Escrito por Felipe León
Se puede considerar a Spandau Ballet como música ochentera por excelencia, lo que se refleja en la producción cálida con tecnología de época utilizada en su álbum más famoso: ‘True‘ (1983). Punto cúlmine para una agrupación clave en el desarrollo del new romantic, corriente musical ligada al new wave mucho menos dependiente del rock, al apostar por la accesibilidad del pop.
La enorme popularidad del tema titular no le resta mérito a la obra en sí; al contrario, es la cima de todo un relato que juega sus cartas con algo lustroso y romántico. Al existir en el disco una influencia del creciente sophisti-pop, dispuesta para refinar sus alcances amorosos y emocionales, con el fin de acentuar el brillo de las raíces soul setenteras que impulsan el viaje.
Bajo definiciones lúdicas y melódicas, Spandau Ballet concreta una propuesta romanticona, algo espaciosa y sobre todo pegajosa. Tan lujoso como un diamante, ‘True‘ promueve en sus 8 canciones un claro aire nocturno, acondicionado al dinamismo de un sonido new romantic, basado en precisos grooves, teclados atmosféricos, suaves guitarras y una apasionada voz.
La agrupación atraviesa sin problemas desde escenarios coloridos tipo «Communication«, a los paisajes sentimentales que promueve «Code of Love«. Por otro lado el carisma de piezas como «Heaven Is a Secret«, «Lifeline» o la icónica «Gold«, solo suman momentos estelares a un recorrido llamativo, que por hitazos no se queda atrás.
A diferencia de la labor sónica de contemporáneos como Duran Duran, Spandau Ballet se inclinó por una música más próxima a lo que hacía ABC. Y si bien el new romantic no prosperó demasiado en el tiempo, quedaron discos que valen la pena escuchar, como es el caso de ‘True‘. Una obra insigne para adentrarse en este especial universo.
