Escrito por Felipe León
Si durante los 70’s Judas Priest hacía eco de una versión mucho más dura del hard rock, la década siguiente afianzarían tal pesadez hasta convertirse en un acto emblema del heavy metal mundial. Mucho tuvo que ver su álbum ‘Screaming for Vengeance’ (1982), hito en popularidad que selló definitivamente su sonido, pero también su sucesor igual de relevante en lo musical: ‘Defenders of the Faith‘ (1984).
La melódica y metalizada identidad de su antecesor ve amplificada su pesadez, a la vez que prioriza aún más la dinámica de sus guitarras gemelas. Fácil es el disco donde mejor se aprecia la complicidad entre Glenn Tipton y K.K. Downing, quienes conducen por esta carretera a altas velocidades a través de riffs energéticos y solos llenos de épica.
Esta encarnación de Judas Priest se siente sobre todo poderosa, al afianzar su relación con el heavy metal a extremos fulminantes. Claro que Rob Halford elabora intrigantes versos y mantiene los estribillos triunfantes, pero su vocación por entregar un gran espectáculo vocal resuena con un mayor impacto en las líricas, acordes al espíritu acelerado de ‘Defenders of the Faith‘.
Hierro fundido sobre canciones que nacieron para ser grandes himnos del heavy metal. Un nuevo prime para la banda, marcado por una desafiante insinuación a liberarse de las cadenas y vivir al límite, lo que se expresa en sus constantes referencias a la libertad individual, los excesos de la noche, el deseo carnal, la violencia explícita y la resistencia al autoritarismo.
Acelerado impacto del heavy metal
‘Defenders of the Faith‘ cuenta con clásicos eternos de Judas Priest, candidatos a entrar en el panteón del proyecto. Al instante aparece «The Sentinel» como emblema del álbum, donde convergen los elementos que forjan gran parte de su encanto, y que giran en torno a un vigilante de los cielos que protege la ciudad ante cualquier amenaza.
Existe un equilibrio entre los sencillos, las que suelen ocupar un lugar en directo y los cortes profundos, ya que cada pieza con sus respectiva cualidad apunta en la misma dirección. De esta manera se alza su más cohesivo LP, a punta de canciones estelares como «Freewheel Burning«, «Rock Hard Ride Free«, «Love Bites», «Jawbreaker«, «Night Comes Down» o «Some Heads Are Gonna Roll«.
Con justa razón, ‘Screaming for Vengeance’ posee una trascendencia histórica definitoria para el heavy metal ochentero, más no deja de estar a la par con la electrizante creatividad que derrocha su medio hermano, ‘Defenders of the Faith‘. Otra obra maestra de Judas Priest.
