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Entrevistas

Depresión Sonora: «Yo creo que (‘Los Perros No Entienden Internet’) es lo mejor que he hecho»

Por Juan Pablo Ossandón

Depresión Sonora es el proyecto del madrileño Marcos Crespo, quien se ha hecho de una particular posición en el panorama musical con su propuesta coldwave desde su irrupción en 2020. Un sonido que, aún teniendo las cualidades estéticas lúgubres de este subgénero, bien que desarrolla otro tipo de sensibilidades algo más cálidas. Puede que sea el ejecutarlo desde el habla hispana, o bien puede que sea el especial ojo que desarrolló el mundo castellano a este sonido en las últimas generaciones. Sea lo que sea, Depresión Sonora es uno de sus grandes exponentes el día de hoy.

Recientemente, en octubre del año pasado, Marcos publicó el que es el segundo álbum de estudio del proyecto, ‘Los perros no entienden internet (…Y yo no entiendo de sentimientos)’, en donde, lejos de replicarse a sí mismo, diversificó notablemente su paleta musical a planos más poperos y sintéticos, manteniendo en alguna medida el instinto post-punk. Pero las formas de desarrollarlo, en especial en materia de producción, muestran a un artista que juega con una curiosidad infantil a la hora de crear –llenando de referencias toda su obra–.

En vistas de su próximo show en Chile este 11 de abril en Matucana 100, en Expectador conversamos con Marcos Crespo en detalle sobre su último disco, su filosofía y su proceso creativo.


Bueno, primero que nada te quería preguntar cómo te sientes al volver a Chile después de tres años, esta vez en Matucana 100, un recinto grande.

Sí, el lugar no le conozco, no lo he visto, no sé cómo es, pero tenía ganas de volver ya, la verdad. Han pasado tres años, al final por cada trabajo iré una vez parece.

 

Este disco, ‘Los perros no entienden internet’, diría que es tu álbum más expansivo a nivel musical, hay harto pasando, es súper entretenido de escuchar, entonces imagino que el proceso creativo tuvo una que otra cosa por ahí, ¿no? ¿Cómo fue este proceso? ¿Qué cosas nuevas hubo para ti?

Fue más divertido quizás, ¿no? Como ya después del anterior disco, que quizás sí estaba metido en otras cosas, este disco lo he compuesto estando cercamente en él, y no quería como ponerme barreras de lo que se supone que debo hacer o no debo hacer, o un género u otro, sino simplemente cogí mucha música que me gustara en el momento e intenté pasármelo bien y hacer algo nuevo. Y salió el disco que yo creo que se nota, pues lo que tú dices, como más entretenido, más divertido de escuchar a nivel musical.

 

Claro, y lo que pasa a nivel musical, que es mucho más expansivo y diverso, quizás prueba un poco la filosofía que propone este disco, ¿dirías que es más absurdista lo que propone este trabajo?

Pues no lo había pensado, pero es probable, ¿no? Como que plantea, yo creo que el otro también un poco planteaba esto, quizás en un lugar más oscuro, pero algo parecido como «si el mundo es absurdo, pues está en tu mano hacer lo que tú quieras con él«.

Al final para mí ha sido terapéutico escribir este disco de alguna manera.

Claro, porque de todas formas en este disco no es como que todo no tenga sentido, de alguna forma este álbum se siente menos ansiógeno, y hasta incluso esperanzador ya en la parte final del álbum, ¿cómo ha sido crecer con este disco?

 

Al final para mí ha sido terapéutico escribir este disco de alguna manera, como que ese final más esperanzador son las cosas que me intento decir a mí mismo, o que me intentaba decir cuando lo escribí.

Quizás ya siento que mi cabeza está en otro lugar, pero sí, cuando estaba escribiendo este disco sí tenía esa sensación de necesidad, de liberación de alguna manera, porque estaba en una época muy ansiosa, y este proceso de jugar haciendo el disco me llevó a esto, a querer romper con todo, y a ese punto absurdo de mandarlo todo a la mierda y ser un poco libre de alguna manera.

 

 

Claro, lo que quizás es un ejercicio super necesario y hasta recomendable de hacer hoy día, con tanto pasando, y en especial con que nuestro día a día necesariamente implica que nos relacionemos con el internet, con el celular, y justamente este disco pone en tensión directamente esta relación que hay con el internet, desde el propio título. ¿Cómo ha sido para ti este proceso de analizar tu relación con el internet, y por qué dirías que es necesario realizarlo?

