Escrito por Felipe León
El álbum debut de DMX hizo estallar la pomposidad del rap mainstream, cocinada a finales de los 90’s sobre todo en la costa este. En cambio, situó un oscuro y violento registro que remplazó su lujosa ostentosidad en favor del dolor humano, al traer devuelta el género a la realidad, con un carismático hardcore hip hop cultivado desde una desesperada introspección en ‘It’s Dark and Hell Is Hot‘ (1998).
Cuando apareció este disco el revuelo fue inmediato, tanto por la frescura física, mínima y punzante de su sonido como por las temáticas que aborda. En especial el apartado lírico causó todo tipo de impresiones, en su contenido como en la forma de rapear, con una ansiosa agitación, cuasi teatral, en la que el MC exterioriza un apasionado e intenso desahogo sobre el sufrimiento en vida. Contra todo pronóstico de la industria fue un superventas.
DMX tampoco apareció de la nada, pero de seguro ni los sellos Def Jam ni Ruff Ryders esperaron tamaño éxito; no era el prototipo de rapero multi platino. Y si su sola naturaleza interpretativa bastaba para llamar la atención, con adlibs de gruñidos, ladridos y gritos distintivos, las constantes luchas internas entre bien y mal, cielo e infierno, vida criminal y conciencia espiritual, dieron cuenta de un panorama mucho más profundo.
Ladridos del hardcore hip hop
El tono amenazante y quemador de ‘It’s Dark and Hell Is Hot‘, no elude su intención de volver el disco más accesible. Influencia del pop rap que ayudó a la masificación del LP, elaborada codo a codo con Dame Grease y PK en producción, además de Swizz Beatz en el tema más popular: «Ruff Ryders’ Anthem«.
La realidad es que DMX mantiene a flote la escucha durante 65 minutos, a partir de una agresividad estimulante que se volvió su huella. Porque las tragedias que azotaron el hip hop noventero hicieron que se mirase a otro lado, pero por así decirlo la calle seguía ahí, con las mismas problemáticas de siempre; con artistas que solo necesitaban un micrófono y un parlante para comerse el mundo.
Hay grandes clásicos del hardcore hip hop en ‘It’s Dark and Hell Is Hot‘. Composiciones de la talla de «Look Thru My Eyes«, «Stop Being Greedy«, «Let Me Fly» o «I Can Feel It«, con un sample muy legible de «In the Air Tonight» de Phil Collins.
Skits bien utilizados se mezclan con piezas notables tipo «Crime Story«, «Fuckin’ Wit’ D«, «The Convo» o «Damien«, la que recuerda al diálogo entre Eminem & Dr. Dre en «Guilty Conscience«, lanzada un año más tarde. Eran tiempos de cambio, se avecinaba el nuevo milenio y DMX daba uno de los golpes a la mesa más recordados del género.
