Escrito por Juan Pablo Ossandón
Fotos por Aarón Castro
Ocho años tuvieron que pasar para que los japoneses toe regresaran a Chile, una larga espera que no fue en vano para nada. Un álbum nuevo –’NOW I SEE THE LIGHT’ (2024), cumplir 25 años de carrera y también el fenómeno de un público que no hace más que crecer y, además, añadir más y más jóvenes a su fanaticada. No por nada el Sold Out en La Cúpula no tomó mucho tiempo en declararse.

La música de toe es, en esencia, de carácter contemplativo. Si posamos nuestra atención en aquellas piezas que sí contienen letras –los nipones hacen música instrumental en su gran mayoría–, nos encontramos con letras y conceptos que se desenvuelven en temas más bien melancólicos, frágiles y que pueden aludir a la depresión y otras aflicciones del ser. Es por esta razón que no deja de sorprender el efecto generado en su presentación en nuestro país del pasado 10 de septiembre, mas no extrañeza. Y es que vale decir que se trató de una experiencia íntima pero colectiva. El público que atiborró La Cúpula parecía una masa sintiente que respondía con el mismo nivel de tensión y catarsis a los patrones repetitivos matemáticos como los momentos de iluminada musicalidad de los oriundos de Tokio.
La velada inició con ‘LONELINESS WILL SHINE’ en un instante que sacó inmediatas ovaciones –que se repetían constantemente al inicio, en medio y al final de cada canción–, aunque sí es cierto de que hubo un desperfecto técnico eléctrico cuyo sonido desconcentraba bastante. No obstante, y para la fortuna de absolutamente todos, la audiencia optó por dejarse llevar por la música –al punto de estallar en saltos–, más que mal, dicho percance no pasó de la mitad de la segunda canción que presentaron: ‘Long Tomorrow’. Más tarde en el show el teclado dejó de sonar por un par de canciones, pero también fue resuelto de forma rápida y oportuna. Tampoco acortaron el setlist, así que todo bien.

Uno de los primeros grandes momentos que dejaron en evidencia el carácter comunitario de la noche fue en ‘Kodoku no Hatsumei’, el único track que presentaron de su primer álbum, y en el que sus seguidores, absortos en la sinergia móvil y convocante de la performance de los japoneses, corearon armonizando con uno de los motivos principales en guitarra de esta pieza. Hubo un sentir monumental que se percibió hasta escalofriante, y dio gusto ver incluso a los músicos esbozando sonrisas ante dicha respuesta.
Por supuesto, mucha de las sorpresas vinieron de la mano de las propias habilidades de los músicos, quienes nos dejaron atónitos constantemente en sus performances, como, por ejemplo, en ‘Chiaroscuro’ el baterista Kashikura Takashi se lució por completo. Y es que eso da señales de otro aspecto importantísimo que tuvo el show, el cómo, incluso dentro de toda la precisión que demandan sus composiciones, nada se sintió robótico. Muy por el contrario, parecía una performance a nervios expuestos y tensos de tanta música y emociones que contienen dentro de sí. Mucho de eso demostró la conmovedora interpretación de ‘Sonny Boy Rhapsody’. Además, varias piezas tomaron otro color y sustancia sobre el escenario, como fue el caso de ‘F_A_R’, cuya representación en vivo fue mucho más vívida que su contraparte de estudio.

Tras el encore, el ‘For Long Tomorrow’ tomó el protagonismo con las interpretaciones de ‘two moons’ y ‘after image’, las que ciertamente no dejaron de sacar aplausos. Habían muchas personas visiblemente acongojadas por la naturaleza intrínsecamente emocional de lo que sucedía. Asimismo, Yamazaki Hirokazu, quien se comunicó en un inglés lo suficientemente inteligible en distintas partes del show, le dio el paso a un vocero para que hablara en español un mensaje que la banda había dejado al público chileno, dejando en claro su postura anti-guerras, así como alentando a cada asistente a perseguir sus sueños a como de lugar –a pesar de las dificultades–, dando como ejemplo a los mismos toe, mostrando gratitud. Acto seguido, ‘Goodbye’ dio el cierre con una performance que hizo florecer en su máxima intensidad todos los puntos a destacar del grupo, desde lo contemplativo a la catarsis máxima. Su coro, un océano de voces en toda La Cúpula. Y el estallido sonoro del final, el último momento de celebrar entre saltos y gritos a uno de esos shows que quedan marcados en la retina, mente, alma y cuerpo.
Setlist de toe en Chile:
- LONELINESS WILL SHINE
- Long Tomorrow
- Kaze to Kioku
- Kodoku no Hatsumei
- Chiaroscuro
- The Latest Number
- Because I Hear You
- Esoteric
- Sonny Boy Rhapsody
- NOW I SEE THE LIGHT
- F_A_R
- Two Moons
- After Image
- Goodbye
