Escrito por Felipe León
Luego de apostar en solitario con el celebrado ‘AmeriKKKa’s Most Wanted’ (1990), tras separar caminos de N.W.A. , Ice Cube incendió el hip hop de la costa oeste con su disco más político y controversial. ‘Death Certificate‘ (1991) emerge como una radiografía de las grietas sociales que sostienen el poder el Estados Unidos, en medio de la brutal golpiza propinada por agentes policiales de Los Angeles al taxista afroamericano Rodney King en abril de ese año.
El álbum llegó seis meses antes de la absolución de los agresores, que terminó en los conocidos levantamientos y disturbios de Los Angeles de 1992. Bajo este contexto el rapero supo capturar el hervidero vivido en ese entonces, con un enfoque explícito a la hora de profundizar en temas como el abuso policial, la violencia de las calles, el racismo o la criminalidad en los barrios, al plantarse en armonía con la cotidianidad y su entorno, sin apartar la mirada de los pasajes más crudos de retratar.
Con un estilo agresivo, saltarín, consciente y rabioso, Ice Cube dispara dardos incendiarios altamente inflamables. Independiente de incomodar o generar reacciones reprochables por el tono vulgar o incluso discriminatorio que utiliza, ‘Death Certificate‘ fue visto como una declaración política sobre los tiempos violentos que se vivían, donde el fracaso del sueño americano responde, entre otras variantes, a la muerte de la comunidad afroamericana.
Disturbios en el hip hop
La primera parte del lanzamiento denominada ‘The Death Side‘ responde al lado más destructivo del mundo, con los males al acecho en forma de corrupción, injusticia social, pobreza, pandillas y opresión sistemática. Temas emblemáticos de su repertorio como «My Summer Vacation«, «A Bird In The Hand«, «Givin’ Up The Nappy Dug Out«, «The Wrong Nigga To Fuck Wit» o «Steady Mobbin’» yacen al tanto de esta narrativa más dura, con Ice Cube luciendo tan fresco como relevante.
Para la segunda mitad, ‘The Life Side‘, la música adquiere un trasfondo más propio de la renovación, sin variar tanto su sonido más allá ciertas incursiones más enérgicas, excéntricas e intensas. Las cosas giran en torno a cuestionamientos internos, reconfirmación identitaria, mayor experiencia y por supuesto, ciertos ajustes de cuenta.
Clave en su carrera es la inclusión al cierre de «No Vaseline«, entre los diss más históricos del hip hop, que carga directo contra sus ex compañeros de N.W.A. y el entorno alrededor de la agrupación. Sobre todo Eazy E y el manager de Jerry Heller son los apuntados por Ice Cube en el punto más alto de ‘Death Certificate‘.
Mientras que cortes como «True To The Game«, «I Wanna Kill Sam«, «Color Blind» o la polémica «Black Korea«, que le valió acusaciones de racismo por parte de la comunidad coreana. Lo cierto es que este registro resiste el paso del tiempo por ser un testimonio histórico; para el hip hop, para el mundo, para el propio Mc.
