Escrito por Felipe León
Si bien existen numerosos actos que ayudaron a pavimentar el hip hop en Chile, el nombre de Hordatoj (Eduardo Herrera) aparece como uno de los más aventajados en cuanto a creatividad. Como Mc y productor, el originario de Curicó y luego hijo pródigo del rap en San Joaquín, ayudó a levantar una versión más ambiciosa y hasta sofisticada de lo que se hacía hasta ese entonces en Chile, sin tranzar esos principios callejeros y conscientes tan propios del estilo.
Fue esa mezcla perfecta entre frescura e introspección propia de Jota Droh, parte del atractivo que ayudó a distinguirlo dentro de espacios más nicho y en el mainstream como tal. Así mismo aportó una visión sonora amplia, enriquecida por salidas que sin soltar el boom bap acuden al abstract, hardcore, jazz rap, e incluso el R&B contemporáneo, junto a líricas firmadas con una pluma reflexiva, crítica, social y emocional.
Ya entendía el juego
Los principios que han sostenido su obra por casi 30 años de actividad siguen ahí. Desde otros ángulos y contextos como ocurrió en ‘Al amanecer‘ (2021), un EP inspirado en el Estallido Social de 2019 junto a nombres como DJ Dacel, DJ Romes y Oh No, o posteriormente en la producción del EP de Ana Tijoux, ‘Serpiente de madera‘ (2025), galardonado con un Pulsar.
Puede que la maduración y experiencia recogida en el camino se distancie de, por ejemplo, su mixtape o bootleg ‘Ni una palabra más‘ (2003). Aunque ese registro ya perfilaban algunas características que definieron su rap, de un modo más arcaico y artesanal dadas las limitaciones materiales de esos primeros años, pero al fin y al cabo con una entrega certera; he aquí un artista que ya entendía el juego.
Solo se puede escuchar en YouTube o quizás en alguna descarga directa perdida en los blogs de antaño, lo que no quita el hecho de ser en su época una puerta de entrada al underground. Claro que en esa década no existía una división como tal entre actos con más carrera y la flamante sangre joven, pues era común encontrar a Ana Tijoux, El Bruto CHR, Portavoz o Jonas Sanche, por dar ejemplos, pasar por el estudio de Eduardo Herrera, una pieza en la casa de su madre que fue bautizada como «La habitación del pánico».
Para mediados de los 2000’s también aparecieron los primeros temas de Pr1mer Mandamiento, proyecto formado en La Serena por Niño D y Urbe, al que se unió después Hordatoj. La química se pudo palpar en temas como «Fuck Vieja Sapa 133«, «Años de experiencia«, «50%» e «Ibuprofeno«, a la par del que cambiaría para siempre el movimiento local: su primer álbum solista.
Primea cátedra de Hordatoj
No es exagerado decir que ‘Entre lo habitual y lo desconocido‘ (2007) es una obra maestra del hip hop en Chile, una cumbre compartida con algunos pocos de la que nunca bajará. Una cátedra sobre cómo articular discursos sin caer en la autocomplacencia, instalada a través de líricas ingeniosas que remiten a perspectivas y relatos de índole personal; un espejo de pensamientos y vivencias con un potencial infinito de conectar con el público rapero activo, y por supuesto, guste o no, con audiencias ajenas al rap.
La sabiduría adquirida fue importante, pero lo realmente trascendente se halla en su capacidad de mantenerse fresco en el tiempo, al actuar como un verdadero antioxidante frente a su propio devenir. El Mc puso su existencia en la elaboración del disco, y en el acto documentó un proceso que llevaba años gestándose en lo subterráneo, a la vez que propuso otras fórmulas como el R&b contemporáneo dentro de su habitual boom bap.
Un faro para el rap
Este disco levanto la vara de inmediato, en una demostración de cómo potenciar colaboraciones y a la vez potenciarse a si mismo. Algo que cobra mayor sentido cuando se prenden los parlantes o se conectan los auriculares, para escuchar feat dorados como CHR en «Palabras – Hechos«, Geoenezetao en «No aguanto más«, Epicentro en «Bala pasada» o en «Un segundo» junto a Ana Tijoux.
Otro punto a considerar es la modernización sonora del rap por estos lados, gracias a una producción estelar elaborada en conjunto a DJ Tee, Manuvers, Geoslide y DJ Dacela. A tono con el desplante calculado, contemplativo e incisivo de un Hordatoj en estado de gracia, tanto en los beats como en las líricas.
