna”, “Treat Each Other Right” y “GMT” dieron lugar a un bloque especial donde Romy y Jamie presentaron algunas canciones de sus respectivos proyectos solistas. El público acompañó con entusiasmo esta instancia que daba lugar a la aproximación del final del show.

Cuando la noche ya marcaba su pulso final, Jamie desplegó su remix de “On Hold”, el cual también tuvo la interpretación de su versión original a continuación, seguido de “I Dare You”.
“Intro” fue el último plato de la noche. Un clásico inmarcesible de las últimas décadas que coronó una noche de ensueño para todos los fervientes seguidores de la banda. A pura comoción, el grupo se despidió de Brasil después de una presentación histórica para el festival.
