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Cancamusa en Concepción: Dulzura y dopamina para una tarde en el teatro

Escrito por Catalina Figueroa
Fotos por Duvan Artigas

La primera parada del Dopamina Tour 2026 de Cancamusa fue nada más y nada menos que en la cuna del rock, junto a uno de sus “padrinos” (como ella misma denomina a sus colegas): Francisco Durán de Los Bunkers.

 

El pasado miércoles 20 de mayo, el Teatro Biobío recibió a una Cancamusa que no solo atraviesa un gran momento de su carrera tras el éxito de su disco ‘Dopamina’ –con doble nominación para los Pulsar 2026– sino también a una capaz de convertir un concierto en una experiencia emocional y estética completa.

El inicio fue de oscuridad total. Por algunos segundos, el teatro permaneció suspendido en silencio hasta que un fondo rojo se vio en el escenario. Apareció la artista, percutiendo bajo una luz de reflector que la aislaba del resto del espacio, marcando el pulso de una entrada distintiva y digna para una multiinstrumentista que destaca desde su batería.

El arranque se dio con “Fue un adiós”. Las primeras canciones se movieron entre luces rosadas y melodías más cercanas al pop luminoso de Dopamina, generando un cambio de atmósfera que contrastó con la oscuridad inicial.

Una reina que vuelve a su trono

Tras un par de canciones desde el frente del escenario, hubo un cambio de rol, que se sintió tanto como un cambio de personalidad. Cancamusa apareció cómoda y profundamente conectada con el escenario para dirigirse a cantar desde su batería. Esa suerte de “segundo acto”, deja la sensación de que uno de los momentos peak de la noche fue cuando se entregó como nunca a los penquistas, con un disfrute y una seguridad impecable desde su instrumento. Fue ver a una reina que vuelve a su trono.

Desde su batería, se dio también uno de los momentos de mayor conexión con “En Medio del Desierto”, cuando las luces de los celulares comenzaron a encenderse en distintos puntos del teatro, iluminando la sala en una postal que terminó de consolidar el fuerte vínculo de un público que quiso ser parte del espectáculo y la lírica emotiva de los singles de Dopamina, con sus canciones coreadas y sentidas por el Bio Bio.

Los regalos inesperados del show

También hubo espacio para las sorpresas. La artista interpretó por primera vez en vivo un cover de “Entre Mis Recuerdos”, marcando además la primera ocasión en que canta oficialmente una canción no escrita por ella dentro de su repertorio en directo. Más adelante estrenó “Nunca es tarde”, tema aún inédito que formará parte de Dopamina Deluxe, adelantando una nueva etapa que parece expandir todavía más el universo pop que ha construido en el último tiempo.

Ya en la recta final de su paso por el Teatro Bio Bio, antes de interpretar “Te conocí”, se rompe definitivamente la distancia con el público con una frase que desató risas y terminó por levantar a todo el teatro de sus asientos: “¿Se van a parar? ¿O hace mucho frío? ¿O son tímidos? ¿O les da flojera?”. Los últimos temas cambiaron de escala. El público dejó la comodidad y la pulcritud del formato teatro para entregarse de pie y por completo a esa fase final.

Una dosis de dopamina bien recibida

Cuando Cancamusa dejó el escenario, la respuesta fue inmediata: gritos, aplausos y una insistencia colectiva que obligó al regreso. El cierre, en el que destacaron éxitos como “Horas Contigo”, terminó confirmando algo que atravesó toda la presentación: el Dopamina Tour no busca únicamente mostrar nuevas canciones, sino consolidar una identidad artística y trascender en el vínculo que presenta la artista para con sus oyentes. 

Es válido admitir que sus primeras interacciones delataron los nervios de una apertura de gira, sí. Con palabras que parecían no tener claro a su interlocutor y una que otra frase más bien tímida, sin embargo para el final de su presentación, Cancamusa era otra y los asistentes bien correspondieron.

El paso de la baterista deja en claro que nuevas cosas se aproximan en su camino. Este fue solo el inicio de una gira que contempla cuatro ciudades y una performance que evidencia el reconocimiento de su creación de larga duración, que estará compitiendo como “Mejor álbum Pop” en los Pulsar los próximos días.

Se deja entrever a una artista que no solo actúa como promesa, sino como figura capaz de sostener un espectáculo desde la sensibilidad, la dulzura recíproca con sus fans, el carisma y una visual que se encarga de trascender la melodía pop y las visuales cálidas, formando parte del nacimiento de una nueva Cancamusa, más independiente, y así, una nueva etapa. 

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