Discos

‘Tinderbox’ de Siouxsie & The Banshees: Rock Gótico para el colapso

Escrito por Felipe León

Dentro de la discografía de Siouxsie & The Banshees es posible diferenciar varias obras que han generado un impacto, más allá de ser solo buena música. El caso más obvio es ‘Juju‘ (1981), pilar del rock gótico que definió parte de su sombría identidad; sin embargo no es el único, ya que media década más tarde sus integrantes lanzaron un habitual favorito de sus fans: ‘Tinderbox‘ (1986).

Ya con 10 años de carrera, el proyecto inglés renovó su formación luego de la estelar estancia en sus filas de Robert Smith. La labor en guitarra y teclado dejada por el líder de The Cure la asumió John Valentine Carruthers, que luego de aportar partes al EP, ‘The Thorn‘ (1984) se acopló rápidamente al triada ya consagrada de la vocalista Siouxsie Sioux, el baterista Budgie y bajista/tecladista Steven Severin.

Se suele considerar a ‘Tinderbox‘ como cierre de la era dorada del grupo; una culminación del espíritu oscuro e inquieto encarnado durante una década completa. Persiste el estilo gótico, los bajos angulares, su místico carisma vocal y el pulso ansioso de la batería, aunque en esta ocasión se presta mayor atención a la construcción de atmósferas, nocturnas y etéreas, donde las expansivas seis cuerdas cumplen un rol clave.

Rock Gótico para el colapso

A la captura de un sonido acorde a los cambios que acontecían, Siouxise & The Banshees continuó su apertura a otras formas de hacer su música, tal como ocurrió con el ecléctico ‘Hyæna‘ (1984), pero mejor estructurado. Ya poco quedaba de las urgencia primigenia del post-punk, para dar paso a matices lustrosos, grooveros e hipnóticos, con detalles arpeggiados o paisajes envolventes .

Más allá que no existe un concepto como tal, ‘Tinderbox’ si que ofrece un núcleo temático que gira en torno al desastre, la tensión o el trauma, entre otras cosas. Tópicos que conforman el carácter de piezas como «Cities in Dust«, de una fascinante rítmica que algo del primer alternative dance tiene, donde se canta sobre corrupción moral bajo una imaginería que aborda la destrucción de Pompeya por el volcán Vesubio.

Otro tema a destacar es la pesadillesca «Candy Man«, apertura fresca y directa que encuentra un símil anímico dentro del álbum en «Cannons«, aunque esta última corre más por el jangle pop. Así como la elaborada sacudida melódica ofrecida en «Sweetest Chill«, que transmite un tono misterioso plenamente conectado a la búsquedas sofocantes más extensas del proyecto tipo «92º» o «Lands End«.

Los registros posteriores comenzaron a tomar distancia de la fórmula rock gótica, tan bien elaborada en ‘Tinderbox‘. Algo que en unos casos mejores que en otros, habla del compromiso adquirido por Siouxise & The Banshees con su arte.

También puede gustarte...