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Helloween en Chile: 40 años de rebeldía

Escrito por Franco Ascui Fuenzalida

Fotos por Aarón Castro Pino

La historia de amor de Helloween con Chile empezó en el año 1998. En aquel Monsters of Rock los pioneros del power metal se encontraron de frente por primera vez con el público nacional. Un público apasionado, que se desvivió por la banda que se atrevió a tocar heavy metal mientras en Alemania seguía existiendo el Muro de Berlín. Los rebeldes de Hamburgo habían encontrado a sus contrapartes latinoamericanos; los rebeldes de Santiago.

En esta última ocasión, Helloween se convirtió en la primera banda del universo del metal en tocar en el nuevo Santander Arena. A recinto lleno, los germanos conectaron de inmediato con su fiel público. Nos entregaron un show de 22 canciones, pasando por todas sus épocas y aprovechando el lujo de tener a los tres frontman de la historia de la banda tocando juntos. Los 40 años de la banda fueron celebrados a concho, demostrando que el poder del metal puede mantenerte joven para siempre. No es sólo adrenalina y metáforas del cielo y del infierno, la música de Helloween sirve como un fiel escudero en tus batallas personales más oscuras, y con eso en mente, la locura durante las dos horas de concierto fue generalizada, desatando moshpits y dejando sin voz a los fanáticos que celebraron junto a los alemanes.

La previa: Los nacionales Polimetro

Antes de destapar el whisky con los viejos crack del power metal, Polimetro se tomó el escenario del Santander Arena. Con un set de cinco canciones, el quinteto nacional funcionó como la previa perfecta para los fanáticos que no se encontraban afuera poniéndose al día con vasos de pisco y cerveza en la mano. Fusionando influencias de metal progresivo tipo Dream Theater con la precisión sincopática de Coroner, Polimetro atrapó la atención del público de inmediato.

Después de tocar dos canciones al hilo, el vocalista se toma un respiro para conversar con los asistentes, agradeciendo la oportunidad de telonear a una de las bandas más importantes para ellos. Sus puntos altos fueron con los últimos temas, «Fragmentos» y «Episodios», dos canciones con 19 años de diferencia entre sí pero que denotan la constancia y la evolución natural del trabajo de una banda que tiene muchísimo recorrido en la escena nacional.

Pumpkins United: Helloween de vuelta en Chile

Pasadas las 9 de la noche empezó a sonar «Let Me Entertain You» de Robbie Williams, una suerte de alarma para que los últimos fanáticos que estaban previando afuera se acercaran al coliseo, el show estaba por comenzar. Después de una pequeña intro, el telón baja repentinamente junto con un estruendo pirotécnico y con los primeros acordes de «March of Time» aparecen los 7 músicos que conforman la última iteración de Helloween.

Como fanático, me tomaré una licencia editorial. Esta es mi tercera vez viendo a Helloween. La última vez me di el lujo de celebrar Halloween con los viejos, y la primera vez, fue cuando cumplí 18 años, la primera vez que Kiske y Deris salían de gira juntando las dos partes de la historia de la banda en el  Teatro Caupolicán. Esa entrada me la compró mi primo mayor, quien migró de Chile para encontrar un mejor futuro en Canadá. Siendo un niño que venía del mundo del punk rock, mi primo me enseñó que Helloween era LA BANDA. Mezclaban humor, actitud y sobre todo, velocidad.

No veo a mi primo hace mucho tiempo, y cada vez que empezaba una canción no podía dejar de pensar en él. Mi primo era mi escudero, y Helloween el soundtrack de varias guerras que libré cuando estaba creciendo. No puedo describir el sentimiento de ver a Hansen, Kiske y Deris cantando todos juntos, sonriendo, bromeando con Sascha y Markus desde el primer momento, tocando la canción que era la cábala de mi primo todos los años nuevos. El tiempo es implacable y no se detiene, pero nunca debemos soltar la esperanza de vivir una mejor vida. Me encantaría haber tenido a mi primo a mi lado, cantando, sonriendo, pero siento que esta gran banda de power metal es la mejor forma de sentirlo cerca.

Un viaje por el tiempo y el espacio

El público chileno tuvo la suerte de disfrutar de muchas joyitas de la discografía de la banda, «Future World», «We Burn», «Twilight of the Gods» y «Ride the Sky» fueron los puntos altos del primer bloque. El coro del coliseo elevó las canciones y estuvo a la altura de la energía de HelloweenDeris, utilizando su español germano a la perfección, funcionaba como el intérprete de los viejos, bromeando cada vez que podía con nosotros.

