Escrito por Felipe León
Ocurría un fenómeno bastante peculiar en la historia del metal, al momento que Demolition Hammer lanzaba su respetado segundo larga duración: ‘Epidemic of Violence‘ (1992). El thrash metal atravesaba un periodo de adaptación, dada las nuevas tendencias rockeras y metaleras que sucedían alrededor, lo que llevó a las bandas extremas a optar por amoldar su propuesta hacia algo más suave, o bien añadir mayor agresividad.
En este caso el proyecto surgido en el Bronx profundizó los rasgos machacantes cercanos al thrash probados en su debut, ‘Tortured Existence‘ (1990), al ras de una brutalidad más propia del death metal. Intensidad y velocidad, voces rasposas como ocurrencias que involucran blast beats, en función de una escucha que cohesiona la tecnicidad con lo impulsivo, desde una violenta pulidez que constituye su identidad.
Tal vez sea su particular producción, a medio camino entre el salvajismo ochentero del género y la apretada radicalidad de sus instrumentales, contemporánea a la aparición de ‘Epidemic of Violence’. La aplastante motivación devenida de pesados riffs comprimidos y ritmos ametralladores, se nutre de las temáticas propias del thrash: destrucción, homicidio, guerra, horror.
Un bombardeo incesante con lo peor en la humanidad, convertido en canciones que son el ejemplo de música que no da tregua. Ataque directo por parte de Demolition Hammer, al son de verdaderos pesos pesados como «Skull Fracturing Nightmare«, «Human Dissection» o el corte titular. Por su parte «Carnivorous Obsession» o «Aborticide» mantienen la gracia del grupo en todo su esplendor.
Si esta obra es un acierto con toda propiedad, el sucesor de estilo groove metal que llegaría tiempo después como ‘Time Bomb‘ (1994) fue un paso en falso que puso fin a su discografía. No obstante queda ‘Epidemic of Violence‘ como evidencia del gigantesco thrash que se hacía en sus años mozos.