Bueno, al final, en parte con el disco y con el final, con lo de «Vacaciones para Siempre», lo que vengo un poco a reivindicar es el perder el tiempo, porque el tiempo perdido es increíble, pero claro, te ves analizando todo esto y te das cuenta de que hay muchas formas de perder el tiempo, y capaz estar muy ahogado dentro de las redes sociales y sentirte… Bueno, al final pasar muchas horas con el teléfono hace que acabemos disociados y que acabemos no dejándonos espacio a nosotros mismos para pensar, para pensar en nosotros mismos, en nuestra vida, en qué queremos, en si estamos conformes con lo que tenemos alrededor, en disfrutar las cosas de una manera más profunda sin compararnos con cualquier cosa, en centrarnos con lo que tenemos delante y no con lo que se nos propone que hay en la otra punta del mundo.

No sé, como una manera de conectar también con ese tiempo perdido y con ese ocio que creo que se ha perdido mucho. Capaz sí me doy cuenta de que somos mucho más individualistas, no nos centramos tanto en el grupo, en la comunidad, en compartir, y sí creo que son cosas que parece que estamos mucho más conectados con el teléfono, con internet y con las redes sociales, pero a la vez cada vez estoy mucho más solitario.

Definitivamente, y es súper importante eso que dices del ocio, porque el ocio de alguna forma implica una actividad consciente y activa de nuestra parte, y necesariamente cuando uno está scrolleando en el celular, no es necesariamente lo que uno está haciendo, sino que más bien una parte pasiva de lo que el algoritmo nos ofrece.

Sí, bueno, pero hay actividades pasivas que son geniales, puedes ver una película, leer un libro, pero el hecho de que sea un bombardeo tan rápido y tan banal todo el rato, yo creo que nos acaba, no sé…

Justo desde que escribí el disco hasta ahora siento que hay como un movimiento, hay mucha gente que cada vez se despega más de las redes sociales. Yo lo estoy haciendo, tengo muchas apps que tenía y ahora no las tengo ni en el teléfono, capaz las veo en el ordenador para subir cosas del proyecto y de conciertos y así, pero si sigue el mundo con la inteligencia artificial generativa intentando engañarnos de mil maneras posibles del contenido masivo y vacío, confío en que poco a poco nos iremos desenganchando de esto y encontrando formas más reales de relacionarnos con el mundo.

Claro, de hecho eso me recuerda una vez a un artista que tuve con Ladytron, me dijeron que quizás en el futuro una forma de promocionar los álbumes iba a ser como decir «esto es música de personas reales«, lo que sería un punto de distinción necesario y probablemente inevitable en el futuro.

¿En qué en concreto? ¿Presentarlo en persona?

No, simplemente explicar que es algo hecho por personas humanas.

Ah, claro, lo veo un poco como, por lo menos aquí, mis abuelas, las abuelas de todo el mundo cocinaban comida casera y era lo normal y no era nada llamativo y ahora con todo el fast food, la comida, como que todo ha cambiado y de repente se le da un valor muy real y muy potente a esa comida casera que antes era como algo que no llamaba la atención y que no era nada especial y pues supongo que en el futuro esa música hecha de manera casera por humanos, de una manera con sentimientos reales y no generadas por una máquina, pues supongo que tendrá un valor añadido.

Una máquina nunca va a poder tener esa intencionalidad artística.

Y en especial en el hecho de que se empieza a instalar la discusión de qué es arte, qué es música y en el fondo quizás la definición más mínima, básica, pero elemental es que la función del arte es expresar, algo que una máquina no puede hacer.

Sí, al final el arte, quien genera el arte tiene que tener una intencionalidad artística de alguna manera y quieres decir algo y una máquina nunca va a poder tener esa intencionalidad artística. Entonces quizás ahí está un poco el punto qué diferencia, yo lo veo así por ejemplo con un anuncio de televisión que puede ser muy creativo pero no es arte porque no tiene esa intencionalidad. Entonces sí lo veo un poco así.

Justo ayer he conversado con un amigo, porque bueno ayer estuve viendo el festival de Viña del Mar acá en Chile y encontré, bueno entre toda la publicidad que apareció le decía, «oye los comerciales del día de hoy son horribles», como que no hay nada como los 90 o los 2000.

Sí, eran mucho más creativos, también era la única manera de darte a conocer ahora hay anuncios en cualquier lado, de cualquier manera.

