Escrito por Felipe León
La lamentable pérdida de Tim Curry hace días atrás llevó inevitablemente a indagar en su carrera; a poner mayor atención sobre todo a su legado en la gran pantalla. De ahí que volver a sorprenderse con ‘The Rocky Horror Picture Show’ (1975) sea siempre un deleite para sus devotos, así como una puerta de entrada para aquellas almas seducidas por su estética camp, de experimentar a fondo sus bondades teatrales, cinematográficas y musicales.
Se hace necesario precisar la diferencia entre sus adaptaciones sonoras. Ya el soundtrack original mostraba leves variaciones y omisiones con respecto a la cinta, que a su vez ponía de su cosecha a lo que el musical concebía dos años antes, aunque ese imaginario absurdo tan rompe esquemas cruza cada versión, sin intentar esconder lo que era, por ejemplo, cantar sobre transexualidad en los 70’s.
‘The Rocky Horror Picture Show‘ precisa los alcances de una liberación sexual en pleno desarrollo, bajo una consigna sci-fi clase B de fuerte carga glam rock con guiños rockabilly y pop barroco. Su humor exagerado le añade cierto picante a esta lúdica representación sobre humanos y monstruos, que tampoco deja atrás el espíritu teatral detrás del musical.
Tras el velo de los monstruos
El uso constate de coros se emplea con una algarabía que juega entre la festividad y el descontrol, en medio de piezas tan ágiles como románticas, rockeras o baladescas. He ahí la importancia de las voces en acción, desde la participación de nombres como Susan Sarandón, Barry Bostwick, Little Nell, Patricia Quinn, Meatloaf o el propio Curry, así como su creador Richard O’Brien.
Detrás de los aires fantásticos que nutren ‘The Rocky Horror Picture Show‘, se esconden canciones muy humanas que hablan de amor, deseo, sueños o redención. Entre las narraciones de Charles Gray aparecen verdaderos éxitos como «Time Warp«, «Science Fiction / Double Feature«, «Dammit Janet«, «Hot Patootie – Bless My Soul» y «Sweet Transvestite«, capaces de resumir la esencia de la obra.
Otras como «I Can Make You a Man«, «Eddie» o «Super Heroes» mantienen en alto el atractivo pegadizo de ‘The Rocky Horror Picture Show‘. Todo un fenómeno en aquella época con alcances en las posteriores, donde comenzó Tim Curry y al mismo tiempo se hizo leyenda.
