La relación con la madre es única, al mismo tiempo que no lo es. Esa conexión individual y especial es irrepetible, cada quien tiene una distinta. Históricamente, el cine ha ilustrado las múltiples formas de maternidad habidas y por haber. Desde distintas configuraciones familiares han pasado prácticamente todas las maternidades posibles.
Para celebrar el Día de la Madre, este especial invita a revisar algunas películas que se han hecho cargo de esa conexión especial.
Mommy (2014)
Esta película se adentra en la turbulenta relación madre-hijo entre Diane—una mujer viuda con problemas económicos— y Steve; su hijo adolescente con TDAH y otros trastornos que lo hacen emocionalmente explosivo. Tras causar un incendio en una institución para menores, Steve regresa a casa con su madre, donde ambos habitan los límites entre el cariño y la violencia.
Siguiendo el sello de su director, Xavier Dolan, «Mommy» explora el rol de madre desde una perspectiva cruda, donde la idealización hacia la figura materna es reemplazada por complejidad e imperfección. Mediante actuaciones desgarradoras, un cuidadoso trabajo de cámara, y un gran soundtrack, la película relata una cara de la maternidad que suele ser ignorada dada su complejidad.
Todo sobre mi madre (1999)
Esta película sigue a Manuela, una madre soltera cuya vida gira casi exclusivamente alrededor de su hijo Esteban. Cuando este muere en un accidente al inicio de la película, nuestra desolada protagonista emprende un viaje para comunicarle la noticia al padre que su hijo nunca pudo conocer, mientras se topa con variopintos personajes en su camino.
Dirigida por Pedro Almodovar, ésta es una de sus clásicas cartas de amor a las mujeres, llevada a cabo a través de sus excentricidades y clásico estilo melodramático. Pero no por esto se trata de un relato falto de verdad, ya que el duelo al que se somete Manuela es reflejo de cómo los hijos cambian la vida de sus progenitoras y como su amor por ellos es una llama que no se extingue nunca.
Hereditary (2018)
Esta cinta de Ari Aster utiliza el terror para explorar el duelo, la herencia familiar y el desgaste emocional de una madre atrapada en una tragedia imposible de procesar. Tras la muerte de la matriarca de la familia, Annie comienza a descubrir que algo oscuro parece perseguir a su linaje.
Lejos de depender únicamente de sustos, la película construye una experiencia profundamente incómoda sobre el peso de la maternidad y las expectativas familiares. La actuación de Toni Collette resulta devastadora y fácilmente merecedora de un Oscar, mostrando a una mujer consumida lentamente por la culpa, la pérdida y el horror.
If I Had Legs I’d Kick You (2025)
Linda, una terapeuta y madre sobrepasada intenta cuidar a su hija enferma, lidiar con la ausencia emocional de su esposo y enfrentar el colapso de su propia estabilidad mental. A medida que los problemas cotidianos se acumulan, Linda comienza a desmoronarse emocionalmente, atrapada en una rutina agotadora marcada por la culpa, la ansiedad, la soledad y el peso de ser madre.
La película explora de forma cruda e incómoda el peso psicológico de la maternidad y construye una experiencia emocionalmente sofocante que refleja el deterioro mental de Linda. Mary Bronstein utiliza una atmósfera caótica y angustiante para mostrar cómo la presión, la culpa y la soledad terminan consumiendo a la protagonista.
Mermaids (1990)
Ambientada en los años 60, la historia sigue a Rachel Flax (interpretada por Cher), una madre soltera excéntrica y de espíritu libre que huye de sus problemas mudándose de ciudad cada vez que un romance fracasa. Junto a ella viajan sus dos hijas: Charlotte (Winona Ryder), una adolescente con una crisis de fe y despertar sexual, y la pequeña Kate (Christina Ricci), que sueña con batir récords de natación.
A través de un tono de comedia agridulce, la película ofrece una mirada perspicaz sobre la maternidad, alejándose del sacrificio tradicional para mostrar a una mujer que defiende su identidad individual. Es un relato sobre el choque generacional y la aceptación de las imperfecciones, donde el amor familiar se manifiesta a través de la complicidad femenina y la resiliencia frente al caos.