Las duplas con Panty en «Imagino«, «Entre sueños» y «Vuelve» son deleite auditivo, mientras que sólo también logra bastante en «No sé» o «P2;3«. De ahí en adelante, ‘Entre lo habitual y lo desconocido‘ se convirtió en un faro que alumbró a los que venían de antes, a los que estaban ahí y a los que llegaron después.
Segunda cátedra de Hordatoj
No fue el único clásico del hip hop en Chile aparecido en esos años, ya que Sifili Freddi, Movimiento Original, Salvaje Decibel, Mente Sabia Crú, CAF o Pastanostra ya hacían de las suyas. Así mismo, Jota Droh se involucró como co-produtor en otro hito como ‘1977‘, el disco que ayudó a internacionalizar la carrera de una referente como Ana Tijoux.
Lejos de quedarse inactivo, comenzó a gestar lo que se convertiría en su segundo larga duración: ‘El tintero‘ (2011). Mucha de la inspiración pasada se traspasa a este valioso registro, que conserva gran parte de los alcances de su antecesor en cuanto al uso de samples, tornamesismo, colaboraciones, habilidades en el mic y los interludios «Sonámbulo» que ambos discos comparten. Así mismo la estructuración, una vez más, permite que fluya con naturalidad entre testimonios más densos y profundos.
Sofisticado realismo
Hordatoj se vuelve más contemplativo y meditativo, honesto y cercano, pero no deja la grandilocuencia, solo la enfoca hacia algo más concreto. En específico la sabiduría instruida a través del rap conciencia toma fuerza, sin soltar el peso del ritmo se abre a explorar temas personales, emotivos y complejos de tratar, conservando el buen gusto por lo melódico.
La producción promueve una calidez reconfortante, que concuerda con el carácter introspectivo plasmado en sus 13 canciones (+ un remix). Esta lógica aparece sobre todo en «Críos de Eva«, una composición trágica y a la vez de sus más bellas, además de «Era de Verdad«, ambas con Panty, algo que persiste desde sus propias tramas en «Dentro de ti» junto a DJ Dacel, mientras que «Hay luz«, «Dame un break«, «Vine» y «Keep It Going» con T3 de Slum Village traen de vuelta el peso.
Imposible pasar por alto la huella dejada en «Ayer«, éxito mayúsculo del hip hop de los 10’s y todas las décadas, en donde pone a cantar a dos de los Mc’s más históricos de Chile: Juán Sativo y Ana Tijoux. Una joya solo comparable con «Reincidentes«, o el sofisticado realismo de hacer rap conciencia con la firma de Jota Droh.
«verso a verso, improvisando en el ático»
No existen otros lanzamientos como ‘Entre lo habitual y lo desconocido‘ y ‘El tintero‘, eso no quiere decir que la creación cesara, solo tomó un rumbo distinto. De hecho esa faceta ligada al hip hop instrumental proyectada tanto en ‘Beat Tape, Vol. 1′ (2014) como ‘Beat Tape 2 «Tom in Antalya»‘ (2015) conviene no saltársela, sobre todo si gustas de las sabrosas producciones cocinadas por Eduardo Herrera.
El primero oficia con maestría sus cualidades de beatmaker, al intercalar instrumentales que bordean el minuto de duración -un poco más un poco menos-, aunque deja espacio a colaborar con nombres como Portavoz o Jonas Sanche. Para el siguiente utilizó muestras sonoras relacionadas al mundo turco, en una suerte de extensión de las ideas sin Mc que cultivó en su volumen uno.
Al mismo tiempo nacía ‘Habitación del Pánico Vol. 1‘, único testimonio a la fecha de este supergrupo integrado por Panty, Jonas Sanche, DJ Tee y el propio Hordatoj. En un total de 15 pistas canalizan un rap conciencia de inclinaciones al jazz rap, como base de un verdadero desfile de nombres relevantes como Stailok, Bufalo Dit, Ana Tijoux o Portavoz, junto a los más habituales Niel y Camileazy. Hito que merece publicación aparte.
Después vino el proyecto DMT formado con Toly Ramírez (ex Los Tetas), en una intersección que se movió más bien con invitados norteamericanos como la fallecida cantante de soul, Janice Freeman, y el Mc de la West Coast, Thurz.
Claro que bajó la periodicidad en sus lanzamientos discográficos, pero cuando aparece mantiene la calidad de antaño. Ahora, quedan los discos, que como buenos clásicos no pierden brillo.
Hordatoj es el nuevo artista en formar parte de nuestro ‘Archivo nacional’, dedicado a conmemorar proyectos que dejaron su huella en la historia musical de Chile.
