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Egregor presentó su nuevo álbum ‘Pachakuti’ en una tremenda sesión por zoom junto a sus fanaticxs

Entra al link… *abriendo zoom*

Pachakuti suena como el sencillo que abre el disco homónimo de la banda ariqueña Egregor. Con un potente riff y luego de haber estado unos segundos en la sala de espera virtual se abre la sesión… entre las cuadriculas, los filtros de fondo virtual y el cabeceo (casi) simultáneo de cada uno tras la pantalla: Zoom y una plataforma de streaming de audio de alta calidad hacen posible la primera escucha colectiva de Pachakuti.

“¿Continuamos? Esperen que hay gente entrando”

“Indolente”, sonando… “Ripoooo, apaga tu mic” “POR LA MIECHICA”. El lip sync y la batería de aire que caen a destiempo se levantan como una nueva forma de experiencia digital que pone en tensión la simultaneidad temporal de estar al lado del otro. La sincronización audio/imagen del encuentro no-digital se reemplazan para dar paso a un nuevo ritmo visual y una multiplicidad de rostros y espacios que saltan al la vista desde la pantalla, aunque otros solo deciden mantenerse como un nombre en la pantalla, como voz sin rostro visible (es para todos los gusto la cosa pue’).

El pre-lanzamiento de Pachakuti por vía digital y remota llegan como una versión novedosa de experimental la música en el siglo XXI ante toda pandemia; el único contagio es el del ritmo, la vibración y emoción musical. La banda Egregor que lanza este 7 de agosto su segundo disco de estudio tuvo la ingeniosa idea de ofrecer una preventa del disco con un precio casi simbólico para acceder a este antes del lanzamiento oficial vía streaming y posterior descarga en alta calidad de audio vía Bandcamp. Lo que podrían ser “dificultades” de una experiencia “no real” o una imposibilidad de haber escuchado el disco en condiciones “normales”, se presentan como estímulos nuevos y emocionantes que conforman una experiencia única y que tiene ventajas que hubiesen sido difíciles de otro modo como compartir el disco desde varias ciudades de Chile, México e Italia; tener acceso inmediato a las letras por el chat, comentarios mientras suenan los temas y la privilegiada instancia para comentar de manera más íntima y directa entre temas (o como apagar la cámara , salirse de manera “inadvertida” de la sala o pelar el disco con el mic apagado si es que el disco no te gustó jajajajaja, pero que bueno que no fue el caso…).

Fruto claro de que no fue una experiencia “incompleta” es la potencia de la banda, que se siente desde el primer tema y que fue constatable tanto por los elogios del chat, los aplausos de zoom como por la emoción y pasión de la banda cantando mientras escuchan su nuevo albúm. La cabellera rubia incandescente de la Magda pareciera un paralelo o eco poético a la fuerza del nuevo disco y de la nueva forma de lanzamiento que entra por los ojos, los oídos y, bueno, algunos clics. La instancia, que la banda había empezado con nerviosismo -según nos contaron- y no tantas expectativa, fue un gran éxito y terminó a altas horas de la madrugada. La escucha del disco se hizo dos veces y hasta querían más. Escuchar un disco por streaming se convirtió en un carrete digital.

Así, el disco se sitúa como una propuesta muy enérgica y dinámica; que, desde las voces, las letras, la variedad de instrumentos e incluso la forma de lanzamiento, remece y hace frente –a las plataformas, a la pandemia, al financiamiento y a la contingencia política– llamando a volver a conectarse; y se abren camino con su armonioso Grito insurgente:

“Siento el calor, siento el calor / la rabia me está quemando”

 

Escucha ‘Pachakuti‘ a continuación, además de seguir a Egregor en Facebook e Instagram.

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