Escrito por Felipe León
La fama de Umm Kulthum en el mundo musical árabe es hasta hoy desbordante, pese a que ya lleva 50 años fallecida. Su paso por la vida tuvo desde acercamientos y roces con la realeza egipcia y líderes políticos de aquel entonces, hasta un rol identitario que caló hondo en la sociedad, debido a su impacto como figura pública y el de obras como ‘Inta Omri‘ (1964).
Una sola gran canción que significó un sismo creativo para la época, al ser la primera y tan esperada colaboración entre la cantante y el compositor Mohamed Abdel Wahab. Por su parte la romántica pluma del letrista Shafiq Kamel selló las directrices con las que explotaría su voz de contraalto, en base a una interpretación técnica en pleno trance pasional, de abundantes vibratos, expresivas acentuaciones y un manejo de la respiración que le permite navegar por lo vulnerable como lo más colosal.
En base a una orquesta de tonalidades clásicas inmersa en tradiciones musicales arábicas como el Maqam Kurd, Umm Kulthum vuelve su canto emocional puro éctasis. Como buen suceso cultural, ‘Inta Omri‘ generó revuelo por el contenido maestro situado sobre este sistema melódico kurdo, además de renovar algunos fundamentos relacionados a la instrumentación.
Entre violines, cellos, percusiones árabes como riqq o tabla, y cuerdas tipo oud o qanun, e incluso guitarra eléctrica, lleva a cabo un manifiesto de cinematográficas repercusiones. Tanto en su versión de estudio con una duración que bordea los 33 minutos, o bien desde la perspectiva en directo que brindan muestran de casi una hora de duración, esta obra se instaló como un representante nato del movimiento Al-Jadid que buscaba modernizar la música árabe.
Umm Kulthum ya era grande antes de lanzar ‘Inta Omri‘; lo fue aún más después. Un hito cultural de Egipto.
