Escrito por Felipe León
Dentro del mismo universo punk caracterizado a ratos por sus discursos críticos contra el poder, han existido corrientes retrógradas que encasillaron la presencia femenina y disidente a roles determinados: no pudieron. Jamás bajaron los brazos ni dejaron de crear música, algo que trascendió desde los comienzos hasta la actualidad, y con mucha fuerza en los 90’s gracias al riot grrrl de proyectos como Dominatrix, reflejado a cabalidad en su debut ‘Girl Gathering‘ (1997).
Se suele señalar al grupo paulista como uno de los impulsores de este sonido/movimiento en Brasil, al llegar prácticamente en la misma época de su apogeo. Bajo parámetros sonoros que perfilan un costado agresivo, contestatario y hasta rabioso, alzaron estas intensas y veloces canciones con una fuerte carga de hardcore punk, donde los coros gritados son la tónica y en parte el corazón de la obra.
Es vital mencionar el discurso feminista esbozado por Dominatrix, que en el fondo es bueno mirar como parte de una contracultura y a su vez un cuestionamiento a la misma. A los principios patriarcales más estructurales de la sociedad, vivenciados por sus propias integrantes luego de recibir muchas veces comentarios despectivos en vivo, algo que utilizaron en la escritura de ‘Girl Gathering‘.
Porque el disco carga con una intensidad arraigada a la confrontación, mientras asume un discurso que llama a la organización entre mujeres. Desde el comienzo con «My New Gun«, también al pasar por «Powerplay Kite«, «For the Sake«, «Close Enough to Jump» o «Tomboy Lips«, para al final rematar con «Anger Meant«, estos 20 minutos dejan más que una buena impresión.
Un huracanado primer larga duración como ‘Girl Gathering‘, legado por Dominatrix al punk de Brasil. Un universo enriquecido de actos históricos, con una buena camada de nombres que valen la pena conocer.
