Escrito por Felipe León
En poco más de 10 años Diavol Strâin ha construido una carrera notable, en base a lanzamientos relevantes dentro de la localía gótica, así como teloneos consagratorios a nombres como Alice Glass o Placebo. Ahora, la actividad del dúo continúa a través de un tercer larga duración titulado ‘Eterno retorno‘, donde se integran mejores recursos en la producción, sin tranzar el estilo oscuro, crudo e veloz que caracteriza al proyecto.
La construcción de ambientes ayuda a distender una escucha, por lo general, intensa, a partir de sintetizadores que acercan su rol atmosférico a lo sombrío del darkwave. Matices que actúan de un modo expansivo, entre la enérgica disposición al deathrock que ofrecen durante 40 minutos, con una interpretación que bordea lo escalofriante y mortecino como lo revelador.
Su música no pierde el atractivo pasado, más no deja de sumar nuevas perspectivas que lo posicionan como su obra más completa. Parte más agresivo y directo, se torna pausado como melancólico, incluso fúnebre, algo tampoco extraño al considerar que Diavol Strâin siempre supo aterrizar el misterio a distintos contextos. La cosa es que la elaboración, profundidad e inmediatez nunca estuvo tan bien lograda como en ‘Eterno retorno‘.
Avanzar y abrazar la esencia de su sonido, a punta de canciones con el potencial de volverse clásicos en su repertorio. De un extremo al otro con «Ulthar» y «11 ecos«; abrir y cerrar un álbum con sus mejores piezas, sabiendo que el viaje posee momentos destacados como «Un camino a la muerte», «Nix Dadá«, «Luna invisible«, «Solve Et Coagula«, por nombrar algunas.
Un álbum que ayuda oxigenar el interesante universo de Diavol Strâin.
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