Por Nicolás Merino
Tras un grave accidente del que Angelo Pierattini lleva una recuperación exitosa, el músico se expresó con Expectador sobre su nueva perspectiva frente a la vida, los proyectos a futuro, el presente de la escena musical nacional y su historia como artista. Todo de cara al show ‘El regreso del guerrero’, agendado para el próximo 4 de junio en Teatro Nescafé de las Artes.
Bueno, obviamente partir con lo esencial: ¿cómo estás de tu accidente? ¿Cómo va la recuperación?
Bien, bien, bien. En plena recuperación todavía. Esto dura varios meses, la verdad. Pero ya súper bien, muy conectado con lo que viene. Muy conectado con el, con el empezar ya a concretarse estas planificaciones creativas que tengo en mente. Y bien, en una recuperación todavía. Como que yo creo que voy muy bien en este proceso. Con terapia y todo ad hoc a lo que sucedió.
¿De qué va tu próximo evento en el Teatro Nescafé de las Artes?
Es una celebración de estar vivo. Ya. Eso es. Aprovecho ese momento para juntar mi música en un mismo escenario, cosa que no había hecho en ya no sé cuánto llevo solista, pero harto tiempo. Unos 17 años, algo así. Y primera vez que junto mi repertorio solista con repertorio de Weichafe también. Porque básicamente siento que la manera de celebrar estar vivo y estar también vigente en este momento e invitar a toda la gente que sigue viendo a mi música, o sea, hasta hace muy poco tiempo, yo mi música la separaba de escenarios, ¿cachai? Como que un día tocaba una cosa, otro día otra. O en una época una, en otra época otra.
Y el año pasado terminé con un show doble con dos repertorios distintos, que fue lo más cercano a lo que sería esto que se viene el 4 de junio. Y con el momento que terminamos de tocar con Weichafe yo me comprometí a mantener vivo el catálogo. Es parte de mi compromiso que yo tengo con la música, con los chiquillos, con mi trayectoria, con lo importante que es para mí el haber pertenecido a Weichafe, ser fundador y, cómo se llama, compositor de gran parte del material. Es mantener los discos circulando. Y justo calza este año que vamos a tener lista la reedición del disco Rojo. Entonces voy a ser parte del relato del repertorio del show.
Y va a haber un repertorio súper significativo de mi ruta. Por una parte, una parte más solista, que incluye el último disco, que lo saqué hace muy poco, en octubre del año pasado, un disco homónimo. Y voy a hacer un pequeño homenaje a un disco fundamental de mi carrera, que es el disco Rojo con Weichafe, que es un disco del año 2002. Y que afortunadamente puedo, a nivel de este evento, que es como el significado de este evento, que es una celebración de estar vivo, tener este disco ahí disponible en vinilo, en CD, y hacer un bloque dedicado a ese disco con todas las de la ley. Weichafe con full banda y sonando así, bacán.
¿Y este evento estaba planeado antes del accidente? ¿O después?
No, no, no. Fue algo hace muy poco tiempo, cuando ya empecé yo a entender que podía en unos meses más subirme a un escenario. También inspirado en esta recuperación, que ha sido bastante rápida, de alguna manera también milagrosa por un lado. El nivel de cariño que recibí de la gente fue impresionante. Los miles de mensajes que me han llegado me llevaron a pensar en un show como de celebración, de agradecimiento. Y es por eso también que lo estoy invitando a todos.
O sea, hay una parte del grupo público weichafero que no me ha escuchado solista. Y hay una parte del público solista que no me ha escuchado con repertorio weichafero. Entonces dije: voy a, bueno, esto soy yo, ¿cachai? Como que voy a dejar de separar esta agua y les voy a hacer una invitación donde estas canciones van a estar conviviendo porque soy básicamente yo. Esto soy. Estoy después de un accidente grave contando esta historia. Están todas las canciones convocadas a este día y a esta celebración. Y es por eso que hago esta invitación.
Ya, excelente. Oye, ¿y en términos de nueva música? ¿Tienes hacia el, o sea, mirando hacia adelante?
Acaba de salir un disco en octubre. Estoy, obviamente después de una situación como esta, obviamente empiezan a aparecer músicas inmediatamente. Y estoy trabajando, pero a mi tiempo. Y luego algunas sorpresitas que voy a tener durante el año.
Respecto al panorama de música nacional. Bueno, te vi expresándote en redes sociales sobre todo lo que pasó en Lollapalooza, ¿qué perspectivas tienes en torno a las nuevas escenas que comparten con, o sea, que comparten en género con música que tú has trabajado alguna vez, tanto en términos como creativos como, digámoslo así, como políticos o culturales?
