Escrito por Juan Pablo Ossandón
Fotos por María José Muñoz
Ver a Jinjer en vivo siempre viene de la mano de una garantía de que, sí o sí, será un buen show. Eso se responde con el hecho de que los ucranianos son verdaderos maestros de la interpretación, con performances en donde la precisión es un valor intrínseco a estas, pero tampoco se trata de un espectáculo robótico, sino de dejar que las canciones brillen por sí solas –como harían otros como Meshuggah–. Algo que logran incluso con la gran presencia que ostenta Tatiana Shmaylyuk sobre el escenario.
El regreso a Chile de la agrupación –después de menos de dos años de su última visita–, tuvo la presencia de Insanity Storm como primer acto de apertura, quienes dieron el puntapié inicial a la pesada jornada con un show ceremonioso repleto de oscurantismo, en donde el black metal comandado por Countess Elizafer sacó aplausos entre los presentes con cortes como «Burning Soul» y «Shining Star». Por su parte, el grupo de Pepe Lastarria, All Tomorrows, con una propuesta mucho más cercana a la de los headliners, aprovechó la instancia para hacer retumbar el Caupolicán con unos cuantos temas de su último larga duración ‘At the Shadows of the Andes’, y otros con mayor recorrido como la robusta «Immanence». Una gran previa.

Cuando sostengo que Jinjer es una maquinaria muy bien aceitada, tiene que ver, por una parte, con la propia expertiz que tendrían los mejores artesanos al avanzar y evolucionar en su oficio, y por otra, con el hecho de que cada integrante y elemento del show cumple con su rol preciso. De hecho, ahora la agrupación ucraniana tuvo un upgrade notable en el show en vivo, con la inclusión de pantallas gigantes para brindar un enfoque estético más rico y dinámico que, notablemente, brindaba una nueva capa de significado a su presentación.
Los 3 músicos toman posiciones fijas, en un acto fiel a la simetría y la armonía de la geometría, con una Tatiana que se pasea libremente por el escenario vistiendo un vestido blanco, mientras la cancha comenzaba a encaramarse hacia el caos con los primeros cortes «Duél» y «Green Serpent». Shmaylyuk no opta por ser una maestra de ceremonias. Nuevamente, como dije más arriba, la banda busca que sus canciones tomen el protagonismo. Pero su presencia es tan imponente, y su voz –una de las mejores del metal hoy en día– tan apabullante, que sus decisiones y ejecuciones sí tenían impacto en el público.

Aunque también podía ser al revés. Por ejemplo, en «Teacher, Teacher!», la masa de gente saltando ante el ensordecedor paso de esta si provocaba gestos de gratitud y euforia en la vocalista. De forma sutil, claro está, porque la compostura no la pierde por nada ni nadie. Por eso fue tremendo ver el contraste de un tema como «Judgement (& Punishment)», en donde su voz es el motor de dicha canción, a la demencia absoluta que traería «I Speak Astronomy» y «Perennial», con unos de los moshpits más grandes y agresivos de la velada.
Y bueno. «Pisces»… El himno por excelencia de Jinjer, y con justa razón, porque compromete todo lo que puede ofrecer el grupo, y en sus puntos más excelsos. Todo el Caupolicán cantó sus versos y estribillos, todos saltaron en la cancha, y más aún, el descarnado segmento final de la pieza invocó no sólo a los inquietos de siempre, sino también a los más incautos y casuales a entregarse a la vorágine del momento, con el circle pit más masivo de la noche. Un clímax que terminaría por llegar a su final con «Sit Stay Roll Over», terminando un show prácticamente inmejorable. La definición de diccionario de certeros.

Setlist de Jinjer en Chile:
- Duél
- Green Serpent
- Fast Draw
- Vortex
- Disclosure!
- Tantrum
- Teacher, Teacher!
- Kafka
- Judgement (& Punishment)
- Hedonist
- I Speak Astronomy
- Perennial
- Someone’s Daughter
- Rogue
- Pisces
- Sit Stay Roll Over
