Escrito por Nicolás Merino
Fotos por @petite.cata
Tan solo con un poco más de una semana de anticipación, el proyecto de post-punk Deshabitado anunció una tocata de viernes en la Sala SCD del Mall Plaza Egaña. Las condiciones no son menores. Son conciertos de condiciones particulares. No necesariamente porque sean recintos con butacas. Hay un tema de horarios y conexión que le dan otro sabor a los eventos. Sin contar la parte más obvia: son de los lugares que mejor suenan en todo Chile. Están hechos prácticamente exclusivamente para la música en vivo, ni siquiera se suelen prestar para funciones de teatro. Es una suerte de escenario perfecto para un determinado tipo de shows.

El anuncio venía acompañado de la participación de Line, un reciente trío de rock gótico. Más allá de la calidad del material, no se puede negar el valor de su puesta en escena. Hacen uso de una presencia muy propia de las expresiones en vivo de su género, pero no se puede ignorar que se trata de una cultura exigente. Al menos ayer, Line supo sortear exitosamente los desafíos que implica la naturaleza de subirse a un escenario así. Incluso, en algún momento se asomaba algún punto de conexión entre su música y la de Deshabitado.

Al turno de una banda como Deshabitado, es pertinente señalar el buen momento por el que están pasando. Si bien el primer trabajo es del 2023, fue realmente el año pasado que la banda explotó tanto en términos mediáticos como críticos. Todo gracias al estreno de Dejen tranquilo el sector!, un EP de post-punk con alguna inclinación al dance punk que aventuró el post-punk chileno contemporáneo a lugares creativos a los que quizá no se había aproximado.
Más allá de la cercanía que pudiese tener tal o cual persona con la banda, la sacudida que implicó el lanzamiento de Dejen tranquilo el sector! posicionó a Deshabitado en un esquema de discusión musical que, a veces, poco tiene que ver con el culto a personalidad tradicional a las bandas de este estilo. Son trabajos que trascienden a sus autores y que, en el contexto de una escena que francamente no está exenta de tendencias conservadoras, agitan un poco el panorama artístico tan solo con la naturaleza de su música.

El post-punk de Deshabitado opera con pulso apretado y agresión, pero se para desde la misma oscuridad desde donde otros tantos exponentes del género acostumbran a hacer gala de su solemnidad. Hay un factor distorsionado en la manera latina en la que abordan la estirpe gótica de su sensibilidad creativa. Lejos de cierta parafernalia tan normativa de lo que se supone que es el camino al mainstream y que a veces da la impresión de que nadie se toma el trabajo de cuestionar. Dejen tranquilo el sector! llegó para cristalizar las mejores ideas del proyecto. En cualquier caso, sigue siendo su carta de presentación más actualizada.
Sin desmerecer el peso de lo anteriormente mencionado, no se puede dejar de mencionar que Deshabitado es uno de esos proyectos cuya serie de coordenadas estéticas puede permitirse exceder las propias proyecciones de su música. No tiene que ver necesariamente con el apartado gráfico que los rodea. Más bien con el aura que han sido capaces de construir alrededor de su propuesta. Además, se debe hacer el caso de que esta no ha sido necesariamente uniforme a lo largo de los años. Si bien sus dos trabajos publicados hasta la fecha responden al mismo género, el tono y registro es lo suficientemente distintivo como para hablar de un Deshabitado actual y en contraposición al anterior. Probablemente, hoy no solo sean una mejor banda en lo creativo, sino también una más resuelta con su manera de presentarse al mundo.

Deshabitado arrancó su concierto en la Sala SCD con una serie de cortes del primer EP, Al Pasar, y también otros tantos nuevos. Lo que mostraron del nuevo trabajo está en una línea estética similar a la de Dejen tranquilo el sector!, o al menos, de su energía. Quizá se desprenden de cierto misticismo gótico, pero el EP del año pasado tampoco estaba tan cargado de eso. Lo que sí rodeaba la construcción de cada una de las canciones en ese trabajo era una nueva forma de pensar las estructuras y las múltiples secciones que descifraron cómo calzar en cada tema. Hay mucho de eso en las nuevas canciones. Entre ellas, la que presentaron como ‘Fentanilo’ fue la que mejor dialogó con la energía del momento en la Sala SCD.
Para efectos de cualquier banda que pueda subirse a un escenario con el peso de un trabajo del tamaño de Dejen tranquilo el sector! bajo el brazo, es natural tratar las canciones con la anticipación propia de un arma secreta. No es que se hayan guardado el EP para el final del show, sino que se guardaron las canciones. Las tocaron en otro orden, uno más acorde al pulso de un concierto que al de un trabajo de estudio. Habla bien de la permeabilidad del trabajo y del potencial individual -comprobado- de cada canción. Además, en una tocata de cerca de cuarenta minutos, difícilmente haya mejor opción que dedicar la mitad del tiempo a la interpretación íntegra del trabajo más celebrado del proyecto.
Desde un alcance más superficial, ‘Mensajes de Voz’ puede parecer una canción particularmente representativa de Deshabitado. Quizá efectivamente hay algo de eso. También es admisible proyectar el universo estético de la banda desde conceptos como los abordados en ‘Autoarquía’, o derechamente ‘EEUU’. Tampoco es una perspectiva política que esté de más reiterar, sobre todo en tiempos actuales. Son canciones que dicen bastante sobre aquello que realmente les interesa. Y verlos tocar -literalmente- le da una dimensión gráfica a las canciones que, a la larga, termina por explicarlas un poco.
Sería injusto decir que el paso por Dejen tranquilo el sector! fue tanto más alto que el resto del show. Fue un concierto redondo. Explosivo cuando tenía que serlo y más enfocado cuando así lo ameritaba. El post-punk es una de las expresiones de punk más rítmicas. Es una muestra de virtud para cualquier banda del género desenvolver el pulso con precisión y actitud. Deshabitado lo logra. Dentro de la corteza irreverente de su sonido hay un núcleo siempre en tensión. Esa es la gracia.

Algunos de los temas nuevos serán estrenados próximamente. De momento, difícilmente se pueda ignorar a un proyecto de este volumen creativo. Sobre todo si se asume que eventualmente habrá un disco de larga duración. No hay duda de que será un material de alto impacto. Por mientras, está la opción de seguir y apoyar a la banda, así como a tantas otras.
