La tercera y última presentación de los franceses en nuestro país contó con un nivel de excentricidad clásico de los cultores del zeuhl.
Taste makers.
La tercera y última presentación de los franceses en nuestro país contó con un nivel de excentricidad clásico de los cultores del zeuhl.
La artista brindó un show sublime ante la ciudad que la vio crecer, con una de las propuestas en vivo más ambiciosas, sensibles y bellas que se hayan visto en nuestro país.
El Teatro de la Universidad de Concepción recibió el regreso del cantautor español a tierras penquistas, en una velada mágica de una fría tarde de otoño acompañada por canciones llenas de nostalgia.
El k-pop llegó al festival de la mano de la propuesta pop rock de la agrupación surcoreana, causando total efervescencia entre miles de jóvenes que se agolparon en el Axe Stage en el atardecer del sábado 18 de marzo.
La noruega brindó una de las grandes presentaciones del festival, caracterizado por el carácter genuino de su personalidad y el efecto catárquico de sus canciones.
El renacer de la agrupación trasandina se sintió hasta la médula, gracias a sus canciones de un indie rock carismático y magnético.
El joven artista de Quilicura conquistó a una masiva audiencia que resistió las altas temperaturas para perrear sus numerosos hits.
El viernes 17 de marzo finalmente se concretó el debut en nuestro país de uno de los cultores del indie rock, y valió totalmente la pena.
Aún con una lesión de cadera, el compromiso y amor de Kevin Parker por su fanaticada se hizo notar con un hermoso y espacial show.