Y tomando todo esto que hemos conversado, porque has dicho que este álbum se trata sobre recuperar la memoria, ¿cómo desarrollarías para explicar este disco?

¿Cómo lo explicaría? Es que es muy complejo explicar un disco, ¿no? O sea creo que tiene muchas capas y que parte de lo bonito, que por mucho que diga yo va a dar igual, porque lo importante es que está la persona escuchándolo y lo que le llegue a la persona escuchándolo.

Por mucho que te intente explicar yo, si tú luego vas a ir a escuchar ese disco de una manera analítica de, ¿qué quiere decir aquí? Ah, no, me voy a fijar exactamente en lo que me dijo él, en vez de realmente pues lo bonito de la música o a lo mejor las letras que hago que son como más introspectivas, personales, en verte reflejado y en ver alguna emoción o algún recuerdo ahí expresado y que te diga algo y que te mueva. Creo que es más bonito de esa manera.

Yo hice esa introducción en el álbum que está subido ahí en la página web y está en el vinilo y en el CD, esta es la introducción que escribí, pero al final no habla sobre qué quiere decir el álbum. Habla sobre mí, sobre mi momento vital en ese momento y de dónde salen las canciones. Y creo que puede ser más bonito que quien quiera escucharlo que lo escuche y punto, que en vez de intentar saber qué quería decir yo, luego quizás investigando por internet te encuentras más información sobre qué quería decir y qué no.

Claro, pero siempre es bonito ver estas lecturas de la gente, ver cómo se desarrollan allá afuera. Lo que hace que sea particularmente interesante en este trabajo que hayas referenciado el Éxodo de la Biblia. ¿Qué rol cumple esta referencia?

El interludio este, ¿no? Al final es un punto de inflexión dentro del álbum. Creo que a partir de ahí el álbum coge un color mucho más movido, mucho más mayor, alegre, mucho más esperanzador, luminoso, como tú has dicho, que termina de esta manera el álbum.

Al final es un punto de inflexión en el que, a través de la representación del Éxodo, el pasaje del Antiguo Testamento, ficando este texto rompes con ese dogma y con ese estigma, con esa idea central de un grupo de personas que se han dejado llevar por su instinto, que se parecen más a los perros que a los humanos, y celebran la vida e intentan ver el mundo de otra manera muy distinta y no con esos ojos que tenemos nosotros, por lo menos aquí en España, que somos cristianos católicos, la gran mayoría culturalmente, como esa idea del castigo y del perdón y del pecado y de la culpa que nos echamos a nosotros mismos y cómo uno debe ser y de la rectitud y de todos esos dogmas que hay en la sociedad. Es una manera de romper con esto también.

En mi vida aquí en España hay muchas tradiciones y muchos símbolos religiosos por todos lados y es algo que siempre me ha llamado mucho la atención y me ha gustado. Y de vez en cuando aparece alguna referencia a la religión o a Dios o alguna cosa de maneras distintas, lo uso más como una simbología más que como algo de fe o creencia.

Claro. Sueles hacer estas referencias, como en este disco tienes la referencia a Animal Crossing en «Domingo Químico».

Sí.

 

¿Qué otras referencias han descubierto tus fans que quizás te hayan sorprendido a ti o que haya sido entretenido que ver más que nada?

Ya, hay alguna más. En «No Te Hables Mal», tiene un outro la canción que está muy inspirada en Pantera, en «Floods» de Pantera, que yo creo que la gente lo ha notado. Luego en las letras as hay pequeñas cosas que hacen autorreferencia al anterior álbum o a cosas pasadas de trabajo.

Hay una en la última canción que dice algo de «niños perdidos». Es una frase que está puesta en la dedicatoria del vinilo de mi segundo EP. ¿Y qué más?

«Vacaciones para siempre» me vino la idea… Hay referencias a una película de Harmony Korine que se llama Spring Breakers, que de ahí un poco viene todo ese caos. No sé, creo que hay bastantes cosas.

Hay elementos de ‘Agallas, el perro cobarde’, en «Sin Volverme Loco». Hay unos samples ahí que habla de Stupid Dog. No sé, hay bastantes cosas. Tendría que concentrarme y pensar un poco más, pero sí, hay muchas cosas.

Claro, pero son bastantes y eso también refleja que te la pasaste bien.

