Escrito por Felipe León
Más allá que los dos primeros álbumes de Ladytron relacionados al primer electropop, se ubicaron dentro de la tendencia electroclash de principios de 2000’s, ‘Witching Hour‘ (2005) empujó su música hacia otras direcciones. En realidad persisten varios de los aprendizajes trazados por los antecesores, sobre todo la influencia clara de aspectos electrónicos, claro que se privilegia un peso físico ligado a la interpretación que resulta fascinante.
La sola idea de perseguir en el estudio la comunicación en vivo desarrollada por sus integrantes, llevó a que el proyecto de Liverpool hallara una forma de lidiar con el mundo personal y exterior. Este disco es un síntoma de lo que sucedía por aquel entonces, ya que transmite el ambiente catastrófico provocado por las guerras y el terrorismo, pero también se advierten las dificultades de relacionarse en un mundo que avanza a velocidad vertiginosa, al alero de las nuevas formas de alienación que surgen en el camino.
Oscuridad al servicio de un pop sintético con suficientes recursos como para no caer en la monotonía, aún cuando Ladytron se esmera en sacarle partido a esta fórmula. Pasa que en ‘Witching Hour‘ existe una presencia electrizante del electropop, y algo de la basura tecnológica gama baja propia del electroclash, pero también mucho darkwave en cuanto a sus sombrías y melancólicas atmósferas, rastros post-punk revival dado su perfil directo e incluso texturas tipo shoegaze.
El pulso catastrófico del pop
Lo hecho por Ladytron en ‘Witching Hour‘ se siente denso e inmenso, aunque no es del todo una ruptura con los aspectos más recatados y precisos del pasado. Eso sí los sintetizadores se tornan gigantescos y versátiles, las voces mucho más expresivas y emotivas, y se añade un protagonismo crucial en el uso de guitarras, para así concretar un sonido expansivo e introspectivo reflejado en piezas memorables como «Destroy Everything You Touch«, «Fighting In Built Up Areas«, o «Sugar«.
Ante la nocturna arremetida futurista no queda más que entregarse. Como no si desde el comienzo con «High Rise» las ambiciones quedan expuestas, prueba del costado más intenso correspondido también en «Weekend«, mientras que «Beauty*2» o «International Dateline» manifiestan una predilección por indagar en paisajes misteriosos. Pero si de versatilidad se trata canciones como «The Last One Standing» o «Whitelightgenerator» emergen como búsquedas por fuera del canon principal, relativas al indie rock y loveless sound respectivamente.
En la discografía de Ladytron ‘Witching Hour’ se siente como un momento de realización. Su distópica carga emocional sigue muy presente hasta la fecha.
