Por Juan Pablo Ossandón
Fotos por Andie Borie
IIII (Cuatro) es una banda chilena de post-metal con importante presencia de sludge y doom, quienes llevan ya más de una década de carrera, tiempo en el que se han posicionado como uno de los nombres relevantes del subgénero a nivel nacional. Algo que han hecho a través de, obviamente, sus discos, y también desde el formar escena, siendo una de las bandas que está bajo el alero de Colectivo Feral, punto importantísimo en Chile para este tipo de sonidos.
Desde el regreso a las pistas de IIII en 2025 con su disco ‘Nueva desesperanza‘, no han dejado de apretar el acelerador. De girar por el extranjero a embarcarse actualmente en un tour por Chile junto a los estadounidenses Esses y los nacionales Antar, el grupo de sludge mira al futuro con muchísimas ganas de llevar sus aplastantes canciones por donde sea –incluyendo otra fecha en Santiago con Warhammer–.
En Expectador conversamos con José Ignacio Mercado, guitarrista de IIII, de lo anterior y mucho más, yendo a varios detalles de la carrera de la agrupación nacional.
El Colectivo (Feral) no se ha propuesto nunca ser la voz de una escena o que sea identificado como una escena de post-metal.
Con su regreso el año pasado con ‘Nueva Desesperanza’, ¿qué sacas en limpio de su año 2025 como IIII?
Fue un buen año, fue un año bien interesante en términos de cierre de un proceso, no sé si de una etapa, pero sí de un proceso. Me gusta mucho pensar en horizontes de mediano, largo plazo, y cuando retomamos la banda en el 2020 y viendo todo lo que pasó desde el 2020 al 2025, claramente el 2025 se marca en una lógica de proceso y un cierre importante. O sea, sacamos este disco, nos fuimos a tocar fuera de Chile por primera vez, tocamos bastante, pero lo vemos como los pasos naturales o el cierre de un paso, de un conjunto de acciones naturales que han ido en una especie de in crescendo.
O sea, en el 2020 empezamos a retomar este proyecto, a madurar la idea de sonido, a componer, empezamos a grabar, empezamos a tocar, empezamos a generar nuestras redes. 2023, 2024, seguiríamos tocando, y claro, concluye en cosas que son logísticamente más complejas o que a nivel de proyecto claramente generan un hito y marcan. Entonces, obviamente el 2025 hubo varios hitos y claramente ha sido el año más relevante para nuestro proyecto, por lejos.
El Colectivo Feral tiene mucho que ver con la expansión del nicho del post-metal en Chile. ¿Cómo ves dicha misión?
Este colectivo, por lo menos para nosotros, ha sido bien importante en el sentido de que, como el post-metal es una etiqueta bien difusa, en verdad significa mucho tener bandas amigas, que de alguna manera permitan un proceso de construcción de escena en función de algunos elementos comunes, que muchas veces no son tanto de sonido sino que más bien de objetivos o de finalidades que uno va percibiendo.
Obviamente ayuda mucho. O sea el Colectivo (Feral) no se ha propuesto nunca ser la voz de una escena o que sea identificado como una escena de post-metal. En verdad como que eso no existe, es muy variado. Pero sí como una agrupación de personas vinculadas a sonidos que son muy de nicho, que no son tan canónicos, que tienen una patita en el metal pero hay patas también metidas dentro de la electrónica, más pesada, más experimental y en función de eso ir generando distintas plataformas para armar festivales, para traer bandas de afuera, para sacar discos, etcétera. Ahí de alguna manera apoyando la difusión de un género que es muy de nicho finalmente.
Eso habla un poco de la autogestión, pero quizás más que la autogestión en sí, del valor del profesionalismo como tal a la hora de crear un grupo humano para poder sacar estos proyectos adelante.
Es que la autogestión y el profesionalismo creemos que no son conceptos antagónicos, de hecho la autogestión exige mucho profesionalismo porque de lo contrario no hay avance, no se mueve. Cuando uno invoca este concepto, esta idea del hazlo tú mismo, la autogestión, porque finalmente no hay el apoyo de un gran sello o de alguna institución empujando algún proyecto, lo tienes que empujar tú, ahí está la lógica del autor y hacia dónde quieres llegar finalmente depende mucho de qué tan profesional te lo tomas.
Y un profesionalismo lleva no solamente la lógica de sonar bien, sino que de construir eventualmente un relato bien sólido, de construir una red de contactos lo más solidaria posible, de construir finalmente una hoja de ruta que te permita ir implementando las acciones hacia dónde tú quieres llegar y que puedas ir mirando para atrás y hacia adelante y hacer los checks correspondientes y ver que la cosa va avanzando.
Finalmente eso, como yo gestiono los recursos que puedo tener, los tiempos que puedo tener y los contactos que uno puede eventualmente ir construyendo, ojalá en una lógica de comunidad.

¿Qué se viene? ¿Hay nueva música en el horizonte?
Tenemos ganas de sacar un disco nuevo, un disco que quizás puede ser un poquito más largo que el anterior, llevamos ya hartos temas, nuestro proceso de composición igual es lento porque nuestros tiempos tampoco son tantos o tan amplios, pero han salido cosas interesantes.
Entró al grupo además el baterista de Bagual, lo que también le ha dado un sonido distinto y una posibilidad de hacer otro tipo de cosas, ampliar un poco la paleta de sonido y eso también es bien interesante.
Tocaremos en Chile con una banda que conocimos el año pasado en Portland, Esses, con fechas en el sur de Chile y después ir a Santiago. Una banda bien interesante, mezcla entre gótico y post-doom, pero gótico más bien en la línea de Christian Death, más que de Lacrimosa, cosas así, bien interesante y el objetivo que nos hemos trazado es ya el 2027 eventualmente estar en condiciones de poder salir a girar por Europa, si es que eso resulta.