Bueno, yo creo que todos los años en Lollapalooza hay manifestaciones de perspectivas políticas y sociales. No es primera vez que aparecen imágenes de políticos intervenidas y que forman parte de un discurso.
Nosotros, en 2017, en Lollapalooza, también lo hicimos con un montón de personajes en el escenario. Con Weichafe, con un disco llamado Un Mundo Hostil que hablaba mucho de lo que vino después del estallido y de las desigualdades sociales en general. Entonces, creo que este año fue claro, como que había una contingencia, un gobierno bien reaccionario y unos seguidores también bien reaccionarios a ese discurso.
En términos musicales, yo estoy súper contento porque la música que se está explorando hoy en las bandas nuevas son músicas que se remiten mucho a la época de cuando yo empecé a tocar. Como que son músicas que suenan bien a bandas chilenas. Y eso me encanta. Hay un lenguaje que no se remite a una inspiración extranjera, sino que se remite bien fielmente a, cómo se llama, a bandas que nos han criado todos nosotros, desde Congreso para adelante, Electrodomésticos, etcétera. Y muchas más que fueron muy anónimas en los 90. Habían un montón de bandas que estaban haciendo este tipo de música más progresiva, combinado con poesía, con una actitud también bien irreverente. Como que tuvimos una época en nuestra música que la irreverencia no era parte de los discursos, como que estaban en otros lados.
Y ahora está apareciendo de nuevo esa energía, la cual el público aparentemente la necesita para expresarse y para sacar afuera un montón de malestares y bienestares.
Entonces estoy súper contento con lo que está sucediendo. Me convoca caleta a mí como compositor. Me convoca caleta a mí lo que ha significado para mí ser parte de la escena de música nacional. Súper identificado porque son energías con las cuales yo siempre he trabajado con las cuales siempre he trabajado. Y entonces me pone contento que estén renovándose, que las nuevas generaciones estén generando este tipo de música muchísimo más eléctrica, completamente en vivo, que tengan una, me gusta que tengan como una válvula de escape, que estén, por un lado, bien irracional, con un discurso muy claro. Irracional, muy desde la guata, muy también desde una postura que tiene que ver con lo que vivimos a diario, muy biográfico. Me encanta.
De hecho, yo vivo fuera de Santiago, vivo en El Quisco. Entonces Lollapalooza la vi por la tele y vi las bandas que me interesaba ver. Chilenas, en general. Por la tele. Y fue espectacular. Esa energía traspasaba la tecnología y eso es bien potente decirlo. Así que yo estoy muy contento de que los chiquillos estén en esa parada. Me parece la raja. Algo que alimenta muy bien la escena de música nacional.
Bueno. Y diría asimismo que quizás las condiciones industriales han cambiado.
Yo insisto en todas mis entrevistas: no me gusta cuando dicen industria. Lo encuentro arribista porque no existe una industria en Chile de música. Hasta la manufactura de vinilos hoy en día en Chile es una fábrica independiente.
Somos una escena muy profesionalizada, pero que estamos parados en una estructura precarizada al 100. Imagínate ahora, le van a bajar el financiamiento a la cultura, lo van a precarizar aún más. Pero ese porcentaje de recorte significa profundizar la precarización que venimos viviendo hace mucho tiempo. Y la escena está viva y sana gracias a todos nosotros. Y digo nosotros incluyéndote a ti, incluyéndote a los medios alternativos que se dedican a difundir esta música, a los músicos que estamos constantemente sacando discos y generando contenido tanto en los escenarios como en las redes sociales. Pero no podría decir industria. Chile no es una industria en ningún vértice de nada, ni siquiera del cobre.
Entonces creo que somos una escena súper sana, pero que depende absolutamente del trabajo nuestro directo, muy independiente, del amor que le tenemos a lo que hacemos y la convicción que tenemos de lo que hacemos. Entonces a mí no me gusta hablar de industria. Creo que me siento mucho más orgulloso de hablar de escena. Hablar de que esta escena constituye una forma de trabajo bien colectiva y que ha podido, con mucho rigor, llegar a conectar con estructura fuera de Chile. Y eso siempre es a través de generación básicamente espontánea, que a veces explotan ciertas bandas en otros lugares. No se remite a un trabajo estructural. ¿Me explico? Una banda funciona fuera chilena porque reventó espontáneamente, como que a la gente le gustó, se empezó a transmitir de boca en boca y esto se masifica a través de las plataformas de reproducción digital. ¿Me explico? Y ahí aparece una, cómo se llama, de qué hacer con eso en otros lugares.