La banda, por otro lado, funciona como una máquina industrial muy bien aceitada. Es muy difícil encontrar a 7 individuos que sean tan carismáticos, cada uno por su cuenta, y que no se hagan sombra mientras están tocando. La manada de lobos alemanes no desafinaron ni una sola nota durante todo el show. Kiske, demostrando que está en su mejor momento tras su regreso, no tuvo problemas con las canciones que cantaba con 18 años y con la más nueva, «Universe».

Con la preocupante victoria de Ulrich Siegmund, político cercano a la ideología nazi, en el balotaje estatal de Sajonia-Anhalt en Alemania, no estamos tan lejos como chilenos de la realidad que deben afrontar los viejos de Helloween. La extrema derecha ha tomado terreno en la esfera política mundial y se debe hacer algo respecto. Además, en un día tan triste para nuestra historia republicana, 53 años después del golpe militar, el público no se quedó callado y coreó varias veces a todo pulmón «chúpalo Kast» y rematando con «el que no salta es Pinochet» ya por el final.

¿A qué va esto?

El mensaje de las canciones de Helloween no hacen referencias tan directas a la política, pero sí hacen algo que siento que es importante: te invitan a radicalizarte. En «Universe» de su último trabajo <Giants & Monsters> (2025), los teutones te recuerdan que debes mantener la fe y que luchar por tus metas hace que tu espíritu se haga valiente y esté listo para revolucionarse. La banda de las calabazas es realmente una manada de rebeldes que con su carácter positivo vigorizan a sus fanáticos para aguantar un poco más. Estamos en un momento preocupante para el mundo, pero no existe motivo suficientemente grande como para darse por vencido.

El heavy metal es la ley

Después del solo de batería de Dani, que utilizó hasta las voces del público como tambores, el clímax llega con «I Want Out», temazo de la segunda parte del «Keepers». Luego, como si se tratara de jengibre para limpiar nuestro paladar, KiskeDeris se acercan a la «t» del escenario con guitarra acústica en mano. Con pequeños snippets de «Sweet Caroline» y «Yesterday», los dos amigos estaban maravillados con la participación de los chilenos en su show. En este formato nos deleitaron con «In The Middle of a Heartbeat» y «A Tale That Wasn’t Right» culminando con toda la banda para rematar este último.

Antes de cerrar el último bloque, Hansen nos regala «Heavy Metal (Is the Law)» del legendario <Walls of Jericho> (1985) que, así como «Ride The Sky» anteriormente, le dio los bríos a los más viejos en el público a encontrar un segundo aire thrasher y estar a la altura de los varios jóvenes que dominaban el moshpit. Finalmente, la épica «Halloween» nos pega como una tremenda patada en la cara, transformándonos en bestias en la cancha y en un coral endemoniado que cantó cada coro como si fuera el último.

Cierre con broche de oro

Después de una pequeña pausa, Helloween nos regaló «Eagle Fly Free», «Power» y finalmente «Dr. Stein», las canciones perfectas para darle cierre a una carrete que estuvo «la raja», tal y como Deris repetía una y otra vez. No podría haber una mejor banda para inaugurar la agenda de conciertos de música pesada en el Santander Arena. Había un sentido de felicidad y de satisfacción generalizado en la salida del concierto. Varios ya con la mente en la segunda parte del carrete que se venía post concierto, yo no podía dejar de pensar en Álvaro, mi primo mayor. Lo amo tanto como a esta banda, pensaba.

Helloween hizo que nuestro vínculo se intensificara aun más. El credo de los alemanes es simple: no bajes los brazos. Nunca. Las canciones de estos 7 viejos son para los rebeldes con causa. Para aquellos que disfrutan de los días luminosos y que aprontan los días oscuros con valentía, honor y determinación. La vida tiene triunfos y glorias, pero también es barro, es sudor, es deudas, es hambre. Pero el fuego que mantiene vivo el power metal alemán es eterno. La música de Helloween es eterna. En su penúltima fecha de su gira latinoamericana, los teutones mostraron su mejor versión, demostrando que la nostalgia es un sentimiento bonito, pero no lo suficientemente fuerte como el orgullo que siente Helloween de seguir girando, seguir tocando, seguir juntos.

Setlist de Helloween en Chile:

  1. March of Time
  2. The King for a 1000 Years
  3. Future World
  4. This Is Tokyo
  5. We Burn
  6. Twilight of the Gods
  7. Ride the Sky
  8. Hey Lord!
  9. Universe (Gravity for Hearts)
  10. Hell Was Made in Heaven
  11. I Want Out
  12. In the Middle of a Heartbeat
  13. A Tale That Wasn’t Right
  14. A Little Is a Little Too Much
  15. Heavy Metal (Is the Law)
  16. Halloween
  17. Eagle Fly Free
  18. Power
  19. Dr. Stein
  20. Keeper of the Seven Keys (sólo el último coro)

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