Escrito por Felipe León
Se suele asociar el heavy psych clásico de finales de los 60’s a un mayor peso del riff, aunque a un proyecto tan definidor del subgénero como Vanilla Fudge tal acentuación les queda corta. En cambio lo suyo fue siempre proponer una densidad psicodélica, aplicada a lo que como conjunto pudieran desplegar desde sus instrumentos; cosa de escuchar su gran disco ‘Renaissance‘ (1968).
Previamente llamaron la atención con su debut homónimo, al tomar temas exitosos de The Beatles, The Supremes o The Zombies para así darles este tratamiento intenso. Un año después las composiciones originales tocaron la puerta, a lo que el grupo de New York respondió con una cátedra rockera de expansivas repercusiones, que terminó de establecer la fórmula trabajada con anterioridad.
Era bastante común ver a bateristas de rock ocupar un lugar central en la música de sus bandas por esos años, algo que Vanilla Fudge replicó desde su trinchera. Carmine Appice fue responsable de incurrir en ese tratamiento explosivo, a su vez el protagonismo del órgano hammond tocado por su también vocalista, Mark Stein, encumbra la propuesta hacia una elaborada simbiosis entre atmósferas nocturnas, detalles progresivos, instrumentales pesadas y un dejo psicodélico supremo.
Suprema descarga del heavy psych
La grandilocuencia que recae en ‘Renaissance‘ se embellece por las tonalidades vocales, que en su apasionada y dramática entrega suscita anhelos y melancolías. Una apertura como «The Sky Cried – When I Was a Boy» canaliza a la perfección el impulso principal de Vanilla Fudge, al dar con una verdadera embestida ceremonial cuando ni el hard rock ni mucho menos el heavy metal existían.
Pero tal esencia se traspasa también al cierre «Season In the Witch«, de las pocas canciones no originales reversionadas en esta pasada. Una transformación completa al clásico de Donovan, mientras que otras como «Thoughts«, «That’s What Makes a Man» o «Faceless People» dan en el clavo con similar relevancia que las antes mencionadas, como prueba de la incansable agitación generada en el estudio por el bajista Tim Bogert, guitarrista Vinnie Martell y los ya señalados Appice y Stein.
Puede que ‘Renaissance‘ sea el disco por excelencia para adentrarse en el heavy psych de Vanilla Fudge. No obstante vale la pena escuchar su sucesor, ‘Near the Beginning‘ (1969), más al tanto de las lógicas jam band que tanto se dieron aquella época del rock.
