Por Juan Pablo Ossandón
Conversamos con Antoñito Molina, artista español quien fue el ganador de la Competencia Internacional del Festival de Viña del Mar 2026, quien se encuentra en un punto clave en su carrera tras 20 años en el ruedo, tras recibir distintas condecoraciones y llevar su pop andaluz afuera de las fronteras de España.
De hecho, el artista se presentará en Chile el 2 de julio por primera vez solo con un show en Club Chocolate, donde hará un repaso de sus éxitos y de lo que va a traer la nueva era musical que está construyendo en estos momentos. De eso y más hablamos en esta entrevista con el cantante.
Primero lo primero, ¿qué tal el volver a Chile con tu concierto debut, sobre todo después de tu victoria en el Festival de Viña?
La verdad es que estoy muy emocionado y muy contento. Sinceramente, justo terminé el Festival de Viña y me monté en el avión sintiendo que muy pronto, lo más pronto que pudiera, tenía que volver para hacer mis canciones en algún sitio. Me daba igual dónde, me daba igual con mi guitarra, solo, con un músico, con dos. Pero tenía claro que yo tenía que volver allí. Allí porque el cariño que yo recibí durante aquella semana fue tremendamente bonito.
Yo nunca había ganado nada en mi vida, o sea, no soy una persona competitiva, cero. Y me presenté a una competición simplemente por enseñar mis canciones. Sentía que era una oportunidad única, que no podía decir que no, pero jamás pensé que podía ganar. Solo pensé que iba gente, mucha gente a conocerme y que mucha gente iba a saber que yo existo y que hago canciones.
Y de repente que todo eso se transformara en la Gaviota de Plata, ansiada por todos nosotros, pues fue fue tremendamente emocionante. Y ahora vuelvo para hacer mi primer show, para poner en mi primera piedrecita, para empezar un camino que ojalá sea para toda la vida. Los caminos bonitos y los caminos que son para toda la vida son siempre como más difíciles, más duros.
Pero a mí me encanta porque yo vengo de ahí, vengo del trabajo, vengo de empezar desde cero, de empezar y hacer las cosas bien. Entonces, por eso voy allí a hacer un concierto, abrir mi corazón y a cantarle y contarle a la gente por qué compuse todas estas canciones que llevo en mi repertorio.
Una de las cosas que dijiste fue que nunca habías participado en una competencia. Entonces, ¿cómo fue el proceso de someterte a esto? Porque claramente tú tienes unas dos décadas al menos en el ruedo. Entonces, ¿cómo fue este proceso con toda esta experiencia que traes a tus espaldas?
Te digo que fue algo nuevo. Después de 20 años cantando, era como Dios mío, ¿no? Esto es algo nuevo para mí. Pero psicológicamente, yo siempre iba muy preparado a no sentir una decepción si no pasaba nada y a tampoco la euforia de ansias por ganar nada. Me dediqué a trabajar, me dediqué a ser feliz, me dediqué a estar como muy concentrado en cada actuación. Disfruté muchísimo de la Quinta Vergara, de aquel escenario, en cada prueba, en cada ensayo.
Aprendí, conocí a compañeros increíbles y yo siempre iba quedándome con lo bueno, o sea, no con lo malo. Si no paso, si la gente no me puntúa, a mí eso me daba igual, porque era que tampoco tenía nada que demostrar. Yo solo tenía que ser quien yo era y compartirlo con la gente, ser auténtico, ser sincero y ser de verdad.
Siempre sentí que con la verdad se llega a todas partes y abriendo el corazón no te puede pasar nunca nada malo. Y efectivamente, una vez más, eso me ayudó a creer que cuando me di cuenta estaba en la final y cuando me di cuenta estaban diciendo España, ganadora de Gaviota de Plata. Pues fue una emoción muy grande. Me acordé de mi familia, por supuesto, de mi hija, de mi mujer, de mi madre y de toda la gente que me quiere y que estuvo acompañándome en esa semana.
Imagino que es algo súper grande porque, bueno, estás representando a España y a ti como gaditano, no es menor. Y bueno, empezaste a recibir el cariño del público chileno. Concretamente, ¿cómo has visto cómo es esta relación que se está empezando a gestar entre tus seguidores chilenos y tú?
Pues mira, veo que fue algo muy bonito terminar cada actuación y meterme en Instagram y leer mensajes de gente que no te conocía. Te he visto cantando en el Viña del Mar. Me encantaste, te puntué con un 7. Otra gente que decía yo te escucho desde hace muchos años. Nunca pensé que podías venir. Otra gente me decía sabía que algún día vendría esta Gaviota de Plata es tuya.
Tengo que reconocerte ahora que ha pasado el tiempo que desde canté la primera noche en la Quinta Vergara, toda la gente que me encontraba por los pasillos del hotel, por los ascensores, por los pasillos del camerino, todo el mundo me decía y yo decía esto es que me lo merezco. Sí, porque la gente decía que la canción era muy bonita.
Yo creo que allí a la gente de Viña del Mar le gusta mucho la letra de la canción y cuando una letra de la canción te llega. Pues creo que eso es muy importante y todo el mundo sentía como que yo podía ser ganador porque la gente me lo decía desde el primer día, segundo día que canté. Pero bueno, yo decía esto se lo dirán a más gente también.
