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Entrevistas

Aeródromo sobre la ‘descentralización’ en la música chilena: «La diferencia es que ahora hay más actores dentro de este sistema musical que te pueden dar vitrina»

Por Juan Pablo Ossandón

Formados en 2023, aeródromo es una agrupación oriunda de Concepción que se ha posicionado poco a poco como una de las nuevas voces del indie rock de la Generación Z. Algo que han hecho desde la autogestión, la comunidad y relaciones fraternas, conceptos que atraviesan cada de sus actos y decisiones, desde sus inicios en SoundCloud hasta el anticipado lanzamiento de su álbum debut, ‘a veces para siempre’, que vio la luz en el último trimestre del año pasado.

Los músicos se preparan para lo que serán los shows de lanzamiento de este disco, a suceder el 16 de mayo en Concepción –en Casa de la Música junto a Déjenme Dormir e Inundaremos–, y el 23 de mayo en Santiago –en Centro Cultural Rojas Magallanes junto a Déjenme Dormir y Scott y los Pelmazos–. Entradas disponibles para ambas fechas por PortalTickets.

En Expectador conversamos con Diego Olave –voz y guitarra– y Felipe Espinoza –guitarra– acerca del proceso creativo de su LP debut, el cómo se ven a sí mismos en la escena chilena y el cómo aprecian el alza de las regiones en lo musical.


¿Cómo fue el proceso creativo de su álbum debut?

Felipe: Grabando en la casa, como ensayo y error, y ya después se empezaron a sumar los otros chiquillos que son el Popi (Ignacio Toloza) y el Pablo (Astudillo). Entonces ahí ya empezamos a tocar las canciones más en formato banda, y empezó a cambiar mucho la visión que teníamos nosotros dos con Yeyo (Diego Olave), y se le empezó a añadir también el sabor que tienen los chiquillos ahí con respecto a sus instrumentos.

Diego: Claro, y fue un proceso… Creo que tuvimos un periodo no tan largo componiendo el disco en sí, pero claro, yo creo que ese proceso duró… empezamos a juntarnos a ensayar las canciones, a trabajarlas, a estudiarlas, en 2023, y creo que ya en 2024, en abril de 2024, ya tuvimos nuestro primer show.

Entonces, de ahí nació esa necesidad de querer sacar nuestras canciones, que primero nos gustaban mucho a nosotros, y queríamos hace mucho tiempo sacar un álbum de larga duración. De hecho los primeros dos singles que fueron, «Algo cambió» y «Sin querer» fueron grabados en el Duoc, en la universidad donde estuvieron los chiquillos. De hecho fue para un ramo final de su carrera, y claro, nos planteamos grabar un disco entero, y solamente quedaron esas dos canciones.

Posteriormente hicimos… nos gustaban algunas cosas, fuimos descartando, queríamos sacar música, queríamos estar en las plataformas, y finalmente decidimos grabar lo que quedaba del disco en el estudio en Chiguayante que se llama Estudio Alto Estante, del Beño, que toca en Hiperfoco..

Y bueno, ahí terminó haciendo el disco, lo grabamos prácticamente más de la mitad del disco en vivo, todos juntos. Después hicimos unos arreglos en la guitarra, grabamos voces aparte, y eso se fue construyendo de a poco.

 

Considerando que más de la mitad de las tomas del disco fueron en vivo, ¿cómo fue el diseñar el sonido? ¿Qué referencias tenían a la hora de decir «ya, queremos que aeródromo suene así«?

Felipe: Yo creo que igual fue un desafío el buscar un sonido para el disco, porque igual como lo grabamos en vivo, nos gustó harto cómo fue quedando sobre la marcha, pero igual decíamos, ya, teníamos que agregarle más texturas u otros sonidos que quizás no vamos a poder tocar en vivo, pero que le van a dar otro color a la grabación. Y en eso yo creo que una banda referente fue una banda gringa que se llama Feeble Little Horse, que esos chiquillos le meten harto sintes, ruiditos, guitarras más brillantes o con el pitch más alto, y nos gustaba eso, como que le daban otra dinámica a sus canciones. Y lo mismo, ellos tocan en vivo cuatro personas, y no tienen ese sonido que suena en el disco, entonces para nosotros era una idea igual buscar eso, de añadir detalles que llamaran la atención igual.

