Discos

A 20 años de ‘Demon Days’ de Gorillaz: El dibujo de un mundo apocalíptico

Escrito por Felipe León

Puede sonar exagerado pero en sus comienzos el proyecto Gorillaz no era tomado del todo en serio, pese a contar con uno de los álbumes debut claves del siglo XXI. No obstante, la irrupción de ‘Demon Days‘ (2005) terminó por disipar cualquier duda con respecto a la labor de Damon Albarn y el historietista Jamie Hewlett. No solo se trataba de «dibujitos» y música cool, había algo mayor.

El fenómeno de la banda virtual compuesta por Murdoch, Noodle, Russel y 2D alcanzó un mayor estatus, tanto de crítica como comercial, en gran medida por lo logrado con este disco. Una fusión sonora con una identidad propia más elaborada y marcada, capaz de tomarle el pulso a los tiempos convulsionados que corrían, con todo lo del atentado a las torres gemelas, la guerra de Irak, y las consecuencias medioambientales de un cambio climático anunciado décadas atrás comenzando a sentirse.

Derribar los límites

A diferencia de su primer álbum homónimo, Gorillaz se abre a derribar sus propios límites. Aún con cierta persistencia del trip hop, la apertura de fronteras permitió explorar con soltura creativa variadas influencias, aterrizando éstas sobre un catálogo de canciones arraigadas a un art pop minimalista y ecléctico. Así, la fascinación con el hip hop, el rock alternativo o el alternative dance, forma parte trascendental del viaje.

El diseño sonoro a cargo de Danger Mouse y el propio Damon Albarn, aunó las tantas ideas surgidas en un contexto de definición, bajo una narrativa coherente que refleja el tono apocalíptico de la obra. Una oscura melancolía de aires políticos corrompida por cierto daño moral, encausado por los distintos males que azotan la existencia del planeta y sus habitantes. Víctimas de una destructiva oleada de decisiones tomadas sin medidas ni clemencias por los demonios del mundo.

Como respuesta nace ‘Damon Days‘, erguido como uno de los trabajos cruciales para la época, con alguno de los temas más importantes de su carrera. La fórmula de Gorillaz llegando a un punto de ebullición inventiva, con toda la excentricidad que les caracteriza, y una suma de colaboraciones definitorias.

Impacto duradero

Un número considerable de artistas y bandas han pasado por su discografía, viniendo en este larga duración sobre todo raperos. Desde los clásicos De La Soul en su éxito más rentable, «Feel Good Inc.», pasando por un fundamental del hip hop británico como Roots Manuva junto a la cantante Martina Topley-Bird en «All Alone», el legendario MF Doom haciendo su magia en «November Has Come», o directo de The Pharcyde con Bootie Brown en «Dirty Harry».

Shaun Ryder de Happy Mondays aportando a la vibra discotequera de «Dare», Ike Turner conectando su piano a «Every Planet We Reach Is Dead», Neneh Cherry añadiendo su voz en «Kids With Guns», o el recordado actor y director Dennis Hopper narrando «Fire Coming Out of the Monkey’s Head«, terminan por encajar con acierto en este universo de sorpresas.

Por otro lado, piezas como «El Mañana», «Last Living Souls«, «O Green World«, o el cierre con el corte que da título a ‘Demon Days’, benefician todavía más el panorama. La cohesión entre todas las partes se vuelve gloriosa, a tal punto que el tiempo de duración pasa a segundo plano.

Gorillaz consigue dar con una obra maestra que trasciende el impacto de su época, pues tanto la música como la lírica siguen vigentes. Un acontecimiento que varios años después se volvería a materializar en ‘Plastic Beach‘ (2010), bajo otra dinámica y contexto histórico.

También puede gustarte...