Estamos ya pensando con disco nuevo, con un par de salidas previas fuera de Chile, apuntar a algo un poquito más ambicioso, tanto en costes como en logística, como en tiempo, que sería poder dar una vuelta por Europa.
¿A qué lado sonoramente están llegando? ¿Y existe alguna novedad creativa para ustedes?
Sí, mira, seguimos en esta cosa de ir mezclando algunos géneros. La base de doom o sludge, eso se mantiene, eso es como el punto de partida, pero se refuerza mucho –quizás– el hardcore. O sea, hay cosas que se acercan mucho más al hardcore y hay elementos también más vinculados al black metal.
Entonces, estamos mezclando ese tipo de cosas para ver qué es lo que puede salir. Metiendo además algunas cosas que a lo mejor puede que se salgan. No sabemos si van a quedar o no, pero estamos haciendo pruebas con algunos sintetizadores, con cuerdas, que queremos usarlas en una lógica que no sea como la típica.
En resumen, por lo menos yo el faro que tengo o la guía que estoy siguiendo es hacer una especie de Melon Collie de Smashing Pumpkins, en un lenguaje mucho más oscuro y mucho más pesado. O sea, ver cómo va a resultar eso. Ese es el punto de partida.
Puede que termine en una cosa distinta, pero si hay una apertura a probar nuevos instrumentos, probar nuevos ritmos, algunas técnicas distintas, vamos a grabar de una forma diferente también. Entonces, todo eso debería incidir en un disco más orientado a la canción. Van a seguir siendo canciones con hartas partes, un poco más complejas, pero quizás temas tan largos no vamos a tener. Lo que significa que van a haber temas de tres minutos, tres minutos y medio, una lógica un poquito más tradicional.
Claro, y eso inevitablemente trae novedades para ustedes.
Estamos buscando, en ese sentido estamos buscando muchos coros. Y generar eventualmente algún elemento, porque hemos notado que hay gente que va y canta nuestras canciones, lo que nos llama la atención. Pero claro, de repente hay ciertos ganchos melódicos; a mí me gusta mucho el pop en general, me encanta la melodía, entonces, ¿por qué no llevar ese tipo de elementos a una canción más densa, más pesada?
No perder presencia, pero eventualmente meter elementos que la gente pueda retener, y ¿por qué no cantar? Así que, va por ahí.
Sí, totalmente, porque una de las cosas de este sonido es que es tan envolvente y absorbente que quizás las letras puedan, entre comillas, pasar a un segundo plano, pero si es que se está logrando todo lo contrario, igual indica que a su público le importa lo que dicen también.
Exacto, hay algún mensaje finalmente.
Claro, y ¿ustedes mantienen el mensaje de Nueva Desesperanza hoy en día? O mejor dicho, ¿cómo te sientes tú con el mensaje de este disco al día de hoy?
Yo creo que se mantiene… A ver. No es que nosotros seamos personas oscuras o pesimistas, pero las letras reflejan principalmente una época de nuestro cantante, él es el letrista, y por lo tanto él termina de imprimir el tenor de la canción.
Por nuestro lado, contribuimos a generar ese ambiente quizás más oscuro, porque nos gusta la música lenta, nos gustan las sonoridades más menores que mayores, nos gusta el sonido un poco más minimalista… Todo eso contribuye a generar un ambiente que probablemente se va a ir manteniendo a lo largo de los discos, porque de alguna manera, es donde nos sentimos un poco más cómodos. No creo pasemos a cantar letras directamente políticas, o cambiar eventualmente a armar discos conceptuales, porque no va mucho con lo que nosotros queremos transmitir.
Posiblemente se sigue, o se va a seguir dando lo que dices tú, de que las letras en este género pueden pasar a un segundo plano, y eso puede darse de manera más o menos consciente en nuestro caso, porque la voz de Cristian, él canta de manera absolutamente rasgada, es difícil entender lo que está cantando, y su voz es un instrumento más. Y es algo que igual nos gusta, porque nosotros podemos tener un mensaje, y el oyente lo puede interpretar de una manera distinta.
Esa posibilidad de reinterpretar algo, creemos que es interesante, sobre todo en este género.
Con el ecosistema digital actual, ¿cómo se relacionan con las redes sociales?
Sí, es un tema, el tema de las redes sociales. Mira, no es algo que me salga tan natural, muchas veces me cuesta entenderlo, o sea, yo tengo 45 años, las redes sociales para mí son algo que tienen, no sé, hace 10 años, 15 años empecé a usar alguna. Entonces, me cuesta entender algunas dinámicas, y al mismo tiempo, el cómo usamos las redes sociales va a depender mucho también de cómo tú quieras plantear la imagen de la banda. O sea, hemos ido logrando afinar ese relato, usamos (las redes) más que nada para comunicar, para agradecer, y ya en un nivel un poco más como privado, para hacer todos los contactos y los vínculos con otras bandas.
En ese sentido sí ha sido bien interesante, pero ha sido tan interesante como utilizar, no sé, plataformas de streaming, o Bandcamp, para ir generando ese vínculo. O sea, las redes sociales que estamos usando son bastante, y es más o menos obvio lo que voy a decir, son consustanciales a la generación de la marca IIII, de construir de alguna manera la imagen que queremos proyectar, y finalmente mantener cierta visibilidad orgánica dentro de una escena local, actualmente latinoamericana, e ir apareciendo como un referente. Pero de nuevo, lo más orgánico posible, sin hacer publicaciones muy estrafalarias, ni pagar eventualmente por mucha publicidad. Que la cosa va llegando lo más natural posible y creciendo de manera súper orgánica.
