Sevdaliza inició la década con una obra transformadora sobre el dolor, destacada como una de las mejores obras del art pop contemporáneo.
Taste makers.
Sevdaliza inició la década con una obra transformadora sobre el dolor, destacada como una de las mejores obras del art pop contemporáneo.
‘Big Science’ de Laurie Anderson se coronó como uno de los discos vanguardistas por excelencia de la década de los 80’s, siendo su más exitosa obra.
SPELLLING lanzó la presente década una ambiciosa obra que hace convivir lo personal con la fantasía, marcada por su cercanía con el art pop.
‘Actor’ marcó un antes y un después en la carrera de St. Vincent, llevando sus ambiciones un paso más allá con tendencias ligadas al art pop.
Congelador regresa por buenas razones musicales, trayendo bajo el brazo un catalizador en su sonido, volviéndolo más electrónico e inquieto.
‘Dirty Computer’ acercó el sci-fi de Janelle Monáe a una propuesta personal, manteniendo el tono orgánico y ecléctico de su música.
‘Magdalene’ supuso una exploración más ambiciosa del sonido de FKA Twigs, marcando un hito art pop de simbolismos sagrados e introspección.
‘Homogenic’ capturó lo orgánico y sintético como reflejo de una época cambiante, siendo una de las obras maestras de la islandesa Björk.
Javiera Electra deja el alma en un auspicioso primer larga duración, marcado por la importancia del amor y la expresión más genuina.
‘What Happened To The Heart’ es el disco más comprometido de AURORA, llevando su sonido ecléctico a planteamientos llenos de activismo.