Diego: Claro. Igual ha sido un desafío eso, que como decía Felipe, de meter otras cosas en el disco que quizás en vivo no lo hacemos, y por eso mismo intentamos darle otro color en vivo, otra esencia a lo que estamos haciendo. Y desde un inicio cuando escuchamos cómo estaba quedando grabado, principalmente la batería y el bajo fueron los que quedaron en base, otras guitarras se fueron grabando encima, se fueron reemplazando, fue un poco como Frankenstein en alguna forma, por decirlo en el lenguaje coloquial (risas), y eso, pero nos gustó mucho esa esencia, que igual está sonando como si estuviera ahí, o al menos yo la sentí así la primera vez que la escuché en crudo.

 

Imagino que debe ser estimulante tanto para ustedes mismos  como para sus seguidores, el escuchar tanto que en el en vivo y en lo que pasa en el álbum sean dos experiencias distintas, pero al mismo tiempo parecidas.

Diego: Sí. Por ejemplo, hay bandas que a nosotros nos gustan mucho que, o al menos yo lo vi desde ese lado, por ejemplo Big Thief, guardando las proporciones que son la mejor banda del mundo actualmente para mí, que en el estudio son otra cosa, son otra cosa lo que hacen en vivo. Realmente tienen temas que son medios country, pero que en vivo es como country rock así, terrible brígido, entonces esa esencia me gustaba, como traducirla como a que fueran dos experiencias súper distintas.

Felipe: De hecho, nos habían mencionado personas que nos han visto en vivo, que las canciones agarran mucha más energía tocándolas en concierto, y quizás, no lo pensamos tanto, pero se dio también esa dinámica de que las canciones grabadas tienen unos detalles que no tocamos en vivo, pero a la vez cuando damos un concierto tienen más energía las canciones.

Igual eso lo da el público, que ya después cuando sacamos el disco lo vimos más reflejado, que la gente sabía más los temas y generaba más esa energía colectiva que sea en una tocata.

 

Claro, esa retroalimentación. ¿Y cómo ha sido el ver cómo se ha ido formando su comunidad de seguidores, tanto antes del disco como ahora?

Diego: Interesante pregunta. Nosotros antes de sacar música en las plataformas como Spotify y esas más grandes, nosotros subíamos demos a Soundcloud de nuestras canciones. Creo que tenemos una de «Ático», de «Otra vez», de «Algo cambió».

Y fue antes, de hecho, del debut, porque en realidad cuando nos propusimos hacer eso, fue como para cuando tengamos un debut la gente ya tenga una noción de lo que es aeródromo, como no llegar y llevarse una sorpresa o que nunca habían escuchado la canción. Entonces, de hecho, en el debut la gente ya estaba coreando las canciones que estaban subidas. Y fue bacán, fue con esa idea también.

Felipe: Igual ha ido creciendo un poco esa energía… Yo creo que partió de nuestros amigos principalmente, ese fanatismo, que les gustaba el proyecto y que nos apañaban principalmente, partió de ahí y después se fue extendiendo a personas desconocidas y de repente en tocatas nos hablaban y decían «oye, buenos temas, o me gusta caleta lo que hacen«. Y ya yo creo que lo vimos más reflejado en nuestro último concierto en Santiago, que es una ciudad lejana para nosotros, y llegar allá y que canten tus temas, para mí personalmente se siente muy bien, es emocionante.

 

Últimamente se ha dado un fenómeno en el que hay más ojos puestos sobre la música que nace de las regiones, y claro, no es como que nunca haya habido música buena fuera de la capital, pero sí es cierto que se percibe que hay más atención puesta sobre bandas como las de ustedes. ¿Ustedes creen que ese sea el caso? ¿Cómo lo explicarían?

Felipe: Yo creo que viene un poco de la descentralización que empezó a ocurrir con bandas como Asia Menor, yo creo que es uno de los grandes exponentes que salen de lo que son las bandas de Santiago, y ahí la gente empezó a cachar que claro, en regiones se está haciendo algo, que tiene que ver igual con el movimiento que surge en Santiago, pero que se están haciendo cosas igual de interesantes que en la capital.

Entonces ahí creo que empieza a bajar un poco, y la gente se empezó a adentrar un poco más en lo que es la escena de regiones, y como dices tú, hay más ojos encima, pero a la vez también pienso que hay más cantidad de bandas que empezaron a surgir de a poco.

Yo creo que los cabros empezaron a atreverse a hacer más canciones en pandemia, con la idea un poco del lo-fi, de grabar con el celu, y de a poco se empezó a profesionalizar un poco más el tema de la grabación. Y ya los cabros buscan generar sus lucas para ir a grabar un estudio y darle para adelante. Creo que esa inversión se encuentra necesaria cuando uno quiere sacar un proyecto que sea de calidad. Entonces, yo creo que todos nos atrevemos a hacer eso, de juntar nuestras luquitas, ir a un estudio a grabar, o como sea sacar el material que tenemos ahí proyectado.

