natalia doco
Entrevistas

Natalia Doco y el apoyo de Francia a su arte: “En donde se me permita hacer lo que viene a mi mente, ese es el lugar en donde yo necesito estar”.

Por Trinidad Paredes

Natalia Doco es una cantante, compositora y artista argentina reconocida por su estilo cercano y poético. Sus canciones se mueven entre el folk, chanson francesa, pop y sonidos latinoamericanos. 

Nació en Argentina y ha vivido varios años en Francia, donde desarrolló una propuesta musical marcada por letras sensibles, una estética cinematográfica y una fuerte exploración emocional. Su discografía destaca por mezclar raíces sudamericanas con influencias europeas, construyendo una identidad artística sofisticada, nostálgica y muy personal.

En Expectador conversamos con la artista sobre su más reciente disco, ‘Hacha‘, junto a los distintos detalles que fue develando todo lo que rodeó este nuevo trabajo.


Ahora me permití una libertad absoluta en cuanto a lo que yo quería expresar.

Entiendo lanzaste tu álbum Hacha, y quería preguntarte ¿cómo fue el proceso creativo y qué diferencias hubo con producciones anteriores?

Las diferencias son un montón, porque este disco lo compuse bastante en la mente, y por eso tiene rítmicas tan complejas y tantos cambios de ritmo. Antes componía más con la guitarra, entonces estaba un poco limitada. Pero ahora me permití una libertad absoluta en cuanto a lo que yo quería expresar. No quería que importara si una canción empezaba con reggaetón y después se pasaba cumbia y después se pasaba a piano-voz.  No me importó nada, no me puse límite en absolutamente nada.

Además, trabajé con un productor maravilloso que entendía perfectamente lo que yo quería hacer, entonces no tuve que explicarlo tanto. El momento de estudio y de composición fue muy mágico para mí,  porque no era trabajar sola como antes. Estoy artísticamente muy satisfecha de lo que logré con este disco.

 

Tú me comentabas que los procesos anteriores los hacías muy sola ¿a qué crees que se debe?

Hay dos factores, al principio un poco de inseguridad. La seguridad que yo tengo hoy como mujer y como artista no tiene nada que ver a la que tenía cuando tenía 20. Me daba un poco de vergüenza mostrar cosas que no estuvieran terminadas, primero necesitaba que estuviera listo y que me guste para poder mostrarlo después. Nunca me iba a juntar con alguien a componer para decirle: ‘tengo tres líneas de esto’.  En ese momento no era capaz de hacer eso.

Hay otro factor que es también que soy un poco reservada como persona. Las cosas que yo creo me bajan como una visión que solamente está en mi mente. Es una conexión mía con algo que es demasiado personal. Hay cosas que hago como las portadas de mis discos,  o las imágenes, que me bajan de algo que yo veo primero en mi mente y no necesito que me digan lo que piensan porque me contamina la conexión esa que yo tuve. Necesito que sea exactamente como lo vi. Eso también me llevaba a ser muy solitaria creando.

 

Viendo los sencillos que has publicado previamente, se ha podido ver que has ampliado un más tu propuesta en materia de diversidad musical. Se ve influencia con lo latino, el folklore, el sonido orgánico, y cada vez más, la electrónica ¿cómo ha sido profundizar en eso en el proceso creativo?

Dentro de mi mente hay muchas voces, hay mucho pueblo ahí adentro, entonces lo que es así medio frenético no me gusta. Sí es cierto que hay ciertos elementos electrónicos, pero porque yo quería usar mucho el reggaetón y la cumbia, pero no quería hacerlo de manera tan tradicional. Entonces hay muchas cosas, sonidos filtrados, unas baterías electrónicas recontra locas, pero no era tanto por el amor a este tipo de música, sino porque quería experimentar el reggaetón y la cumbia de una manera que fuera más personal. Quería adaptar un poco esos ritmos que a mí me apasionan, que me hacen tan bien en el cuerpo y que son tan latinoamericanos, y todo lo que es latinoamericano yo amo.

Ya había experimentado en otros discos el folclore latinoamericano, me lo estudié todo desde el sur hasta el norte,  y ahora quería ir por algo un poco más moderno, adaptarlo a la temática del disco. El disco es como súper filoso, hay sonidos que no podían ser orgánicos, porque está re loco el disco, las temáticas están medio locas.

Entiendo que de inspiración tomas ciertos rasgos de la diosa Kali, que entre varias cosas representa la destrucción necesaria para el renacer ¿cómo representas eso en el disco? ¿crees que se liga más a la letra, a los sonidos, es una mezcla de ambos?

Es lo que yo viví durante los dos años que compuse esas canciones en mi vida personal, entendí el poder de esa energía, lo representé como Kali (…) Me di cuenta que todas mis dinámicas relacionales eran un desequilibrio total, lo habían sido siempre. Era un dar, y dar, y dar, y dar, y dar,  tratar de que todo el mundo esté siempre contento. Me di cuenta que yo tenía que cortar con esas partes mías, que permitían todo a quien sea, que no ponían límites en ningún lado y que le daba miedo decir que no.

Cuando conocí y entendí la energía Kali, me entró una furia que yo creo me sanó. Lo viví en carne propia, empezó toda mi vida a florecer, pero fueron dos años durísimos de tener que hacer cosas que me han costado toda la vida.

 

¿Entonces podías decir que en este proceso igual como que tuviste que destruirte de alguna cierta manera como para poder pasar este desarrollo?

No quedó ni una sola estructura en pie, ni una. Fueron dos años de todas las estructuras mentales, emocionales, relacionales,  todo se derrumbó, se derrumbó por todos lados, aunque yo no quisiera se derrumbaba.

 

Naciste en Argentina, luego pasaste por México y de residencia en Francia. Quería preguntarte ¿qué enseñanzas has podido sacar de vivir en Europa que quizás en otros lugares no hubieses podido desarrollar? 

En México pude cantar desde que llegué, me abrió todas las puertas. Pude cantar, pero no logré hacer mi propia música. Canté todo lo que te puedas imaginar y mi voz se súper desarrolló. Escénicamente me desarrollé mucho en México, fue una escuela.

Pero Francia me permitió hacerlo de manera profesional y luego me permitió tener los medios para armar mi propia discográfica y de ser mi propia productora,  yo hago todo yo, soy mi propia todo. Y eso lo logré acá, porque Francia propone un apoyo al arte que es impresionante, yo no sé si existe en otros lugares, creo que no. Por eso me quedé, porque en donde se me permita hacer lo que viene a mi mente, bueno, ese es el lugar en donde yo necesito estar. 

También puede gustarte...