Sí, fue muy divertido. Sobre todo que poco a poco estoy aquí en la habitación, tengo un montón de cacharros que he ido comprando con los años y justo así fue el momento de dejar de lado un poco el ordenador y empezar quizás a grabar en cintas y pasar cosas por pedales y por otros objetos. No sé, fue un proceso divertido.

Harto (Rodríguez), el productor del álbum, me lo preguntaba durante el proceso, que por qué me complicaba tanto la vida. Por qué estás haciendo este sonido de esta manera y no simplemente con un programa que te lo hace automáticamente o no lo haces de esta manera. Y cuando terminamos el álbum lo entendió y al final el hecho de que ha sido muy divertido hacer este disco y el complicarte y las personas que somos como muy freaks del sonido y de la música, como buscar otras maneras de hacerla y cosas que normalmente no harías en ese orden o de esa forma, pues darte el gusto de experimentarlo. Y viene un poco… Yo creo que sí se nota.

Yo creo que (‘Los Perros No Entienden Internet’) es lo mejor que he hecho

Importante también el sentir las cosas para que te hagan sentido. Lo que es un proceso que quizás la automatización de los programas quita de por medio. Como esta relación un poco más humana con este instrumento y este sonido.

Sí, puede existir también con el ordenador, pero al final ya con los años y la experiencia y la costumbre como que automatizas mucho todo y pierde ahí. Tampoco era un disco que quisiera que tuviera, o no lo veo yo, que… Es un disco muy homogéneo en general al nivel de las canciones, lo veo.

No siento que destaquen mucho más unas canciones sobre otras. Lo veo más como un viaje y era más esto, pues el punto de hacer un disco completo, largo, en el que hubiera distintos momentos, distintas situaciones, distintas texturas, distintos sonidos. Más que como… venga, voy a hacer un single, una canción que se vuelva viral o que pueda suceder algo. Creo que lo necesito quizás a lo mejor por sentirme con lo que hacía o alguna clase de presión absurda que sentimos de vez en cuando, de hacer algo diferente y pasármelo bien con ello.

Pero definitivamente está el resultado.

Sí, a mí me gusta mucho. Yo creo que (‘Los Perros No Entienden Internet’) es lo mejor que he hecho. O sea, a nivel musical por lo menos y a nivel letras son muy sinceras y creo que están más pulidas y mejor escritas. Creo que sí. Yo estoy muy contento, la verdad.

En una entrevista con Rockdelux dijiste, y te cito «tus amigos no van a ser tus oyentes, a la mayoría de mis amigos se las sude la música que hago». Trayendo esto a las bandas emergentes ¿por qué se ve mucho esta discusión? ¿Quiénes te pueden escuchar? ¿O más que obligar, como insistir a las amistades que vayan a tus tocatas o escuchar tu música?

Bueno, no tiene que ver. Hay amigos que a lo mejor no les llama tanto la atención lo que hago. Quizás ya sí, porque el proyecto tiene como un nivel en el que ya la gente te toma en serio y dice, bueno, lo que está haciendo sí tiene una relevancia y sí tiene una importancia.

Pero capaz más al principio, como dices, para bandas nuevas, había amigos que no les gustaba tanto lo que hacía o porque escuchaban música mainstream o reggaeton o cualquier otra cosa. Pero sí me apoyaban, ¿eh? Ahí es donde se ve la diferencia de… «Eres mi amigo, estás haciendo algo que te gusta y te voy a apoyar con ello«. Eso sí había apoyo.

Y animo a la gente que si tienes un amigo que tiene una banda y le ves confiado y que cree en ello, que lo apoyes igual, te gusta más o menos, eso está bien.

Pero bueno, no interesa que le guste tu música a todo el mundo, no es realista. Hasta el proyecto más grande mainstream tiene mucha gente que no le gusta y es normal. Y no hay que frustrarse con eso. Yo no tenía muchos amigos que les gustara el tipo de música que yo hago. Ya no mi proyecto, sino en general cualquier cosa post-punk o un montón de cosas.

Pero siempre habrá alguien por ahí que le guste. Y que tampoco hay que fijarse en eso. Si tú haces la música para los demás y para contentar a los demás y por dinero y por fama, te estás olvidando de lo más importante que es la música en sí misma y de disfrutar con el proceso y de transmitir algo en el proceso. La mayoría de gente que lo hace de esa manera no prospera y no va a ningún sitio.

Terminan por tocar un techo también.

Sí.

Juan Pablo Ossandón

Director de Expectador.

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