El fin de esta era se materializó con un show sumamente intenso, lleno de sorpresas de alto impacto e invitadas estelares.
Taste makers.
El fin de esta era se materializó con un show sumamente intenso, lleno de sorpresas de alto impacto e invitadas estelares.
El grupo liderado por Domenic Palermo finalmente debutó en nuestro país, para la fortuna de sus fans que disfrutaron de distintas muestras de shoegaze.
La artista nacional lanzó su aclamado ‘Albor’ ante un teatro testigo de una propuesta única y sensible, como si los conceptos de espacio y tiempo se hayan reconfigurado.
Constanza Lüer y Constanza Lewin sumieron al Club Chocolate en un flashback dosmilero con su pegajoso pop, en un show que tuvo varias sorpresas.
La agrupación mexicana dio un recorrido por toda su carrera, celebrando una relación de casi dos décadas con nuestro país.
El Teatro Caupolicán fue testigo de lo mejor del groove metal y metalcore actual, en una jornada intensa, agresiva y energética que no perdonó a nadie. La consigna era tirar el recinto hacia abajo, y así fue.
Después de 7 años, Mike Portnoy, Richie Kotzen y Billy Sheehan se reencuentran con el público chileno en un concierto sumamente energético y con un valor de alto impacto ante la maestría de los músicos en escena.
La agrupación sueca regresó a nuestro país en una instancia histórica: Johan Längqvist, el vocalista original, está de vuelta, y se sintió en toda la Blondie retumbando ante sus clásicos.
El artista mexicano trajo a nuestro país uno de los shows más ambiciosos de su carrera: 2 horas y media que recorrieron toda su discografía y uno que otro tema de su banda madre, Pxndx.
Marciano, instrospectivo y abrasivo. Cynic –quienes interpretaron Focus por completo– y Beyond Creation brindaron presentaciones fenomenales, acompañados por unos prolíficos Stigmatized.