Diego: Y yo creo que de alguna forma se le atribuye un poco a, no solamente a los músicos, sino también a estos colectivos, que también hay parte de ellos que son músicos, por ejemplo está el (Colectivo) Doble CaraHumedales Secos en Concepción, en lo que en Puerto Montt igual hay uno que es bien bueno, y en hartas partes están sacando la escena adelante, y más cabros se están atreviendo a hacer música, y hacerla, y hacerla sin miedo a nada, a tocar música, a hacer música, y eso es lo importante. Y se lo atribuyo un poco a eso, a esa organización colectiva que se ha gestado a lo largo del país, y eso.

Felipe: De hecho aquí en Concepción, los chiquillos de Humedales Secos, que es un colectivo, han estado organizando varias tocatas dentro de la ciudad, y una vez hablando con ellos, hablamos un poco de la organización y cómo se empezó a crear un sistema para que nuevas bandas igual tuvieran la oportunidad de poder tocar con bandas que quizás están un poco más consolidadas, y no sé, pues hablaban, por ejemplo, «ya vamos a hacer una banda con X banda que está un poco más consolidada, pero a la vez vamos a meter una banda que es su debut«. Y así genera una dinámica que abre la puerta a mucha gente, y que hace que también se atrevan a poder tocar y poder mostrar lo que están haciendo.

 

Es una buena movida esa, el converger los públicos y que todo puede ser vitrina.

Felipe: Claro, sí. Se da mucho aquí.

 

Entonces, en términos concretos, ¿ustedes diría que en regiones ya se puede no depender de Santiago a la hora de grabar tu música, mezclarla, masterizarla? ¿Que ya la autogestión también trasciende la centralización del país?

Diego: Sí, yo creo que eso igual ha pasado desde siempre, no sé si al mismo nivel que está pasando ahora. Pero siempre ha estado este bichito de la autogestión y siempre han existido bandas buenas en regiones. La diferencia es que ahora hay más actores dentro de este sistema musical que te pueden dar vitrina de eso, no solamente son los colectivos o las bandas que auténticamente hacen buena música. También parte del sistema son estos cabros que están sacando páginas de memes y tirando bandas que son de nicho. Siento que esto es un ecosistema, en realidad, la gente que sube videos a YouTube, siento que todo eso le ha aportado un montón.

Felipe: Y también ha crecido la gente que aporta desde el área más técnica de lo que es el sonido, que como en temas de grabaciones, de mezcla, siento que ha empezado a salir más gente que se especializa en eso. Por ejemplo, nosotros grabamos el disco en un estudio que se llama Alto Estante, y el estudio, en realidad, es una pieza que habilitó un amigo y que tenía sus cosas para poder grabar y nos dio la facilidad para poder estar ahí y tocar todos juntos. Para tener que tocar todos juntos y grabar eso, igual se requiere de implementos que quizás no todos tienen, y es muy dichoso que se nos pueda dar esa oportunidad que, entre amigos, podamos hacer algo bueno.

Diego: Claro, y de hecho, como un datito que creo que cabe destacar. En ese estudio, no solamente se grabó nuestro disco, también se grabó el EP de s u u a ve, se grabó el EP de Hiperfoco. Creo que los chiquillos igual grabaron el split que va a sacar Hiperfoco ahora, no sé si se puede decir eso (risas).

Felipe: Aquí Brillamos.

Diego: Sí.

Felipe: Cuando el problema no existe.

Diego: Sí, o sea, ahí ensayan los cabros de S u u a ve… Antes de que fueran a grabar los cabros de Cuando el problema no existe, estaban haciendo las canciones ahí. (El Estudio Alto Estante) es un lugar de encuentro bonito que se dio el año pasado.

 

Súper bueno eso, porque en consecución con el surgimiento de las bandas y todo eso, también está todo este aspecto logístico y concreto que también tiene que ir como a la par, entonces que se esté dando esta especie de epicentro en Concepción es increíble. Bueno, shoutout a Alto Estante entonces.

Diego: Sí, shoutout al dueño, que es la mente maestra detrás de todo (risas).

 

¿Y cómo ha sido posicionarse en la escena chilena en general como una banda de Concepción?

Felipe: Yo creo que es un proceso que, desde la vivencia de nosotros, lo fuimos construyendo haciendo amistades más que nada. Como trayendo bandas de Santiago para Conce, que vinieran, que tocaran, que se muestren y tratar de que nos fueran devolviendo la mano en el buen sentido, siempre muy desde la autogestión y de colaborar siempre con distinta gente.

