Discos

‘Under My Skin’ de Avril Lavigne: Agridulces melodías en crudo

Escrito por Felipe León

A todas luces el siguiente paso de Avril Lavigne, luego de su popular ‘Let Go‘ (2002), fue una maduración de los principios juveniles de su debut. Tanto en el sonido como en las temáticas líricas, ‘Under My Skin‘ (2004) consumó un mayor dramatismo, pasión e introspección, desde un enfoque agridulce que con seriedad aborda los aspectos más emocionales de su música.

Si bien el carácter inmediato y juguetón de su antecesor dejó una rastro imposible de borrar en su trayectoria, las incursiones del siguiente se pueden considerar de las mejores en su historia. Algo nada exagerado al tener en cuenta su apertura sonora hacia un sonido pop rock dotado de mayor sensibilidad que roza las sombras, salidas de rock alternativo, su pop punk e incluso post-grunge.

La canadiense no estuvo sola en su emotiva experiencia, pues varios de sus contemporáneos profesaron en ese entonces sensaciones similares. Un desahogo atravesado por la angustia, melancolía, rabia y ansiedad, donde se perfila una mayor madurez en la escritura de canciones por parte de Avril Lavigne.

Oscuridad y peso convergen en un testimonio sobre relaciones fallidas y conflictos personales. Por ende ‘Under My Skin‘ se siente más frío, confuso y hasta agresivo que el resto de su discografía, algo que se sustenta en canciones como «Take Me Away» o «Forgotten«, mientras que «Fall to Pieces» y «Slipped Away» aciertan por su tono sensible.

Éxitos masivos y melódicos como «Nobody’s Home«, «Don’t Tell Me«, «He Wasn’t» o «My Happy Ending» ayudaron a posicionar el álbum en lo más alto de las ventas como del cariño de su fanaticada. Incluso cortes menos valorados e inspirados como «Freak Out«, «How Does It Feel» o «Who Knows» no bajan la guardia, en una obra que se ganó un lugar destacado en la historia de Avril Lavigne.

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