‘Dusty in Memphis’ es considerado el punto más alto en la discografía de Dusty Springfield, al adaptar su suave pop soul a raíces sureñas.
Taste makers.
‘Dusty in Memphis’ es considerado el punto más alto en la discografía de Dusty Springfield, al adaptar su suave pop soul a raíces sureñas.
DMX debutó a lo grande con un registro oscuro, agresivo y llamativo, que impactó fuerte tanto dentro como fuera del hardcore hip hop.
Myst a 10 años de lanzar su primer demo liberó su primer EP, que ofrece una visión renovadora sobre el sonido del blackened death metal.
Meaningful Stone debutó con un disco cálido y curioso, que comunica su sonido pacífico con líricas que abordan una complejidad existencial y emocional.
‘tanquemante’ encarna el costado emocional más ambicioso de Inundaremos, a partir de un folk de ensamble con amplias salidas al indie rock.
Dokken mostró una cara mucho más dramática y seria del glam metal, con un tercer álbum que equilibra la pesadez del grupo con lo accesible.
Breakaway se convirtió en el álbum más valorado en la carrera de Kelly Clarkson, al separarse definitivamente de la chapa de American Idol.
Rancid lanzó un tercer álbum que marcó su carrera y el punk rock noventero, al evidenciar un acercamiento al punk más primigenio y callejero.
Blümchen debutó cuando aún era adolescente con una obra acelerada y colorida, símbolo absoluto del happy hardcore y algunos sonidos afines.
Diavol Strâin concreta una obra importante en su carrera, al traspasar la oscura crudeza de su deathrock a una producción más elaborada.