Petite Maman (2021)
Nelly tiene 8 años y acaba de perder a su abuela. Mientras ayuda a sus padres a vaciar la casa en la que su madre creció, explora el bosque que la rodea, donde su madre solía jugar cuando era una niña. Un día conoce a otra niña que parece tener su misma edad; de inmediato parecen conectar. Con el paso de los días construyen una amistad que, a pulso, revelará secretos fascinantes y, al mismo tiempo, permitirá a Nelly conocer el universo interior de su madre.
Dirigida por Céline Sciamma, la película explora la relación madre-hija desde la empatía, siendo la nueva amiga de Nelly un simbolismo de todo aquello que uno no alcanza a conocer de su propia madre. Un conmovedor drama sobre la memoria, la infancia y la amistad.
Volver (2006)
Esta es la historia de Raimunda y Sole, dos hermanas muy diferentes, cuya madre, Irene, murió en un misterioso incendio, pero cuya presencia las sigue acompañando de cerca… quizá más cerca de lo que pensaban.
Otro film de Almodóvar, otro exponente del amor inconmensurable de las madres, pero además como los hijos (o hijas, en este caso), por más adultos que se hayan vuelto o por más resuelta que pueda aparentar ser su vida, pueden seguir necesitando de la figura materna, así como del dolor que deja el pasado y lo difícil que puede llegar a ser dejar ir.
Lady Bird (2017)
Ambientada a principios de los 2000 en la ciudad de Sacramento, California, la película escrita y dirigida por Greta Gerwig sigue a Christine, “Lady Bird”, quien está en su último año de secundaria y desea a toda costa abandonar la ciudad de costumbres religiosas para así perseguir sus inclinaciones artísticas en la ciudad de Nueva York. El camino para lograrlo estará marcado por el autodescubrimiento, frustraciones y desacuerdos con su madre.
Un coming of age que, con un guion que prioriza silencios y sutilezas, retrata con sensibilidad la incomodidad de crecer y la complejidad del vínculo madre-hija.
We need to talk about Kevin (2011)
Sigue la vida de Eva, una madre que reflexiona sobre la vida de su hijo Kevin desde su infancia hasta la adolescencia, especialmente después de que él comete un acto extremadamente violento. A lo largo de los años Kevin muestra comportamientos perturbadores desde pequeño, y Eva lucha con sentimientos de rechazo, culpa y duda sobre si “algo salió mal” en su crianza.
Cruda, la película destaca por la forma en que retrata la culpa y el deterioro psicológico de Eva. Lynne Ramsay construye una narración fragmentada y angustiante que nos hace sentir atrapados en la mente de la protagonista, mezclando recuerdos, trauma y confusión, además que la actuación de Tilda Swinton es especialmente impactante, transmitiendo desesperación y agotamiento emocional.
Aliens (James Cameron, 1986)
Estrenada nueve años después de la Alien original, en otro género y con nuevos responsables tanto en el libreto como la dirección, lo que sí mantiene Aliens es ser una película tan próxima a la biomecánica y las implicancias de la gestación como su antecesora. El útero (metafórico) en el que los personajes de la película original se veían amenazados por una fuerza fálica imparable es reemplazado por un campo abierto, pero con una colmena en el corazón. Ante todo, la trama de Aliens gira en torno a la disputa entre dos formas de maternidad. Así como también de tres órdenes sociales, pero eso es harina de otro costal.
Ripley y Newt (ambas huérfanas de acuerdo a la edición extendida del filme) desarrollan una complicidad de madre e hija tan necesaria como instintiva. Y aún cuando el ejército se enfrenta a varios xenomorfos durante el asalto, no hay momento del filme como cuando se revela que la escala de amenazas cierra en la madre de la colmena. Ripley defiende a los suyos, la Reina hace lo propio. Y ese one liner histórico, «get away from her, you b!tch», no viene de otro lado que del más puro corazón de una madre.
Everything Everywhere All at Once (2022)
Aquí se nos presenta a Evelyn, una mujer agotada por la rutina, los problemas familiares y la distancia emocional con su hija Joy, quien termina viéndose envuelta junto a ella en un caos multiversal que amenaza con destruirlo todo.
Aunque la película mezcla ciencia ficción, comedia absurda y acción frenética, su núcleo está en la compleja relación madre-hija. A través de universos imposibles, la cinta dirigida por Daniel Kwan y Daniel Scheinert reflexiona sobre la dificultad de comprender a quienes amamos, convirtiendo el afecto familiar en el verdadero centro de toda la historia.