No sé, será por animarme. Y es verdad que cuando gané la Gaviota, todo el mundo me decía te lo dije, te lo dije, te lo dije, te dije que esto te pasaría. La verdad es que fue muy bonito y fue muy emocionante. Ya te digo que ha sido la aventura más bonita de mi vida.
También has estado recibiendo muchos premios últimamente. Por ejemplo, recibiste el premio Dial., ¿cómo fue eso?
Sí, el premio Dial. en España es muy importante. Cadena Dial es una de las emisoras del pop español más importante, por no decir la más importante en España. Y es esa típica radio, esa típica emisora musical que solo suenan los artistas grandes.
Y yo nunca sonaba ahí, la verdad. Desde hace unos años tuve la suerte de entrar. Y es cierto que me cambió la vida, porque de repente la gente te escucha en una radio importante.
Esa radio todos los años en Tenerife da un premio. Y bueno, pues es como una manera de decirte que estás haciendo las cosas bien, de que tus canciones este año han sido importantes para la radio, para la gente, para la audiencia. Y recibir ese premio Dial al lado de artistas muy grandes en España, pues es como de repente sentir que lo estamos consiguiendo. Y la verdad es que con mucho orgullo y con mucho agradecimiento lo recibí.
Y también recibiste las Banderas de Andalucía. Como son tus tierras, ¿¿cómo fue eso para ti a nivel personal?
Muy bien. La verdad es que la bandera de Andalucía es un símbolo muy de mi tierra. Muy de mi tierra y de mi zona, ¿no? Y lo recibí muy bien porque es un acto muy bonito. El acto es precioso. Estaba mi familia y bueno, son cosas que ya, como tú dices, se van uniendo y van creando una historia bonita, la verdad.
¿Cómo te relacionas con tus fans? Porque, por ejemplo, cuando estuve investigando sobre ti, me apareció esta anécdota de que tú conservas una pluma de una fan tuya, Carla.
Sí, bueno, en un concierto de Murcia vino una pareja a verme a cantar y las vi como muy emocionadas durante todo el concierto. Y al final del concierto, pues, me dieron una pluma. Y me contaron que esa pluma era de su hija, que había fallecido muy pequeñita, con tres, cuatro años, creo, por una enfermedad. Y que querían que yo la tuviera porque mi canción era muy importante para ella.
Así que imagínate la emoción que yo sentí cuando una pareja de dos jóvenes, muy jóvenes, han perdido a su bebé y tienen la fuerza de venir a un concierto mío a encontrarse con su hija. Ellos dicen que cuando canto una de mis canciones, yo soy pa’ ti, ellos sienten que están cerca de su hija, ¿no?
Así que imagínate lo bonito que para mí y lo emocionante y lo grande que fue. Y la conservo en la habitación de casa de mis padres, allí la tengo. Y allí la tendré cerquita mía siempre.
¿Y tú sueles tener estas relaciones cercanas con tus seguidores cuando haces tus conciertos?
Pues sí, me gusta estar cerquita de los fans, me gusta estar cerquita de la gente que me quiere, que me sigue. De hecho, alguna gente me escribió allí en Chile cuando estaba en Viña del Mar y se acercaron al hotel y bajé para echarme algunas fotos con ellos. Porque me parece lo más bonito del mundo, ¿no?
Que entre tanta música, entre tantos artistas, entre tanta gente, la gente te elija para que tú le pongas banda sonora a su día a día, ¿no? Así que creo que lo menos que podemos hacer nosotros es devolverle a la gente ese cariño con un abrazo, con una foto, con un recuerdo.
Tengo entendido que tú estás trabajando en un nuevo álbum. ¿En qué parte del proceso estás?
Pues estamos en plena composición, amigo. Estamos ahora mismo ahí buscando las mejores canciones de mi vida, removiéndome por dentro, pensando mucho rato en las temáticas que quiero contarle a la gente, qué sonido queremos tener en esa mayoría de canciones, pensando siempre en que esas canciones después van a ser llevadas a un directo. Y la verdad es que en ese momento de cambios, de probar cosas, de trabajar muchísimo, la verdad, estoy muy emocionado porque a mí lo que más me gusta del mundo es componer canciones. Creo que de todas las partes que tiene este trabajo, a mí lo que más me llena el corazón es componer canciones.
Y en este trabajo en particular, ¿hay alguna dirección creativa que sea distinta en comparación a tus producciones anteriores?
Pues diría que no. Diría que es una evolución de mí mismo, pero sin perder la esencia. Y la evolución está en las letras, en las temáticas, en contar cosas que todavía no he contado, que tengo ganas de contar.
Pero yo creo que sigo siendo el Antoñito Molina de toda la vida. Así que creo que esa fusión de no dejar de ser único un poquito, pero en las temáticas, probar a escribir a cosas nuevas, creo que ahí va a estar la magia de este disco.
¿Cuándo crees que la gente ya pueda empezar a escuchar sobre este nuevo disco?
Yo creo que a partir de septiembre va a ser un mes donde voy a empezar a compartir canciones con la gente, la verdad. Septiembre va a ser mes bonito para esto.
Bueno, Antoñito, te dejo el espacio para que invites a la gente a tu concierto en el Club Chocolate.
Sí, pues invitar a todos y a todas que quieran venirse al Club Chocolate, que voy allí a abrir mi corazón y hacer un show, un concierto cercano, íntimo, bonito y creo que muy emocionante.