No es que en Chile haya una estructura que genere lazos directos con otras industrias de otros lugares, como México o Argentina. Como que existen ciertas planificaciones, pero todavía no tienen un tinte de industria. Tienen un tinte como de escena. Y eso creo que esa es la verdadera, desde mi punto de vista, cara de la estructura en la cual nosotros habitamos.
Entre hacer música en Weichafe, Cordillera, como solista u otros, ¿cambia la inspiración o sigue siendo la misma?
La vida cuando uno va creciendo van cambiando las perspectivas y se van engrosando, profundizando. Mira, yo compongo desde el mismo lugar. Trabajo de la misma manera. Soy músico independiente que en un momento de mi vida, hace mucho tiempo, decidió trabajar de manera independiente para que mi música no tuviese una vinculación con estructuras que a mí no tienen que ver con lo que yo hago. ¿Entiendes? Todo lo que he hecho en mi vida tiene que ver con el amor por la música. Todo lo que he hecho en mi vida tiene que ver con experiencias personales, con inspiraciones también de terceros. La energía es la misma. Me mantengo absolutamente conectado con lo que realmente quiero hacer y no con lo que ha funcionado de mí antes.
Por ejemplo, para mí tiene que ver con una actitud de estar siempre con una energía de mantenerse fresco, de mantenerse vivo, de que haya un riesgo en lo que estoy haciendo. No te podría definir en un estilo. ¿Entiendes? Claro, es fácil argumentar, no sé, yo me di a conocer con un público a través de Weichafe y te pueden al tiro etiquetar en un estilo. Yo la verdad que lo he dicho desde el primer momento, como que yo no hago música remitiéndome a un estilo ni a una cúpula acotada y mirada musical acotada, sino que me alimento de hartas músicas distintas que me emocionan. Y son esas emociones las que finalmente me hacen llegar a componer lo que he compuesto hasta el día de hoy. ¿Entiendes?
Tuve ahí mi discografía y una biografía total. ¿Entiendes? Esto es lo que soy. Es por eso también que después de un accidente tan fuerte como este, lo primero que cuando pienso en música, lo primero que se me viene a la cabeza es ser yo. Ser yo completamente. Por eso en un escenario yo puedo juntar lo de Weichafe y lo de solista, que para algunos pueden parecer cosas distintas, como tú me decís, muy distintas. Pero para mí provienen de un mismo lugar y me completan como persona. Yo no soy ni uno ni el otro, soy las dos cosas juntas. ¿Entiendes? Yo apelo básicamente como, esa es mi bandera de lucha siempre. Esa diversidad, esa forma de mirar el mundo en donde caben.
Me crié con músicos así igual. ¿Entiendes? Los músicos que más admiro son músicos que han estado en una búsqueda continua, guardando las proporciones: Paul McCartney, Charly García. Y de Chile te podría decir incluso hasta Los Jaivas o Jorge González. Es como que a mí eso es lo que me inspira. Como estar en relación a la vida. La vida va cambiando, tu música de alguna manera también va transmitiendo ese cambio y conectándome con la gente uno a uno, que es lo que a mí me convoca también. Que tengo la suerte de que mi música no ha tenido intermediarios, sino que ha sido una música que ha llegado a la gente de manera directa. En cada red social que tengo tengo una comunicación directa con ellos. En cada show también. Yo, no sé, estando en coma recibí miles de mensajes de personas que me han seguido durante todo este tiempo, por más de 30 años, y con un afecto bien cercano. Es por eso también que encontré significativo hacer este show el 4 de junio. Tenía que hacer una noche de celebración de estar vivo y estar conectado con todos ellos. La invitación está súper abierta.
Ya, buenísima. Oye, para ir cerrando, esto es una dinámica bien de Expectador. Me gustaría preguntarte: ¿cuáles son tus cuatro discos favoritos de toda la vida, Angelo?
Ah, qué difícil. Qué difícil. A ver, discos que me han marcado mucho, discos que me han marcado mucho: Mi Destino, Jorge González. Luz de Flash, de Congreso. Uno reciente, antiguos. Yo podría decir que Beatles for Sale, de los Beatles, totalmente. Y Everybody Knows This is Nowhere, de Neil Young.
Bueno, en tu último disco hay un corte bien Neil Young.
Para mí es una influencia súper potente en todo sentido. Bueno, sin ir más lejos, Neil Young tiene una carrera con varios proyectos diversos, con diferentes formaciones de banda, y un tipo que hasta el día de hoy se mantiene súper vivo y vigente con música nueva. Esa sola.
