Por Consuelo Cruzat
Este año ha sido un gran momento para la música de Rhye, ya que publicó su último álbum ‘Joy II’ y volverá a Latinoamérica con un nuevo formato de show. Luego de once años, el 22 de octubre en Club Chocolate, Mike Milosh y su banda vuelve a Chile con el Joy Tour para conectar con su público de una manera más íntima y personal.
En esta entrevista, conversamos con el artista acerca de distintos aspectos de envuelven su carrera y proyecto musical.
Naciste en Canadá pero te has movido a otros países como Tailandia, Estados Unidos y Alemania…
Sí, viví en Holanda también.
¿Este intercambio cultural tuvo algún impacto en tu camino como artista?
Sí, siento que lo que me gusta de viajar y ver diferentes culturas, es conocer las realidades en las que las personas viven de diferentes maneras.
La forma en la que crecí en Canadá era específicamente muy canadiense. Es genial ver que las personas tienen diferentes maneras de ver la vida. Pero también me encanta cuando uno está en esta posición de observador y te llenas de ideas en las ocasiones cuando estás visitando otras culturas.
¿Hubo algún disco, artista o banda que te inspiraron durante tu paso en estos países?
Sí, pero bueno, hay un montón de artistas de Inglaterra que amé mientras iba creciendo. También un montón de artistas de América. Tú sabes, harta música clásica que venía de Alemania y Austria. Pero no sé, yo creo que tengo un gusto musical bastante ecléctico, ya que amo algunos cantantes pakistaníes como Nusrat Fateh Ali Khan o no sé, cuando estuve en Tailandia siempre iba a ver tocar estas bandas psicodélicas de las cuáles no recuerdo los nombres, porque eran un pequeño movimiento de bandas psicodélicas tailandesas que tocaban en bars aleatoriamente.
Pero eso, cuando viajas y escuchas música, siempre es algo muy inspirador.
Algo muy importante en tus trabajos es que tú eres el productor principal detrás de ellos. Fuera de tu proyecto en solitario Milosh, comenzaste a co-producir con otros músicos en Rhye. ¿Cómo te sientes al compartir el estudio con alguien trabajando en música que está conectada a tus propias vivencias?
Es una buena pregunta porque, mira, si trabajara solo todo el tiempo, creo que sería un hombre bastante solitario. Es mucho más entretenido compartir ideas y diferentes perspectivas al producir música cuando diferentes músicos vienen a trabajar conmigo en el estudio. Siempre hay una buena energía al colaborar; la colaboración es un proceso muy comunicativo y recíproco.
No es como que cada canción mía la haga con más gente en el estudio, pero las que nacen de esa manera, creo que es de una forma muy entretenida. Esa es la manera más simple de verlo, como algo muy entretenido.
Compartir es preocuparse por el otro y así es como se ve cuando nos fijamos en tus shows en vivo. Hay un fuerte sentido de comunidad entre tú, tu banda y tus fans. ¿Siempre ha sido así o es algo que se desarrolló con el tiempo?
Siento que la naturaleza de la música es algo ya muy personal, casi como un diario de vida. Con los músicos que aprenden mis canciones y desean trabajar conmigo, yo creo que desarrollamos una fuerte conexión en el escenario. Y ahí en el escenario, intento de que todo sea muy musical. No es como un proyecto de pop donde todo está pre escrito, nosotros no tenemos ni computadores involucrados, ni pistas pre grabadas; es todo musicalmente comunicativo y creo que si haces las cosas en la vida de una forma, así es como lo harás en todos los aspectos.
Si somos comunicativos en el escenario, espero que se transmita a la audiencia y que ellos conecten con nosotros y viceversa. Por lo general, intento ser lo más cooperativo y comunicativo posible.
¿Tu banda está involucrada en el proceso creativo detrás de tu música o preparas las composiciones para ser interpretadas por una banda?
Un poco de las dos porque tengo un montón de músicos que tocan conmigo, ya que todos tienen sus vidas un poco ocupadas con sus hijos y ese tipo de cosas. Entonces, a veces trabajan conmigo tres semanas en tour y luego se van para que, por ejemplo, llegue el nuevo tecladista por otras tres semanas y así vayan rotando.
A veces en los tours, los músicos me han ayudado a escribir canciones y otros nunca han participado en canciones de mis discos. Así que es una mezcla de todo, no hay una sola regla para escribir, ya que es un proyecto muy humano.
Tú hablas harto sobre la experiencia física del ser humano y sus emociones y todavía podemos escuchar esa esencia en tus últimas canciones «Sometimes» y «Summer Song». ¿Crees que este sentido de humanidad se refleja también en la forma que las personas conectan con tu música?
Eso espero porque la música que hago es muy personal y está ligada a mis experiencias personales o a la experiencia de ser humano, así que creo que las personas que conectan con mi música, quieren conectarse con ese nivel de intimidad. Como dije, no es música pop así que no es como un producto brillante y caro.
Un montón de gente me escribe acerca de cómo mi música ha sido parte de su vida y que los ha acompañado en momentos especiales, ya sean tristes, felices, pequeños o grandes. Para mí, ese es el propósito de la música, así es como miro la música que me gusta.
Amo cómo he escuchado desde la infancia ‘The Dark Side of the Moon’ de Pink Floyd y que hayan tantas versiones de mí mismo que han pasado por ese disco. Cada vez que lo escucho, se siente inmediatamente como parte de mi propia vida. Creo que eso es lo que amo de la música y espero que la mía tenga el mismo efecto en las personas.
Nos vas a visitar pronto en Santiago. Pensando en tu último show aquí en 2015, sé que tuviste unas pequeñas experiencias. ¿Sentiste alguna conexión particular con el público chileno y el país?
Sí, así fue. Conocí un montón de gente maravillosa porque nos quedamos más de 10 días y paseamos por distintos lugares; quería ver cómo era Santiago.
Tenía una amiga en la secundaria en Canadá, su familia era de Santiago y ella vivía en Toronto pero siempre la escuchaba contando historias de cómo era Chile y quise saber cómo era realmente. Así que tuve una estadía increíble.
¿Planeas hacer algo especial esta vez?
Debido a que los viajes son demasiado caros para traer a toda la banda, decidimos hacer shows acústicos más pequeños. Este tipo de shows son mucho más personales y cercanos. No tienen esa energía explosiva igual que los otros, pero son mucho más emotivos.
