Discos

‘Fiebre’ de María y los Templos: Distópico diagnóstico del art rock

Escrito por Felipe León

Entre las múltiples sensaciones que suscita experimentar por primera vez la ‘Fiebre‘ de María y los Templos, una en particular asalta el pensamiento con un dejo algo desolador: existen pocos discos así. Más allá de lo musical o lo político, un manifiesto artístico que interpele la realidad actual devastada a niveles sociales, racionales, culturales y morales, y se erija como recordatorio sobre el papel del arte en tiempos de crisis.

Lo vuelve relevante desde la urgencia misma con la que instala su discurso, amparado por un hábitat musical enraizado a búsquedas propias del art rock, ciertos toques folk rock y una consumación poética total. Como un faro que ilumina las peores atrocidades cometidas por el hombre, con toda una interpelación al rol histórico ejercido por el patriarcado contra las mujeres, agudiza una distopia de la indiferencia a la que el término deshumanización le viene bien.

Síntoma de un mundo sumido en la ‘Fiebre‘ es esta segunda obra de María y los Templos, donde se asume el papel transformador de la expresión humana. La ruta indescifrable por la que conduce incentiva esa necesidad de incomodarse al escribir, componer, pensar e incluso llegar a imaginar o soñar con algo nuevo, en una existencia extirpada de todo universo alterno posible.

Distópico diagnóstico del art rock

En medio de dinámicas que exteriorizan rabia y reflexión, convergen instrumentales guiadas por un fuego que abriga con delicadeza y quema a descontrol. La tensión constante a la que María y los Templos somete el disco es al mismo tiempo un deleite a los oídos, donde el uso preciso de guitarra, sintetizador, bajo y teclado escarba la complejidad hasta pulirla.

Con respecto a lo vocal, la herencia de la nueva canción chilena es perceptible en cuanto a la entonación como al ritmo. Bajo un vértigo de cantos y recitaciones crudas, a ratos temblorosas y hasta melódicas, ‘Fiebre‘ actúa con este método de defensa tan íntegro como ecléctico.

Tales definiciones se plantean por el proyecto desde el agitado comienzo con «3_2«, para luego adentrarse en la reflexiva decepción de «Los hombres serán fieles a los hombres» o los misterios de «Suspensión» con la flautista Trinidad Jiménez. El impacto del comienzo persiste; se sostiene en momentos que ponen la piel de gallina como «Canción para los vivos» o «La audacia» junto a Javiera Electra, a otros extravagantes en la percutiva «La estrella» feat. Esmeraldas, e inclusive movidas con «ingeichment«.

Para el final la ‘Fiebre‘ consuma lo escalofriante, desarmado y jubiloso en piezas de alta costura que no deben quedar guardadas como «Del cielo cayó una estrella bebí su jugo«, «Rey del fuego» y «El otro lugar que somos» con Pancho Soza de Congreso. Lo de María y los Templos es por lejos de los esfuerzos creativos más audaces y revitalizantes de este año a nivel mundial.

GOAT 🐐

En concierto

‘Fiebre’ será presentado el 27 de agosto en Club Subterráneo en un concierto multidisciplinario imperdible. Una fecha que abre una serie de presentaciones a realizarse durante este 2026, tanto en Chile como el extranjero.

También puede gustarte...