Escrito por Felipe León
Por supuesto que el screamo tuvo una época de oro durante los 90’s (extendida a los dosmiles), aunque en sus primeros años fue un fenómeno más bien aislado. No fue el único estilo desarrollándose en el mundo subterráneo del punk, a lo que apunta justamente el único disco lanzado por Honeywell bajo el nombre ‘Industry‘ (1993): la búsqueda de identidad aún estaba en proceso.
Corona, California fue el lugar donde cuatro adolescentes formaron el grupo, con una clara intención de hacer música hardcore punk sin limitarse en la intensidad ni en la estética. No se trataba de gritar por gritar, más bien de exteriorizar un imaginario emotivo y contestatario, en posición de expresar desde las letras y la propia interpretación una iracunda agresividad, abierta a desgarrar lo vocal y sonoro para así llevar su introspectivo caos hacia algo más visceral.
Transgresión primigenia del screamo
Se hace común escuchar en ‘Industry‘ ejecuciones veloces junto a disonantes distorsiones, además de samples algo tediosos que suman a la incómoda tensión del registro. En parte se debe a que Honeywell añade perspectivas relacionadas al noise rock, transgredir los límites sónicos de la guitarra, por ejemplo, con acoples, pero también emulan algo de la ferocidad del powerviolence al utilizar recursos ultraviolentos como en «Everything’s Like Circles.
La arrasadora e impulsiva partida con «Undesirable» y «Mesh Control» resumen el sonido ansioso, crudo y pasional del disco, algo que se confirma en un verdadero peso pesado como «Screaming Numb Ears«. Esta última extrema la rabia a la vez que la vuelve algo mas melódica para el final, mientras que «Abuse/You and Me» promueve guitarras que parecen cohetes semejantes a las de Big Black o The Jesus Lizard; herencias estilísticas del noise rock que se vuelven realmente disonantes hacia el final con la pieza homónima.
Como muchas bandas de screamo y del punk en general, Honeywell tuvo una efímera existencia, y peor aún, no son de los proyectos más recordados (¿o sí?). Tampoco suenan del todo similares a sus contemporáneos, es la gracia de ‘Industry‘.