Y claro, nosotros hemos ido dos veces a Santiago. La primera fue muy distinta a la segunda. En la primera tocamos con Destruyendo Autos, Fosfenos y, por ejemplo, fue menos gente de la que fue la segunda vez, y vimos esa diferencia un poco de tocar por primera vez en Santiago, mostrarnos y después volver cuando gente ya nos ha conocido un poco más. Yo creo que se va construyendo con las visitas, generando redes con los chiquillos, trayéndolos para acá, nosotros yendo para allá y básicamente eso.

 

Importante eso de generar redes, porque en las redes sociales y parte de la escena suele verse que hay quienes no conocen bien a que se refiere cuando se habla de «redes de contacto» que, en el fondo y usándolos a ustedes de ejemplo, es justamente ir a las tocatas y hablar con gente, quizás hacerse amigos, y así podrás ir conociendo, quien sabe, a productores, bookers, etcétera. Y qué bueno que eso pueda pasar «desde cero» tal y como la han hecho ustedes.

Felipe: Sí, y de hecho yo creo que parte un poco desde la admiración primero. Doy el el ejemplo de que nosotros trajimos a Fosfenos a tocar acá a Conce, lo que partió netamente porque a nosotros nos gustaba la música que hacían los cabros. Entonces ahí hablando por Instagram, les dijimos «vengan para acá, hagamos algo, ahí vemos cómo lo hacemos, pero vengan«. Nosotros aquí igual nos vamos a asegurar de que ustedes tengan una buena experiencia, y después se dio que nosotros nos invitaron para el aniversario de su EP y tocamos en Santiago, y a eso me refiero con devolver un poco la mano, en que se dé esta bidirección en cuanto a las oportunidades que se generan. Entonces, parte desde la admiración, pero después, claro, generar estas redes desde la sinceridad, un poco de la amistad, de generar un espacio que en realidad es una buena experiencia para todos.

Diego: Claro, y también parte de hacer las cosas desde la autenticidad también. Siento que eso igual ha marcado un poco eso, el querer hacer las cosas para que funcionen. Que podamos ofrecer un buen show cuando los chicos vienen para acá, que lo toquen en Esquina Rosada y eso, hacer las cosas de manera auténtica y de la mejor forma posible. Y que todos salgan ganando.

 

Les tengo una última pregunta totalmente distinta a todo lo que hemos hablado. ¿Cuáles son sus cuatro álbumes favoritos de todos los tiempos? O de estos días si eso hace las cosas más fáciles.

Diego: A ver… Buena pregunta. Buena pregunta, buena pregunta.

Felipe: Ya tengo los míos (risas). Yo creo que uno que me ha marcado caleta por el tema generacional, yo creo, y de la escena y descubrir música: el ‘Lance’ de Niños del Cerro, que creo que está marcado en mí como el primer disco con el que empecé a adentrarme en lo que era la música chilena, y yo en el liceo ahí cachando nada (risas). Ese.

Yo creo que otro que tiene que ver más con la identidad sonora que me gusta es el ‘Headlights’ de Alex G, que fue el último que sacó. Me gusta harto ese. Bueno, el de Geese (‘Getting Killed’). Ando re pegado con ese. Y el último que sacó DIIV (‘Frog in Boiling Water’).

Diego: Sí, yo ya tengo los míos. Tengo el ‘Ants From up There’ de Black Country, New Road, el ‘Deceiver’ de DIIV. Tengo, de estos últimos tiempos, creo que mi favorito ha sido el ‘BRONCE’ de Déjenme Dormir. Y el último podría ser… Hay muchos discos queridos. Una banda que sacó un disco el año pasado, es de Brasil, y el disco se llama ‘natural’ de terraplana.

 

Buenas lecciones, chicos. Muchas gracias por su tiempo, y  éxito con estas fechas de lanzamiento en Concepción y acá en Santiago.

Diego: Gracias. Gracias, Jota.

Felipe: Estuvo bueno.

Diego: Sí, buena entrevista.

Felipe: Igual va a estar brígido el lanzamiento. Nosotros llevamos armando un show, que es el más largo que hemos hecho. Queremos mostrar canciones nuevas, tocar el disco de principio a fin, que es la primera vez que lo vamos a hacer. Y darle como una esencia un poco a lo que es la identidad de la banda. Ponerle más empeño a lo que es la escenografía, al vestuario. Y mostrar algo bien bonito, como un show, no sé si teatral, pero algo más preparado de lo que hemos hecho anteriormente.

Juan Pablo Ossandón

Director de Expectador.

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